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jueves, 21 de junio de 2012

A media luz

                   Javier Salvago, poeta y guionista español nacido en Paradas, Sevilla en 1950. Forma parte del grupo "Pesía de la Experiencia", junto a importantes poetas como Felipe Benitez Reyes, Luis García Montero y Vicente Gallego. Desde mediados de los años ochenta se desempeña, además, como guionista en radio y televisión. Ha obtenido importantes galardones por su trayectoria profesional, además de los prestigiosos premios de poesía "Rey Juan Carlos I" y el  "Luis Cernuda".
De su extensa obra, se destacan los siguientes títulos: "Canciones del amargo y otros poemas" (1977), "En la perfecta edad" (1982), "Variaciones y reincidencias" (1985), "Momentos" (1987), "El Oleaje de la llama" (1988), "Volver a intentar" (1989) con el que obtuvo el Premio de la Crítica de Poesía Castellana, "Los mejores años" (1991), "Ulises" (1996), "Un Lugar en la tierra" (2006), "Memorias de un antihéroe" (2007), etc. Ha sido traducida parte de su obra al inglés, francés e italiano.


                                               "Escribo para llegar
                                               serenamente al silencio,
                                               que es el morir.
                                               Libre, al fin "


A MEDIA LUZ    poesía de Javier Salvago

Vivir así: sin angustiosos sueños,
 con los deseos justos y contados,

sin prisa por llegar a ningún sitio,
sin esperar de nada demasiado...,

tal vez no sea vivir. Pero es mi vida
(o, al menos, lo que de ella va quedando).


DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA

Fue en la costa -quizá el primer verano
de fiebre aventurera-.
Nos conocimos en la pista
de alguna discoteca,

y luego paseamos por la playa,
bajo la luna, muy bebidos.
Recuerdo una pareja de la Guardia
Civil que nos dio el alto y un aviso.

Aquella noche se nos fue entre besos,
confidencias, miradas y caricias.
En el fondo, seguía siendo un romántico
y amaba de cintura para arriba.

Del amor solamente había tocado,
como del mar, la superficie.
Aunque podría pasar por un experto
buceador, aún era virgen.

No olvidaré su cara de sorpresa,
sobre un fondo de sábana,
cuando por fin, casi a la amanecida,
la última noche me llevó a la cama.-


ESA CHICA


Había renunciado, como un muerto,
a la vida, al placer. Me limitaba
a resistir -como un superviviente
el día después- cuando llegaste tú.
No hubo ningún milagro, aunque tampoco
lo esperaba. En el cielo, las estrellas
siguieron alumbrando indiferentes,
ajenas a nosotros.
                             Aquí abajo
nada cambió. El mundo siguió siendo
el infierno de siempre. Los diarios
siguieron vomitando corrupciones,
atentados, catástrofes...No puedo
ni siquiera decir que mejorase
mi opinión del amor. Por no cambiar,
no cambió ni mi suerte. -Soy el mismo
pertinaz perdedor.-
                                   La diferencia
es sólo que estás tú y que contigo
todo es más soportable. Hasta la vida
vuelve a ser un placer
cuando estamos a gusto.-


LA LUCHA POR LA VIDA

Presiento que no soy el mejor yo
de todos los que quise ser y he sido.
He conocido otros más hermosos,
mejor amantes y mejor vividos.
-Todos, sin excepción, mucho más jóvenes,
prometedores y atractivos-.

No soy el mejor yo.
Pero, al menos, aguanto y sobrevivo.
Los demás, con sus sueños
-cansados, derrotados, aburridos-,
fueron cayendo
uno tras otro en el camino.-


ME RECOSTÉ EN TU CUERPO

Me recosté en tu cuerpo, mientras tú preparabas
la comida. El contacto de tu piel bronceada

me despertó los tigres, dormidos un momento,
y sentí que sus uñas me arañaban por dentro.

Aunque era mediodía, nos fuimos a la cama.
Luego la casa olía a lentejas pegadas.-

                                                
                                                    Javier Salvago


       Imágenes: pinturas del artista francés Louis Anquetin (París , 1861-1932)



    


quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio

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