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sábado, 9 de junio de 2012

Amor gozoso

               Dora Castellanos, poeta colombiana nacida en Bogotá en 1924. Desde muy joven se inició en la poesía publicando su primer libo cuando apenas tenía quince años. Ha trabajado activamente en el campo periodístico y es autora, además, de cuentos didácticos para niños y preadolescentes. Obtuvo el galardón "Simón Bolívar" y se constituyó en la primer mujer elegida para formar parte de la Academia Colombiana de la Lengua.
De su gran cantidad de poemarios, se destacan: "Verdad de amor", "Luz sedienta", "Hiroshima amor mío", "Zodíaco del hombre", "La Bolivariada" y "Con luz de tus estrellas", entre otros.


                                  "Naúfrago va sobre el ardiente río
                                  el corazón de todos los amantes;
                                  cautivo entre sus aguas fulgurantes
                                  pasa tu corazón; no pasa el mio"


ELEGÍA DEL AMOR GOZOSO    poesía de Dora Castellanos

Amor, gozo por ti, por ti padezco;
por ti la sombra que ilumina el mundo
y esta sed de fulgor en que anochezco;

por ti mis bellas horas tenebrosas
en que deshoja sin pudor el alma
su túnica de espinas y de rosas;

tus manos con el tacto de la vida,
mi espíritu cubierto de zozobras,
tu cuerpo con la veste desceñida;

mi panal de amarguras y de mieles,
el campo de la frente coronado
con una rama negra de laureles.

Por ti mis cuatro cirios encendidos,
la muerte viva en ataúd gozoso,
los edenes hallados y perdidos;

el jardín interior de mis aromas,
mis ciervos vulnerados, tus jaurías,
tu gavilán voraz de mis palomas;

tus fieras azuzadas, tus mastines,
mi queja entre la noche como un grito,
tu voz de funeral y de festines;

mi pradera agostada de rosales,
tus viñas en agraz para el olvido,
la cosecha en sazón de mis eriales;

tu faro entre las sombras, desafiante,
tu mar embravecido contra el mundo,
tu playa inaccesible y delirante.

Amor y siempre amor, amor altivo,
humillado, exaltado, desolado;
amor por lo que muero y lo que vivo.

Por ti todos los males y mis bienes:
tu lirio inmemorial y la manzana
y este cielo infernal entre mis sienes.

Por ti lo que desdeño y lo que ruego,
el fuego de la vida turbadora,
la muerte entre mi túnica de fuego.

Por ti, maldito amor, amor bendito,
la claridad de mi desesperanza,
mi esperanza clamando al infinito.

Por ti, siempre por ti. Por lo que espero;
lo que no espero ya, por esperado.
Por ti, sólo por ti, mientras me muero.-



SIN NADIE LA MIRADA


Lo que cambia es el rostro,
la hondura de unos ojos,
la luz de una mirada;
la penumbra indiscreta
de confidencias íntimas,
la ternura, los besos,
los cuerpos y las almas.

El amor es el mismo;
busca formas distintas:
a veces una frente
de curvas sosegadas,
otras la boca roja,
quizá una boca pálida;
unos brazos ardientes
de tibias manos largas;
el instante amoroso,
la amorosa distancia.

Cambian tan sólo el rostro,
los luceros, el alba;
el calor de la luna
detrás de una ventana;
la lluvia que solloza
con sus gotas que cantan;
el fulgor que nos junta
la luz que nos separa,
las llamas que calientan
los muros de la casa,
las cortinas de sombra,
el temblor de una lámpara.

El amor es el mismo,
no declina, no cambia;
existe en nuestro pecho
desde lejana infancia;
nos saca de la cuna,
nos hiere con su espada,
nos da siempre el veneno
que vivifica y mata;
zumo que nos agobia,
licor que nos exalta;
el ardor que consume,
la ceniza que apaga.
El amor es el mismo,
sólo busca una cara.
Siempre es lo mismo
lo que esperas;
siempre es lo mismo
lo que amas.

Tú estás en ti y eres el mismo,
es lo de fuera lo que cambia.
Tu amor existe
y busca siempre
un pretexto para sus ansias.
Primero un nombre: Luz, Elvira,
Diego, Alejandro,
Helena, Clara;
después del nombre algo infinito
que en nuestros brazos se quedara
y un rostro, un rostro,
cualquier rostro
que no nos deje ningún día
llevar sin nadie la mirada.-


                                                 Dora Castellanos


Imágenes: pinturas del artista italiano Daniele Ranzoni (Intra, 1842-1889) Destacado retratista de la escuela de Barbizon.






quiquedelucio@gmail.com
 twitter@quiquedelucio

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