Páginas vistas en total

domingo, 5 de agosto de 2012

Ruido de fondo

                                         Rodolfo Alonso, poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1934. Tradujo a diversos autores. Dirigió su propia editorial . Antologías de su obra fueron publicadas en Belgica, España, México y Colombia. A partir de su poemario "Salud o nada" (1954) publicó más de 25 libros propios, además incursionó en el ensayo, reflexión y narrativa. En 1997 recibió el Premio Nacional de Poesía por su libro "Música concreta". La Universidad de Carabobo, Venezuela, lo distinguió en 2002, con la Orden Alejo Zuloaga. Fue Premio Konex de Poesía 2004 y la Academia Brasileña de Letras le otorgó su máxima distinción en el 2005.
Rodolfo Alonso fue siempre un comentarista comprometido de la actualidad literaria, cultural y hasta política no sólo de Argentina sino de todo el ancho mundo, siendo su "palabra insaciable", antes que nada de la "defensa de la poesía".


                                      "Lo que el humor no pudo
                                      no lo tendrá la muerte.
                                      Luz de la inteligencia,
                                      corazón de razones"


RUIDO DE FONDO     poesía de Rodolfo Alonso

Las manos de la nieve
la nieve que cae en sueños
tus sueños como sombras
que asombran nuestro día
el día que no aclara
lo claro de tu risa
que ríe sin que lo sepas
saber que no eres mía
mi pequeña insistencia
que insiste en recordar
el recuerdo que vuela
volando ante el olvido
sin olvidar tu cuerpo
el cuerpo que ilumina
iluminando frondas
la frondosa alameda
álamos contra el cielo
el cielo de tu boca
la boca de la muerte
la muerte que no muere
morir de haber vivido
viviendo como vives
la vida que me das
te doy lo que me duele
el dolor padre y madre
la madre amante hembra
las hembras junto al fuego
el fuego que es la especie
la especie está en peligro
peligran nuestros miedos
los miedos luto en flor
Florencia nunca nunca
nunca será Las Vegas
ni veo en Delfos lumbres
para alumbrar Wall Street
estrías del planeta
planetas que se extinguen
extintos valles fértiles
fértiles sueños manos
las manos que se aman
el amor de lo hecho
hacer lo que se pueda
poder hablar decir
te digo lo que canto
cantar como las manos
manos que construyeron
construir sobre el abismo
abismos que se abren
y abriéndose se cierran
sobre gargantas libres
libertad y justicia
justicia entre las manos
las manos de la nieve.-



A LA SOMBRA DE MALTHUS

Sabios anuncian,
con discreta emoción
y sopesando datos,
de manera siniestra,
irreprochables,
que en el Tercer Milenio
más hombres tendrán sed.

(De hacerlo, no serán,
como se ve,
lo suficientemente
originales:
todos los siglos
consiguieron tener
sed de justicia,
de libertad, belleza.)

Ahora, por fin, parece
-miserable milagro,
cruel consumación,
irrisorio destino
final-, que los humanos
tendrán por suerte
matar muriendo
(cazando lluvias,
en oasis blindados,
cercando ríos,
encerrando al mar)
por una simple, serena,
saludable y letal
sed clarísima de agua.-




                                       BAJO LA PAZ DEL TILO

                       Da tinte al tiempo con su temple el tilo,
                       con tanto tino, con ternura tanta,
                       que todo se estremece, toma aliento.
                       Titila el tilo, tras de la tormenta.-


                                                                Rodolfo Alonso


Imágenes: pinturas de la artista plástica, Ceciliy Brown (Londres, 1969)




1 comentario:

  1. me encantó,ese poema a la sombre de Malthus, profético y reactual.
    Canta a la naturaleza y la vida con amor.

    ResponderEliminar