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miércoles, 1 de agosto de 2012

Melancolía

                                   Eduardo Carranza, poeta colombiano nacido en Apiay en 1913 y fallecido en 1985. Empezó a ser conocido en el campo literario por la publicación de sus poesías en 1934. Se desempeñó como periodista, catedrático y en el campo diplomático. Fue uno de los precursores del Movimiento Piedra y Cielo. Tuvo gran participación en numerosos movimientos culturales y promocionó varias publicaciones literarias. Fue director de la Biblioteca Nacional de Colombia.
Su poesía muestra temas recurrentes como el amor, la tierra y la muerte. Sobresalen, de su extensa obra, "Canciones para iniciar una fiesta", "Seis elegías y un himno", "Ella, los días y las nubes", "Azul de ti", "Diciembre azul", "El Olvidado", etc.


                              "A veces cruza mi pecho dormido
                              un enjambre o relámpago,
                              es el amor que pasa en la grupa de un potro
                              y se hunde en el tiempo hacia el mar"


ES MELANCOLÍA      poesía de Eduardo Carranza

Te llamarás silencio en adelante.
Y el sitio que ocupabas en el aire
se llamará melancolía.

Escribiré en el vino rojo un nombre:
el tu nombre que estuvo junto a mi alma
sonriendo entre violetas.

Ahora miro largamente, absorto,
esta mano que anduvo por tu rostro,
que soñó junto a ti.

Esta mano lejana, de otro mundo
que conoció una rosa y otra rosa,
y el tibio, el lento nácar.

Un día iré a buscarme, iré a buscar
mi fantasma sediento entre los pines
y la palabra amor.

Te llamarás silencio en adelante.
Lo escribo con la mano que aquel día
iba contigo entre los pinos.-


IMAGEN CASI PERDIDA

Eres como la luz alta y delgada.
Como el viento eres clara sin saberlo.
Vacila tu actitud como la tarde
suavemente inclinada sobre el mundo.

Eres hecha de sueños olvidados
y te olvido de pronto, como a un sueño;
mi corazón te busca como el humo
busca la altura y hacia ella muere.

Como una tibia flor te lleva el día
prendida entre sus labios. Eres alta,
azul, delgada, y recta como un silbo.
Te recuerdo de pronto como a un sueño.-


TEMA DE MUJER Y MANZANA

Una mujer mordía una manzana.
Volaba el tiempo sobre los tejados.
La primavera con sus largas piernas,
huía riendo como una muchacha.
Bajo sus pies nacía el agua pura.
Un sol, secreto sol, la maduraba
con su fuego alumbrándola por dentro.
En sus cabellos comenzaba el aire.
Verde y rosa la tierra era su mano.
La primavera alzaba su bandera
de irrefutable azul contra la muerte.
Una mujer mordía una manzana.
Subiendo, azul, una vehemente savia
entreabría su mano y circulaban
por su cuerpo los peces y las flores.
Gimiendo desde lejos la buscaba
-bajo el testuz de azahares coronado-
el viento como un toro transparente.
La llama blanca de un jazmín ardía.
Y el mar, la mar del sur, la mar brillaba
igual que el rostro de la enamorada.
Una mujer mordía una manzana.
Las estrellas de Homero la miraban.
Volaba el tiempo sobre los tejados.
Huía un tropel de bestias azuladas.
Desde el principio, y por siempre jamás
una mujer mordía una manzana.
Mi corazón sentía oscuramente
que algo brillaba en esos dientes.
Mi corazón que ha sido y será tierra.-





                                TEMA DE SUEÑO Y VIDA

                   Suéñame, suéñame, entreabiertos labios.
                   Boca dormida, que sonríes, suéñame.
                   Sueño abajo, agua bella, miembros puros,
                   bajo la luna, delgadina, suéñame.

                   Despierta, suéñame como respiras,
                   sin saberlo, olvidada, piel morena;
                   suéñame amor, amor, con el invierno
                   como una flor morada sobre el hombro.

                   oh llama de ojos negros, amor mío;
                   oh transcurso de agua entre los sueños.-



                                                    Eduardo Carranza


Imágenes: pinturas del artista francés, Paul Émile Chabas (Nantes, 1869-1937)



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