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lunes, 14 de mayo de 2012

Pregunta si existo

Waldo Leyva, (Villa Clara, Cuba 1943) es uno de los poetas más brillantes e influyentes de la generación de artistas cubanos cuya biografía y obra han transcurrido de manera casi paralela a la historia del país caribeño. De marcado tono conversacional, su poesía constituye un constante diálogo con el tiempo que salta por encima de las trampas de la verdad para instalarse en la incertidumbre de lo verdadero. Autor de libros como "El Rasguño de la piedra", "Memorias del porvenir" o "Agradezco la noche", Leyva ha logrado convertirse en uno de los autores más leidos en el caribe y ha publicado su obra en diferentes países hispanoamericanos. Además ha realizado una sobresaliente labor en defensa de la cultura popular como investigador y director del Centro Iberoamericano de la Décima. Ganador del X Premio Casa de América de Poesía del 2010, por su libro "El Rumbo de los días".
Sus último libros "El Dardo y la manzana" y "La Distancia y el tiempo", fueron publicados en México en el año 2000 y 2002. Sus poemas han sido traducidos al inglés, francés, ruso, portugués, italiano, rumano, húngaro, polaco y árabe.


                           "No hay recuerdos
                           detrás de esta tristeza,
                           ni echo de menos nada.
                           Es sólo una tristeza
                           sin origen"



DEFINITIVAMENTE JUEVES  Waldo Leyva

Quiero que el veintiuno de agosto
del año dos mil diez,
a las seis de la tarde, como es hoy,
pases desnuda atravesando el cuarto
y preguntes por mí.
Si estoy, pregunta, y si no existo,
o me he extraviado en algún lugar de la casa,
o de la ciudad, del mundo,
pregunta igual, alguien responderá.
El primero de enero del dos mil uno será lunes
pero el veintiuno de agosto de la fecha indicada
tiene que ser definitivamente jueves
y el calor, como hoy, agotará las ganas de vivir.
Las calles serán las mismas para entonces,
los flamboyanes seguirán floreciendo,
muchos amigos no estarán
y el tiempo habrá pasado por la historia de la casa,
de la ciudad, de mi país, del mundo.
Quiero que el veintiuno de agosto, al despertar,
prepares la piel
                            el corazón
                                                 las ganas de vivir.-


NADIE

Navego atado al mástil,
no porque haya islas esperándome,
ni magas,
ni monstruos solitarios.
Estoy atado al mástil
porque necesito, para salar al mundo,
que canten las sirenas.-




LA SOLEDAD DEL CORREDOR

El camino se agota si no parto.
Al fondo,
donde no empieza nada, donde nada termina,
sigo de pie esperando.
El relevo no llega
y la meta se aleja con la muerte.

Mis sucesivos yo alimentan el polvo.

Hoy es el día, lo sé desde el origen,
llegaré sin esfuerzo
hasta el lugar más proximo,
sabré que aquellos ojos que miro
son los mios,
que aquel rostro es mi cara de mañana,
que sólo con tocarlo se romperá el espejo
y ocuparé su sitio hasta el próximo encuentro.

Pero ocurre que al que llega no le importa
y el que espera ha perdido la memoria.-


LA INCONDICIONALIDAD ES UN OFICIO

No olvides nunca que en la piedra está el hierro
y que la muerte es de metal.

La chispa y la madera son contrarios
de donde nace el fuego,
y la ceniza,
y cierto mito alado que es el hombre.

Si mandas, el leal será el sostén que necesitas.
No confíes jamás en quien te anuncia
sin condición su entrega.
Nunca el leal limpiará con su lengua tu camino,
ni aplaudirá tu soberbia o tus errores,
pero sabrá morir contigo.-


                                                    Waldo Leyva


Imágenes: pinturas de Roberto González Goyri (Guatemala, 1924-2007), pintor, escultor y muralista.





quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio

Quique Lucio

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