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martes, 22 de mayo de 2012

Espero por quererte

          Pedro Salinas (Madrid 1891-Boston 1951). Poeta español. Miembro de la Generación del 27, en la que se destacó como poeta del amor. Profundo intelectual y humanista. Salinas estudió las carreras de Derecho y de Filosofía y Letras. Trabajó como lector de español en la universidad de Cambridge. Dirigió la revista "Índice Literario" (1932-1936). En este último año emigró a Estados Unidos, donde se desempeñó como profesor en distintas universidades, allí vivió hasta su muerte.
Poeta subjetivo, heredero de la tradición amorosa de Garcilaso de la Vega y Bécquer el gran tema de su obra poética fue el amor, a través del cual matizó y recreó la realidad y los objetos. Tuvo una apasionada relación con la profesora estadounidense Katherine Whitmore, en esa etapa su poesía muestra que el amor de su lírica no es atormentado y sufrido, es una fuerza prodigiosa que da sentido a la vida. Autor de gran cantidad de poemarios como "Presagios" (1924), "Seguro azar" (1929), "Fabula y signo" (1931), "Razón de amor" (1936), "Largo lamento" (1939), "El Contemplado" (1946), etc. Escribió, además, 14 obras de teatro, la última "El Chantajista" de 1947.

                                     "Bésame, dices. Te beso,
                                     y mientras te beso pienso
                                     en lo frío que serán
                                     tus labios en el espejo"


SÍ, RECIENTE        poesía de Pedro Salinas

No te quiero mucho, amor
No te quiero mucho. Eres
tan cierto y mío, seguro,
de hoy, de aquí,
que tu evidencia es el filo
con que me hiere el abrazo.
Espero para quererte.
Se gastarán tus aceros
en días y noches blandos,
y a lo lejos turbio, vago,
en nieblas de fue o no fue,
en el mar del más y el menos,
cómo te voy a querer,
amor,
ardiente cuerpo entregado,
cuando te vuelvas recuerdo,
sombra esquiva entre los brazos.-

ESCORIAL

En vez de soñar, contar.

La fachada del oeste
tiene
seiscientas doce ventanas.

Por la primavera van
en su cielo, hacia el domingo
una, dos, tres, cuatro, cinco
nubes blancas.

Yo te quiero a ti, y a ti
y a ti.
A tres os quiero yo.
A las doce el tiempo da
doce campanadas.

Y ya no podrá escapárseme
en las volandas del sueño
la mañana. Haré la raya
para ir sumando: seiscientas
doce, más cinco, más tres,
más doce.
¡Qué felicidad igual
a seiscientas treinta y dos!
En abril, al mediodía
cuenta clara.-


  

AFAN POR NO SEPARARME DE TI

Afan por no separarme de ti,
por tu belleza, lucha por no quedar en dónde quieras tú,
aquí en los alfabetos, en las auroras, en los labios.
(Ansia de irse dejando atrás anécdotas, caricias),
de llegar atravesando todo lo que en ti cambia,
a lo desnudo y a lo perdurable.
Y mientras siguen dando vueltas y vueltas,
entregándose,
empañándose, tus rostros, tus caprichos y tus besos,
tus delicias volubles, tus contactos rápidos
con el mundo,
haber llegado yo al centro puro, inmóvil de ti misma,
y verte cómo cambias, y lo llamas vivir,
en todo, en todo si, menos en mí,
donde te sobrevivies.-

*************************************

La forma de querer tú
es dejarme que te quiera.
El sí con que te me rindes
es el silencio.
Tus besos
son ofrecerme los labios
para que los bese yo.
Jamás palabras, abrazos,
me dirán que tú existías,
que me quisiste: Jamás.
Me lo dicen hojas blancas,
mapas, augurios, teléfonos;
tú, no.
Y estoy abrazado a ti
sin preguntarme, de miedo
a que no sea verdad
que tú vives y que me quieres.
Y estoy abrazado a ti
sin mirar y sin tocarte.
No vaya a ser que descubra
con preguntas, con caricias,
esa soledad inmensa
de quererte sólo yo.-


                                             Pedro Salinas

Imágenes: pinturas de August Macke (1887-1914). Uno de los principales artistas del expresionismo alemán.





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