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martes, 18 de septiembre de 2012

Borgeanas

                                Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 1889- Ginebra, 1986) Formó parte del Grupo Florida, también llamado Martín Fierro. Fue un agrupamiento informal de artistas de vanguardia de la Argentina durante la década de 1920 y 1930. Recibieron ese nombre porque uno de sus puntos de confluencia era la revista literaria Martín Fierro, cuya sede se encontraba en la esquina de la tradicional calle Florida y Tucumán, en la ciudad de Buenos Aires y porque acostumbraban a reunirse en "La Richmond", un café ubicado sobre la calle Florida.  El grupo se caracterizó por la búsqueda de innovaciones vanguardistas relacionadas con las formas, como el cuestionamiento a la métrica en la poesía. Apoyaron el surrealismo, el dadaísmo y en general todas las corrientes de vanguardia europeas de la época. Parte de sus integrantes, además de Borges, fueron la pintora Raquel Forner, Oliverio Girondo, Raúl González Tuñón, Leopoldo Marechal, Norah Lange, Ricardo Molinari, etc.

                                                   "Hoy no me alegran
                                                   los almendros del huerto.
                                                   Son tu recuerdo"


EL SUEÑO     poesía de Jorge Luis Borges

Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?
¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora
de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra
y que un día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?-


ARTE POÉTICA

Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días de hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor, y un símbolo.

ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.-


EL CÓMPLICE

Me crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos.
Me tienden la copa y yo debo ser la cicuta.
Me engañan y yo debo ser la mentira.
Me incendian y yo debo ser el infierno.
Debo alabar y agradecer cada instante del tiempo.
Mi alimento es todas las cosas.
El peso preciso del universo, la humillación.
Debo justificar lo que me hiere.
Soy el poeta.-


EL ORO DE LOS TIGRES

Hasta la hora del ocaso amarillo
cuántas veces habré mirado
al poderoso tigre de Bengala
ir y venir por el predestinado camino
detrás de los barrotes de hierro,
sin sospechar que eran su cárcel.
Después vendrían otros tigres,
el tigre de fuego de Blake;
después vendrían otros oros,
el metal amoroso que era Zeus,
el anillo que cada nueve noches
engendra nueve anillos y éstos, nueve,
y no hay un fin.
Con los años fueron dejándome
los otros hermosos colores
y ahora sólo me quedan
la vaga luz, la inextricable sombra
y el oro del principio.
Oh ponientes, oh tigres, oh fulgores
del mito y de la épica,
oh un oro más precioso, tu cabello
que ansían estas manos.-


                                                               Jorge Luis Borges


Imágenes: pinturas de la artista argentina Raquel Forner (1902-1988), amiga del poeta.





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