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martes, 10 de julio de 2012

Otro corazón

                      Eduardo Milán, poeta, ensayista y crítico uruguayo, nacido en Rivera en 1952. A raíz de la dictadura militar en su país durante la cual fue encarcelado su padre, decidió radicarse en México desde 1979, donde ha desarrollado una importante labor no sólo como poeta, sino también como ensayista y crítico literario.
"Manto", reúne su obra poética escrita hasta 1966. Posteriormente ha publicado otros títulos entre los que se destacan: "Alegrial" (1977) que le valió el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes, "Razón de amor y acto de fe" (2001), "Querencia, gracia y otros poemas" (2003), etc. A sus libros de poesía hay que añadir dos importantes recopilaciones de ensayos publicados en México: "Una cierta mirada" (1998) y "Trata de no ser constructor de ruinas" (2003). Asímismo ha sido autor de la "Antología de poesía hispanoamericana presente" publicada en México.


                                            "Es duro abandonar el concepto,
                                            las cosas queridas de esta vida de cosas,
                                            en favor de la palabra, en su apuesta"


INVENTARSE OTRO CORAZÓN  poesía de Eduardo Milán

Inventarse otro corazón
con ritmo lento, parece ser la idea.
Este presente será una eternidad
menos la falta, parecería el augurio.
Un corazón con falta puede andar
mucho más lento, con su seguridad
vacía. Las palabras podrían acompañar
como muletas la falta del corazón,
el gran faltado. El corazón, no yo,
es el faltado y las palabras sin corazón.
Es El faltado.-


POR QUÉ AMO TU LOCURA

¿Por qué amo tu locura,
tu desparpajo, tu falta
de reloj y tus atajos
cuando estoy prácticamente a punto
de caer de cabeza en el abismo?

O sea en ti. Pero no sólo
eso: hay mucho más de ti que quiero
y no revelo. Esa lámpara
que enciendes en el fondo.-


EL DOLOR DEL DESENCANTO
VI

No más de un poema por vez.
esta es la vez de la amada, marca
el tiempo lo que es: su hora,
hora del cuerpo. Cuerpo tiene el amor
-espíritu lo demás, y lo demás, demasiado-
cuerpo no siempre justo, a veces excede el cuerpo.
Sede de la forma y de ti sed,
agua a la que nada falta -otra mentira:
¿le falta algo a la flor? Nada falta a la gacela,
llena de celo, completa, Abra
el abra se le parece.
Veníamos rondando la idea de apertura
del tiempo en un lugar preciso: el abra,
ése es el lugar preciso,
no la palabra que tu cuerpo calla.
El amor cuando es amor no habla,
no necesita.-


  

"Una rica me dijo que los pobres
no tienen sentimiento. Era una lírica,
un yo profundo, una garza. Hay gente pobre,
en cambio, apegada
al ritmo del corazón de sus hijos,
a su llanto, a sus palabras bajas
que no alcanzan la estatura del Sentido
o recortados, en sus brotes.
Un plátano, para ellos, es un plátano,
un beso, un beso, sobre todo el de la madre,
la mano del padre en la cabeza es un momento
de esccensión, ascender a la mano del padre.
Hay algo inminente cuando comen:
comen, amiga lírica,
como si fueran a perder lo que está puesto
ahí adelante, comen con nostalgia,
el plato se coloca en el futuro.
Allí donde decían los apaches:
"Algún día comeremos una buena comida".
Esto es muy general, a grandes rasgos,
esquemático, pero como el amor
no conoce espera, quema".-

NO VOLVER SINO VOLVER

No volver sino volver
a decir, ahora adherido
a tu piel, que da lugar. Hablo
de tu piel que es de lo poco
que conozco y esplande.
No soy más que la sombra de tu cuerpo
pero puedo hablar, sombra que habla
pero habla. Soy un residuo de un cielo,
el tuyo, un azul abierto.-


                                                  Eduardo Milán


Imágenes: pinturas de los artistas contemporáneos: Henry Asencio (California, Estados Unidos) y
Carlos Alonso (Tunuyán, Mendoza, Argentina 1929).




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