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lunes, 16 de julio de 2012

La pareja

                               Leopoldo de Luis, poeta y crítico español nacido en Córdoba en 1918. Estudió Magisterio en Valladolid y desde joven se radicó en Madrid donde colaboró activamente en las revistas "Garcilaso", "Espadaña", "Poesía Española" y otras. Es considerado como un valioso representante de la poesía de la post-guerra. Su primer libro "Alba del Hijo" fue publicado en 1946, a él le siguieron "Huésped de un tiempo sombrío" (1948), "Juego limpio" (1957), "La luz a nuestro lado" (1964), "Igual que guantes grises" (1979), "Una muchacha mueve la cortina" (1983), "Del amor a la miseria" (1985), entre otros.
Obtuvo,  el Premio Nacional de Literatura en 1979, el Premio "Francisco de Quevedo", El Internacional de Poesía "Miguel Hernández", el Premio "Pablo Menassa de Lucía" por su libro "Generación del 98" y el Premio Nacional de las Letras Españolas en el año 2003. Falleció en noviembre de 2005.

                                       
                                           "Toca mi mano. Apenas es un guante
                                           para el amor y la desesperanza,
                                           apenas en las cosas se afianza,
                                           apenas palpa todo un breve instante"


LA PAREJA    poesía de Leopoldo de Luis 

Tenerte cerca. Hablarte.
Y besarte en silencio.
Y sentir el contacto
caliente de tu cuerpo.
Sentir que vives, trémula,
aquí, contra mi pecho.
Que mis brazos abarcan
tus límites perfectos.
Que tu piel electriza
las yemas de mis dedos.
Que la vida se ahoga
en el hilo de un beso.
Que así, en la sombra, a tientas,
bajo la noche, ciegos,
topándonos a oscuras
mientras todo es silencio,
nos amamos y somos
casi dioses, rugiendo.

Vuelvo a palpar tu carne,
vuelvo a besarte, vuelvo
a estrecharte en la sombra
ciega contra mi pecho.
Vuelvo a sentir tu vida
trémulamente. siento
que el desamparo pone
su soledad, su cerco,
en torno de nosotros.
El mundo está desierto.
Mudo. Tú y yo arrojados
a un destino violento,
aquí, sobre la tierra,
abrazándonos ciegos.

Y entonces te recojo,
te amparo, te sujeto,
pequeña, débil, mía,
cobijada en mi aliento,
sostenida en mis brazos,
cubierta con mis besos.

Pero mi pequeñez
en seguida comprendo.
Mi inútil protección,
castillo sin cimientos,
rueda deshecha frente
al enorme Universo.

¡Qué poco puede el hombre!
Y me refugio en medio
de tanta soledad
en tu caliente cuerpo,
para que entre tus brazos
me mezcas en tu tierno
amor. Niño asustado,
busco tu amor materno.

Los dos en la tiniebla
abrazados, pequeños,
frente a la eternidad,
lloramos en silencio.

La noche continúa
mudamenente cubriéndonos.-





                            OTRA VEZ

Vamos a repetir la misma escena.
Tú y yo. Nos aprendimos los papeles.
Miles y miles antes lo dijeron.
Pero la vieja historia nunca muere.

Nos vimos...¿Qué mas da? Viejo escenario
donde el telón de fondo se sucede
en tanto que el guión en rotas páginas
reproduce sus frases indelebles.

Hombre y mujer. Nos hemos acercado.
Entre nosotros ahora el tiempo emerge
de su fondo lejano, nos inviste
los símbolos remotos de la especie.

He pronunciado una palabra, casi
una clave ancestral, y se estremece
la voz como una herida. Como un rito
aguardo la palabra que contestes.

Y has dicho "amor" igual que si dijeras
"eternidad" o "vida" o "tierra" o "muerte".
A tu voz de conjuro se deshacen
los años y la sangre retrocede.

Se han adherido nuestros labios: sube
a la boca un sabor hondo y caliente.
Se han estrechado nuestros cuerpos: llega
un oleaje que en la tierra crece.

En esta antigua escena que hoy nos toca
representar, sentimos la vertiente
humana despeñarse, combatirnos
por las venas, latir en nuestras sienes.

Pobres actores, débiles actores,
de una vieja comedia sólo intérpretes,
nos llega su verdad como si fuésemos
los primeros, los últimos vivientes,
nos arrebata su pasión lo mismo
que si no hubiera sido siempre, siempre...




                                                               Leopoldo de Luis


Imágenes: pinturas del artista holandés, Isaac Israels (Amsterdam, 1865-1934). Del impresionismo. 



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