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viernes, 20 de julio de 2012

Adolorido

                       Jorge Leónidas Escudero, poeta argentino nacido en San Juan en 1920. Un caso atípico de la literatura, empezó a publicar después de cumplidos los cincuenta años. Su primer libro fue "La raiz de la roca" (1970), al que le sucedieron más de una veintena de obras. Como los grandes poetas, Escudero construyó un lenguaje intransferible y fundante, creando un espacio que se cierra sobre sí mismo y que, sin duda, dejará una marca indeleble en el corpus de la poesía argentina.
Recientemente se recopiló para Ediciones en Danza todos los libros del poeta sanjuanino editados. Varios tópicos asoman en su poesía, pero el amor, los juegos de azar y el mundo de la minería ocupan un lugar preferencial. El uso coloquial de la lengua, marcado por el fraseo interrupto y la incompletud morfológica, dinamiza su lenguaje poético, potenciándolo musicalmente.


                               "Siendo niño nomás una noche
                               después de mirar las estrellas
                               le pregunté a mi papá:
                               ¿Qué hay más arriba del cielo?




LA MEDECINA    poesía de Jorge Leónidas Escudero


Les diré que me encuentro
adolorido
por mujer que me desposeyó
de lla,
quitó lo queme daba
y me en casi sin aire deja
o como naranja esprimida.
Me deshojó de su árbol como
si a usté
de pronto lo dejan si
agarrarse de algo,
como que se me cayeran los
pantalones
en medio de un baile como de
urgencia
necesita ir a mear y no hallar
dónde.
Así de desvalido.
Me hice ver con un médico y
recetó
el desapego hombre, el
desapego,
cambie de costumbres
póngase
una tela metálica al pecho
así no se le incrustan
mariposas dañinas.
En ningún peor caso me he
visto;
pero aseguran los intrusos
ques buena medecina
visitar los lejanos países. Bien,
¿pero a dónde he de ir que no
mesté esperando
la susodicha esa para
castigarme
solamente porque la quiero?-


REY DE COPAS

Al lado del vaso de vino,
monos y aros en el mimbre del humo,
emoción en vilo rumbo al amanecer
acusa un problema este hombre.

Piensa que es su deber emborracharse
porque ha devenido abandonado.
Lo aplastó con el índice una dama,
le dijo cosa por rosa y no por azul.

Habían quedado en tener almohada en común
pero ocurrió la gran confusión:
otro pájaro anidó ahí.

Hoy dice que le deben cariño
y no puede cobrarlo dice
que no tiene ropa digna para presentarse
a otro amor.
Dejémoslo acabar ese vino
Y luego pedirá otro.-




ANTE LA INMENSIDAD

Fue alguna de esas noches en que miraba cielo
en lejanías sobre campo oscuro y vi
cruzárseme un relámpago lejano. Fue tal
como ver chispear una idea
en el umbral de otro mundo.

Es como si en el fondo del desierto hubiera
querido hacerse luz una verdad pero
pasó fugaz y quedé a oscuras.

Parece que la inmensidad
quiere decirme un secreto y al ver
que todavía falta mucho en mí
queda muda.-


                                                    Jorge Leónidas Escudero


Imágenes: pinturas del maestro argentino Carlos Alonso (Tunuyán, Mendoza, 1929).






quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio

1 comentario:

  1. es un poeta realmente hermoso La medecina es uno de mis poemas preferidos. Amigo, haber podido escribir eso!
    ademas, nos da fuerza saber que publicó después de los cincuenta ¡no perdemos las esperanzas, entonces!
    un cariño. nilda.

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