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lunes, 14 de marzo de 2016

No fue amor


Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores, Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.302-
                                                                                               
                                                                                             Ester Folgueral

Poeta, periodista y profesora de escritura creativa española, nacida en El Bierzo, León. Licenciada en Periodismo en Madrid: trabajó y colaboró en medios como El País, Canarias 7, Diario de León, etc. Ha publicado los libros de poesía: "Lucharba" (1988), "La espada azul" (Premio Nuevas Escrituras Canarias, 1995), "Memoria de la Luz" (Mención de Honor Premio Manuela López, 2006), "Lo indestructible" (2010), "Toma de tierra" (2015), etc. Presentó en 2010 la plaquete "La cuenta" con grabados de Miguel Ángel Curiel. Sus poemas han sido recogidos en antologías como: "Poesía para vencejos" (Fundación Instituto Castellano para la Lengua, 2007), "Segundo invierno" (2012), etc.


                                                                                        "¿Qué palabra con sombra
                                                                                         para nombrar la casa?
                                                                                         ¿Qué palabra salpica a los pájaros
                                                                                         que vuelan como heridos?"








NO FUE AMOR

Fue un jardín errante cerca de un río errante
donde crecían tulipanes negros.

Fue un relámpago interminable de deseo
lo que cultivabas sin esfuerzo en la noche,
un escorpión invisible, una sucesión
de cucarachas bajo los azulejos desconchados.
Un jardín errante
cerca de un río errante
de un deseo errante.

Fue la sombra de un duende travieso,
la mordaz espesura de un gigante infantil,
la mascarada de un corazón salvaje,
la canción inaudible de un desfile de muertos.
No fue amor.

Duele todavía como brasas mordiendo mi piel.-


***

Voz y leche cuando visité el olvido
en la región de los charcos transparentes.

Un paso hacia la puerta del viento.
Dos pasos hacia el cazador.
¿Cuántos pasos da una liebre
hacia el destino de una bala?

Ahora el perfil de una nube parece
el perfil de mi memoria.-


***

Atravieso los mapas de un país triste
-hay demasiado ruido en el mundo-
fatigada la boca

alas con sangre,
lavo los ojos con tus manos
y vuelo

cada silencio, lengua de los árboles

lo increíble
amor, sobre la rama rota
tu lengua de silencio

tu figura alta como chopo de río
o cedro del desierto
a punto de caer
sobre la arena

lavar las alas
cada silencio,
lengua de los árboles.-


***

La serpiente escribe en piedras
con su lengua amorosa.

Con su lengua amorosa
el viento dibuja agujeros
de muerte en el sueño de los vivos,
miel que no se guarda en un vaso de juncos.

La serpiente escribe
que la miel no dura en la lengua de los vivos.-


***

Las serpientes escriben en las piedras
con la lengua del frío.

Has de pisar con cuidado
los artificios del verano,
lleno de podredumbres,
que esconde entre sus nidos
el veneno del miedo.


La lengua del frío escribe
sobre el musgo amarillo.
Ve letras
que duermen en el fuego.
Las come.
Se arrastra con ellas en lentitud
de los solitarios,
que desarman su corazón
como una hoja en blanco.-


CONOZCO EL AGUA

Conozco el hambre del agua cuando duerme
entre estrellas en una charca oscura.
Conozco la vasija donde se hace el hombre,
el brillo de los renacuajos que lamen la luz,
las extrañas visiones de la niebla,
las edades del agua,
la fuerza del agua esculpiendo el mundo,
la humildad oscura transformada en diamantes.
Lo que siempre comienza.
Lo que nunca termina.
Lo que canta en el agua.-


***

No todo es resistencia,
pero los abismos precintados
llevan dentro pandoras de cartón
pudorosas
cuando se acuestan con el disfraz
de noviembre.

Las cajas
precintadas
orejas de muerto
y barbas imposibles de afeitar
sudan paz como niebla de valle.

Resistencia ahora,
comer libros que saben a lluvia
y no envenenarse.

Resistencia,
no tocar el muerto
cuando el muerto tiene hambre,
y llorar como un bebé
bajo un árbol.

De los abismos
salen volando años hacia el sol
en fila
reptiles de los sueños.

Resistencia
ahora.-



                                                                                                Ester Folgueral





Imágenes: Pinturas de  Joan Louis  (Francia, contemporáneo)




quiquedelucio@gmail.com

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