Páginas vistas en total

jueves, 31 de marzo de 2016

Dónde el poema


Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


Publicación N° 1.317-


                                                                                                     Alejandra Arce

Poeta y narradora chilena, nacida en Santiago de Chile en 1953. Es sobrina nieta de Laura Arrúe, musa de Pablo Neruda en la década de los 20. Vive en tres países simultaneamente, Chile, Estados Unidos y Brasil. Fundó el Movimiento Literario en Olinda dando condiciones a poetas  humildes de la perisferia. Entre su gran producción , puede citarse: "Viñas verdes", "Indigo Way", "Poetango", "Noctivagos", "Milala", "El Barman", "Poemas de Bar", Poemas sueltos y abandonos", "Cuando Miami duerme" etc. Participó en más de veinte antologías con poemas en español y portugués. Actualmente trabaja en la novela histórica "Por qué te mataste", cuentos de poetas mujeres que se suicidaron.


                                                           "El poema arrinconado, se hirió en la esquina
                                                             del cuarto, no hay salida, tendrá que quedarse
                                                             en el aire denso cargado de personajes muertos,
                                                             herido en su cántico prepara su epitafio"  








DÓNDE EL POEMA

Dónde el poema que sale de la sangre de tu nombre
Dónde la madrugada que se apaga sin furor
Dónde el camino más allá de la Vida
Dónde

Dónde se marchitan los días sin prender noches
Dónde el angustiado deseo de morir
Morir de amor...

Dónde
El Cántico y el consuelo secreto de la flor
Tu voz
La pared

Dónde
El estremecido viento del Adiós
El recuerdo nocturno
El tren
La estación
La espina atravesada en la garganta
La gana
El olvido
y
Yo.-


OCEÁNICO

                         Para Sergio Cavalcanti

Estabas frío, tenías el olor del mar
mirabas con el brillo estático
para otro lado sin querer encarar la muerte
y estabas muerto, sin querer irte
y las manos crispadas al olvido.

Np era tu día, no era tu suerte
al azar de las olas te hundiste
en desesperado consuelo
pero te arrepentiste y te dolía
como fuego el pecho
excavado de saladas aguas
de tu oceánico desvarío
Estabas paralizado, ya no me veías
desnudo y solo, y sucio de arena.

El ultraje se tragó todas las estrellas
apagó tu luna
enterró tu sueño.

Y al depositarte para siempre
en tu sepultura eterna
parece que por un momento escuché
¡tu terible crujido!-


***

Cada madrugada
me disculpo
por haber nacido
contra todos y a contratiempo
envenenada por tu sangre materna
aún sobrevivo...

Me disculpo del camino sin destino
de la esquina bohemia y tambaleante
de todo lo que me diste
el esplendor y la pena...

Cada madrugada
me disculpo
por haber resistido
a la cobardía de tu abandono
a la angustia de lo perdido
a lo poco que me dejaste
una foto y el olvido

Cada madrugada
escribo
un poema que aniquila
por existir aún

y
me río,
y me arrodillo.-



NOCHE DE RONDA


Voy a dejar al papel dibujar el Poema,
lo dejaré libre con alas abiertas
infinitamente ilusionado de sueños
mentiras que van y dan vueltas.
Dejaré que se vaya a su manera
tratando de clavar rosas en cimientos
como si fuera una primavera póstuma
para que olvide todos los inviernos.
Que se caiga del más alto peñasco
y que me muera yo sin el soneto.-


***

Aléjate de mí, porque me has dejado abandonada
por calles frías
poblada de silencios y macabros bríos
porque has fingido no quererme,
como me lo habías prometido
y me diste la espalda llenándome de gritos
porque simplemente bajo un cielo sin luna
me enterraste viva y me cubriste de cemento
no dejaste siquiera la azucena  maldita
no prendiste la vela.
Por lo tanto, como yo estoy muerta,
no te atrevas a fingir
en la sepultura con tu nombre.
Porque de tanta pena que pasé
te dejo de epílogo
el estigma del cobarde.-


***

Me llevaron para siempre
me quedé en el frío de ese silencio.
Había una pared y en ella una sombra
Allá me dejaron,
allá en el olvido.-



                                                                                          Alejandra Arce 


Imágenes: Pinturas de : Arthur John Elsley (Inglaterra, 1860 - 1952) y
                                      Winslow Homer (Estados Unidos, 1836 - 1910) 





quiquedelucio@gmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario