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sábado, 5 de marzo de 2016

Amadora

Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.




Publicación N° 1.293-

                                                                                             Susana Jiménez Palmera

Poetisa de Colombia, nacida en Barranquilla, ciudad donde cursó sus estudios de bachillerato. Estudió inglés en la Universidad de Carleton University, en Ottawa, Canadá, más tarde se especializó en Problemas de Aprendizaje en la ciudad de San José, Costa Rica. Publicó su primer poemario "Sendero de latidos" (2104) con Apidama Ediciones, y sus poemas hacen parte de las antologías: "Poesía colombiana del Siglo XX escrita por mujeres" (Tomo II, 2014) y "Antología Poética Internacional "Grito de mujer" Rep. Dominicana, 2014). Fue finalista en el 14° Certamen Internacional de Poesía y Cuento "Mis Escritos", en Argentina.



                                                                            "Me gustas cuando eres sueño
                                                                             que no termina.
                                                                             Entonces, me vistes de vida
                                                                             y realidad para habitar en él"  






AMADORA

No aspiro a ser tu amor,
solo quiero ser cadencia
en tu siempre,
la figura que merece tu silencio,
tu pretexto para leer la pasión.

No quiero ser tu lluvia ni las flores
de las que hablan los poetas,
solo ser asombro
que germine en tus ojos
y crepite en tu mente,
la constancia en tus manos
para que no tropiecen.

Persigo ser la boca
que baila desnuda,
la canción abstracta de tu alma,
y ser la costumbre apremiante
del verbo pensar,
pensándote en gerundio,
en plena acción.

Sueño ser el amparo de la utopía,
la lucidez que vive presta
para amputar el dolor.

Ser tu amadora
si logro mirarte y convencerme
de la ausencia de lógica
y en silencio profundo,
recordar que no pretendo nada
ni siquiera que me ames.-


OLOR A LEJANÍA

Hueles a distancia...a lejanía,
a cama ociosa, a llanto de luna hueca.
Hueles a silencio,
a humo sin rumbo
¡A melancolía!

Hueles a todo y a nada
e imagino otro olor,
aroma del ocaso,
perfume de mujer que no ha existido.

¿A qué hueles
si ya no tienes mi sudor en tu piel
y tu esencia me la he bebido?.-


COMO COMETAS

Se mueve el pensamiento
por el mapa de un poema imaginario
hasta descubrir lunas ajenas
que podrían arder
de fiebre en los ojos.

La mirada se fija en el techo
como si quisiera encontrarlas
en el silencio de las sombras,
en la locura de los verbos
o en el duelo de la noche.

Eso no es suficiente
para escribir un verso.
Las palabras pueden ser
cometas inalcanzables
aunque ellas también
estén desveladas.-


LA SOMBRA DE NADIE

En el silencio de la noche se evaporan
los latidos de las palabras dadas.

Se oye lejos el terco canto de una cigarra
que cruza un manto negro con brazos
pero sin figura definida.

Son la noche y su grito ahogado,
que despiertan residuos
de lágrimas que han caído,
o son aquellos despojos de caricias
que se extrañan en las sombras dormidas.

Se sienten trazas perturbadas por el humo,
que usurpan la armonía del aire
mientras la luna aturdida se oculta del frío
y envía la sombra de nadie;
algo más se escucha,
el murmullo adormilado
que dice un nombre...
¡Nombre con sabor a olvido!.-



¡CUÁNTO OLVIDO EN LOS OJOS DEL TIEMPO!

Esta manía de limpiar los recuerdos
y ventilar un poco
las estanterías de la mente,
esta rara costumbre,
me hace creer que puedo airear
las fibras de mi alma.

Encuentro añoranzas
que afloran con amargas sonrisas
y otras que llevan amor todavía.
A todas las acojo por un tiempo
y les doy vida.

Encierran grandes silencios.
Trato de vestirlas de agua,
de sol, de días lentos,
hasta que la memoria desanuda
recuerdos negros.

¡Cuánta ausencia abierta,
cuánto olvido
cuánto olvido
en los ojos insomnes del tiempo!.-



                                                                                         Susana Jiménez Palmera




Imágenes: Pinturas de Vicente Romero Redondo  (España, 1956)



quiquedelucio@gmail.com

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