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jueves, 19 de mayo de 2016

País de carne


Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.200 hacedores, respetando el derecho de autor.

Publicación N° 1.363-


                                                                                                       Nicasio Urbina

Poeta, narrador y crítico argentino, nacido en Buenos Aires en 1958. Su primera publicación fue: "El libro de las palabras enajenadas" (1991), Vivió en Nicaragua donde ganó el Premio Nacional Rubén Darío  1995 con "La estructura de la novela nicaragüense", como poeta se dio a conocer con "Sintaxis de un signo" (1995, segunda edición 2000), siguieron "El ojo del cielo perdido" (1999), "Sangre en el trópico", "Miradas críticas sobre Rubén Darío" (2007), "La voz sostenida", "Viajemas" (2009), "Caminar es malo para la salud" (2011), "Antología de cuentos -Narradores Siglo XX" (2012), etc. .Radicado en Estados Unidos, es catedrático de la Universidad de Tulane, Nueva Orléans.


                                                                                "Agitados con la loca ansiedad y pasión 
                                                                                  en el interior oscuro de un cubilete,
                                                                                  presa del miedo feroz y la esperanza,
                                                                                 desafían a la geometría y a la suerte"





                        




UN PAÍS DE CARNE

Es inevitable:
cada noche te recuerdo.
Vuelves a mí en un ciclo de estrellas,
en una rotación insospechada
de historias y suspiros;
tus ojos cargados de silencios
y la maravillosa mano que te sueña
en casta pobreza de dolores.

Al cerrar los ojos veo tu rostro de princesa
esparcida por la tierra de tus llanos,
los volcanes de tus pechos
respirando el volumen de tu historia,
los lagos que se extienden por tu cuerpo
y los ríos que te inundan,
como en un momento te inundaron mis besos.

Por las tardes, ocupado en mis labores
me pregunto por tu sino.
¿Qué será de ti,
cuando sopla el viento norte
y se carga de luz la geografía?

Viví en ti muy poco tiempo,
ya lo sé.
Quizás nunca vuelva a tus senderos,
los caminos vertiginosos de tus piernas,
las suaves colinas,
las ciudades que te habitan hambrientas,
las guerras fraticidas que te rompen.
Pero añoro tu voz que me conoce,
el tibio viento de tu cuello,
el sabor de tus fogatas y tus cuentos.

¿Hasta cuándo soñar?
Romper con todo y con la vida
en una mano
volver a ti, desnudo,
sin más tesoro que mis versos
y mis huellas de paseante,
y vivir en ti
por el resto de mis días.-


ÍNFIMA DULZURA

Sé feliz. No te opongas.
Ahora que la vida te sonríe
y el sereno azul cobija claro,
permite la entrada de la aurora
y deja que los astros te entretengan.

No te opongas a la ínfima dulzura,
la música del árbol te protege,
los pájaros, la noche, el silencio:
todos te han hablado de esta entrega.

No repares en los ojos penitentes,
olvida las hormigas que te pican:
ninguna de sus muertes te conviene.
Ni el dios de Nietzsche, ni el de
Abraham te abandonan;
sólo tú puedes dejarlos.

Sé feliz. No te opongas.
Tendrás toda la muerte
para pensarlo.-


PREGUNTAS

No esperes que nadie responda tus preguntas:
solo tú podrás hacerlo.
Cuando la noche en tus hombros caiga
y te sientas perseguido por el gusto y el deseo,
no interrogues el rostro de una amiga davidosa,
interroga la magnitud de tus espejos.
Cuando por la calle te salude Carlos Martínez Rivas
y te invite al poema inmerecido,
agradécele sinceramente el gesto,
pero busca en tus entrañas el silencio.
Todo pasará: ese dolor terrible que te azota,
el cáncer que carcome tus entrañas,
la gloria de sentirse amado y el placer,
el placer de haber llegado hasta el final.
Todo pasará. No te preocupes.
Ese silencio que hoy te mortifica
será igual a la voz impoluta de un soprano.
Recuerda a Pablo Antonio en su profundo meditar:
La poesía es el palacio de la humanidad..
Vuelve a tu casa,
tira a la basura tus pistolas,
abre el libro y lee en silencio algunos versos,
cierra los ojos:
las respuestas vendrán sin que las llames.-


METÁFORA DE UN SIGNO

Nacido verbo bautizado nombre,
adjetivo por educación, moderado adverbio,
preposición y artículo desde chiquitito
y a fuerza de crecer, interjección.

Admirado signo y exclamativo,
ícono indéxico,
semiolograma,
parodia huérfana y dedicativa,
-realidad engaño-
y por la fuerza madre, copulativo.

De escuela niño y parvulario,
pandillero santo,
erudito mudo ante la ignorancia,
amador profundo,
musical soltero,
paternal,
simpático,
escritor de cosas, filibustero.

Puntuación de días, horas, milenios,
concierto ortográfico de sudores y espermas,
morfemas y arcos, metáfora suerte,
-bajo libertad de palabras-.
Poesía de un hombre,
metáfora de un signo.-



                                                                                                     Nicasio Urbina



Imágenes: Pinturas de Eyvind Earle  (Estados Unidos, contemporáneo)






quiquedelucio@gmail.com

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