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viernes, 1 de enero de 2016

Como la aurora

Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.233-

                                                                                              Antonio del Camino

Poeta y narrador español, nacido en Talavera de la Reina en enero de  1955. En 1979, con su libro "Segunda soledad" recibe el Premio "Rafael Morales" del Ayuntamiento de su ciudad. En 1980 recibe el Premio Ciudad de Santo Domingo" con "Donde el amor se llama soledad", en 1982 publica "Colectivo La Troje", dos años más tarde se le concede un accésit del Premio Adonais por "Del verbo y la penumbra", le siguieron: "Jardín de luz" (1996), "Dédalo" (1998), "Veinticinco poemas en Carmen" (1999), etc. En 2015 IF Ediciones publica su último libro de poemas: "Para saber de mí"


                                                                               
                                                                                  "La poesía, esa bagatela
                                                                                   que no cotiza en bolsa ni se guía
                                                                                   por leyes del mercado, se diría
                                                                                   que es un peso muerto, y sin embargo vuela" 








COMO LA AURORA.

Como la aurora irrumpes levemente
en el desierto abierto de mi vida:
me traes la luz que sé que no poseo;
claridad hecha amor, llama que nombra.
Y con la sencillez con que la aurora
extiende sobre el día sus domonios
también tú te desbordas por mi pecho,
y alzas un vuelo que hacia ti me eleva.
Tan alegre es tu amor, tan de mañana,
que no importa que rueden calendarios,
que vengan los inviernos con sus cierzo,
que la nieve nos cubra de preguntas.
Tan alegre es tu amor que, aunque yo calle
y no te diga nada, lo percibo;
baila en  mi corazón con pies tan leves,
que escribe en él palabras celebradas.
Lo demás, poco importa. La luz tiene
la identidad de tu respiración.-


LETRA M

Mi infancia son recuerdos de patio y de tebeo,
de jugar en la calle y baños en el río,
de una novia secreta y un secreto deseo
que en las noches mudaba en leve escalofrío.

Mi infancia es ese espacio que guardo entre mis cosas
más íntimas, más claras, más bellas y queridas.
Tiene la transparencia y el color de las rosas,
y siempre fue conmigo aunque tuve otras vidas.

Mi infancia es como un fuego que jamás se consume
y da calor al hombre que dejó atrás su infancia.
En el eco del tiempo conserva su perfume
imán que por el aire deshace la distancia.

Mi infancia me acompaña cuando ya estoy tan lejos
de aquel niño que fui y se llevó el olvido.
A veces, me rescata de mí, si en los espejos
naufraga la mirada del hombre en que me mido.-


GÉNESIS

Acepto tu llamada en medio de la noche,
y cruzo las regiones detenidas
en el atlas polar de la memoria.
Soy un sonámbulo por los laberintos
que confunden mi paso hasta tu rostro,
soy el dudoso peregrino que tiene,
ante sí mismo, miedo del espejo.

Soy él, sí, pero sigo adelante:
buscando una señal que te defina,
que me indique la forma de encontrarte,
de desvelarte al fin de tu misterio,
y acercarte a mis ojos con luz propia.

(Ya parece por fin que te he encontrado,
parece que te muestras azul a mi deseo,
y, sin embargo, vuelvo al origen:
a tu mágico origen de penumbra y estrella).

Será ese mi destino: andar errante
detrás de tu desvelo, y siempre hallar
estelas de tu paso, dulces llamadas, fugas
que son de ti, pero que nunca
alcanzo a detener, y hacer palabra.-


PRAGA 1997

En el Puente de Carlos, en la lejana Praga,

a la luz de la luna serena de septiembre,
tomados de la mano, me enamoré de ti
por enésima vez. Lo supe de repente,
entre aquel hormigueo de turistas que iban
y venían, que hablaban mil idiomas, que eran
completamente ajenos a nosotros. Al tiempo,
el rumor del Moldava atravesando el puente,
acercó a mi memoria el Poema Sinfónico
de Bedrich Smetana, y junto a aquella estatua,
casi herida de muerte por contaminación,
te susurré: "Te quiero". Otro jueves de marzo
(ya del noventa y nueve) reafirmo estas palabras,
y acerco a mi memoria aquel paseo nocturno,
rumbo hacia Malá Strana, contigo de la mano,
enamorado y pleno, de regreso al hotel.-


LLEGAR A TI

Llegar a ti como quien llega
hasta la orilla misma de la playa,
al encuentro desnudo con las olas
que en plenitud estallan.

Llegar y sumergirme
en el sabor oceánico que mana
desde su transaparencia,
cristalina abundancia.

Y desde ti, de nuevo,
regresar hasta mí por tu mirada,
hasta reconocerte nuevamente

en esa luz que llama;
que, líquida, se funde y se reinventa
en voz, en miel, en lava.-


******

Madura la palabra en el silencio
midiendo la tensión más adecuada,

lo mismo que la flecha en el reposo
de la cuerda del arco,
mientras alguien, mentalmente, calcula,
elipses y distancias.

Como la flecha,
la palabra que sale del silencio,
a veces da en el blanco, a veces yerra.
Como el arquero,
así también el pulso del poeta.-


                                                                                            Antonio del Camino



Imágenes: Pinturas de Vittorio Matteo Corcos  (Italia, 1859 - 1933)





quiquedelucio@gmail.com



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