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domingo, 3 de enero de 2016

Mariposas

Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


Publicación N° 1.234-

                                                                                               Ingrid Escobar

Poeta y narrador chilena, nacida en Santiago en 1975. Obtuvo el Tercer Lugar en el "Concurso Municipal de Cuentos Cortos" Ilustre Municipalidad de Quilicura, en 1989. Participó en el Taller de Poesía impartido por Germán Carrasco (2013) y en el taller "Violeta bajó a la tierra" con la poetisa Damaris Calderón en la Biblioteca de Providencia. Ha publicado "La Mal Agestá" Editorial Piedra, Santiago de Chile, en 2015. Sus poemas participaron en numerosas antologías de su país y del extranjero.


                                                                            "Las llamas abrazaron tu memoria
                                                                              cruces repletaron el entorno,
                                                                              deambulan los espíritus flotando
                                                                              gritando que no olviden su historia"






MARIPOSAS

Al que escucha
mariposas vuelan en colores
dibujando el cielo con sus alas
ahogando su destino de miseria

Rosas miran desde lejos
reclamando su belleza en el entorno
añorando aquellos días de festejo
y guardando sus pétalos gloriosos

Se aterran ante el gris, pálido, verdoso
que el horizonte trae a su destino
queriendo volar cual mariposa
y errar por inhóspitos caminos.


II

Remolinos de viento golpean tu pecho
tu cara perdida, pelo desordenado
ojos infinitos mirando el cielo
piel amarilla buscando sol

Remolinos de viento tempestuosos bajo tus pies
alaridos en la tumba de aquél que miente
caracoles de mar en la orilla de nuestra calle
silbidos nocturnos en las esquinas
maquinaria bestial recorriendo el tiempo que nos apremia

Remolinos de viento malolientes envuelven tu casa
disparos en las murallas de la inconsciencia
bendigo tus manos con pétalos florecidos
me regocijo con el sonido de tu garganta que sangra.-


III

Tú te sientes negra y fea
para vivir en medio de la ciudad

Grande y tosca
que no cabes en los espacios de la farándula
ronca y grave
protestando por un útero indefinido

Rara y loca
corriendo travestida para alcanzar el amor
cabello rizado e inerte
ademanes majestuosos postergados
por los callos de tus manos

Fea, fea como la luz
amarilla tétrica que alumbra tus pisadas
tras las calles donde aguardas tu carta

Demasiado lúdica
para el cura y la dama que recoge las flores
en la parroquia de tus pecados
Amada, demonizada
fiel candidata al exorcismo en las catacumbas
de los bares repletos de espejos

Sola en medio de la urbe
asediada por los ojos
enajenada por los vocablos que pronuncian tu nombre
Perturbada
con el cuerpo desnudo
que reproduce tu mente.-


IV

Sube, baja y se esconde
alejándose en lo alto, a veces vuelve
mujer altanera
frágil y serena
revelación divina de mi sueño entrelazado
desde el fondo de mis venas

Mi amiga tiene vértigo
de acercarse y conversar
teme a inmiscuirse en tus asuntos
recicla por si la vez
Es alfarera
arma y desarma sus patrones
espesa la arcilla cuando no gusta
fotografía las calles donde te desplazas

Mi amiga oscurece al son de Eurythmics
la intimidan sus tacos
le florece la oreja
con la verborrea incesante
del loquito de la esquina

La flaca sonríe, se embrracha seguido
perdedora de tiempo
revisa todo, a veces sin sentido
unge tus pies, mientras salpicas su vientre
deambula en la oscuridad
en las fauces del que atormenta

Nada, vuela, rebota
indecente y regodeona
juega con la china, esa que muerde
reposan en el pasto sintético del arrabal
sudoración continua a la hora del desquite
cuestionamiento erratico de cantos y banderas

Ella es todos los días que decidiste ignorar
ánfora sagrada de tus cenizas
lame tus labios a la hora de comer
analista de sistemas, píldoras mágicas
para enamorar.-


V

Tengo la marea alta
tengo la tormenta en reposo

Se multiplican los gritos sin gracia
saltan los muertos en mi pecho
tengo, te pierdo y te retengo

Mientras la mala me mira con anestésicos
cantando con voz de ángel
gotea en mis párpados el sueño

Alucinante resaca moribunda
se posa en los huesos de mis hombros
Tengo la tormenta alta
tengo mi cerebro en reposo

Pedazos de alma trapican mi pescuezo
universos flotantes
a la deriva de la cama
resbalan

La mesa plegada de licor rojo
demencial
nuestras cabezas floridas de árboles
saliendo por las orejas

cielos transgénicos
desvaneciéndose en las sombras de la estancia

el patio atestado
de huesos cortados a látigazo

Regurgita en mi boca
el sabor amargo de las respuestas

Acalórame otra vez...

Tengo la tormenta alta
tengo la marea de noche.-



                                                                                            Ingrid Escobar




Imágenes: Pinturas del artista ruso Andre Remnev (contemporáneo)




quiquedelucio@gmail.com

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