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sábado, 19 de diciembre de 2015

Tu tristeza es un yate

Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


Publicación N° 1.222-

DOS POETAS INGLESES ACTUALES

Jack Underwood: Inglaterra, 1984. Es Doctor en Escritura Creativa por Goldsmiths College, donde también es catedrático de Literatuta Inglesa. Es coeditor de la serie de antologías "Stop Sharpening Your Knives". Happiness (2015), es su primer libro de poesía.

Jean Hadfield: Inglaterra, 1978. Estudió Letras Inglesas en la Universidad de Edimburgo y obtuvo  Mención Honorífica en su Máster en Escritura Creativa en las universidades de Glasgow y Strathclyde. Escribió: "Almanacs" (2005), ganador del Premio Eric Gregory.


                                                                             "Masqué los sentimientos.
                                                                              Los mastiqué, Pero ya no pude
                                                                              encontrarles el sabor:
                                                                              Te había olvidado"




DICE LA MUERTE

Los atomos de los hombres ya se han gastado el infinito
como parte de algo más y todo tu caramelo humano
es el pasar de un hilo por la superficie de una luz.
Si estás hecho de pensamientos entonces
el ser es un aliento entre las tiras,
por lo que te doy comezón en el cuello
cuando una mosca golpea el cristal.
Soy tu dirección y la mano que te entrega.
Soy el enchufe donde el mundo debe conectarse.
Soy la mentira que corre por tus costillas,
el espacio entre la roca y el lugar mojado que ahí harás para ti.
Conocerás mi mano por el dorso de la tuya.
Te estoy hablando ahora con la voz
en la que lees en silencio,
privada como el nombre que diriges al fondo
de un sombrero de copa alta.-


A VECES TU TRISTEZA ES UN YATE

Enorme, blanco y caro, como un yunque
caído del cielo: ¿cómo abordaremos,
allá arriba, si nos duele el cuello de mirar?

Otra veces es una piedra sobre el pasto, y la materia
nunca se puede destruir. Pero hoy la sostenemos
al borde de nuestra cama, cerrando los ojos

en otra hora abierta y escuchando
las voces de nuestros vecinos que han invitado
a las voces de sus amigos a comer.-


MI BISTEC

       será tan grueso
como el ceño fruncido de la bestia,
será un tipo de amor cortado.

Cuando me lo prepares trata
de no cocerlo, sino sopesarlo
a fuego vivo hasta que quede inestable.

Piénsalo como un lodo moribundo,
una mano empujada, o una pregunta,
colgando en sí misma, sobre la sangre.

Yo desempacaré en mi boca
pasto rumiado, rodar de ojos, desentrañaré
el sabor de mi propia lengua de vaca.

Recomiéndame a mi bistec
pues soy un pico vivo
y todos mis dientes tienen hambre.-


                                                                              Jack Underwood


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ERIZO

Encogiéndose en mis manos
este corazón percudido y con estoperoles pero bondadoso,
que puntea mis palmas ahuecadas, respira:

riñón encogiéndose en parrilla caliente,
o motociclista muy pequeño, arrancado de la orilla
de un dulce, balbuciente mañana.

Borracha, lo mimo como a una bola de cristal,
empecinada en que los misterios realistas
deberían resultar algo más que conjeturas

                    y pulgas.-


TABÚ

Quieres mirar a la pradera
en el invierno, el pantano engrosándose
como la pared uterina,
reventando sus bejines
y cremando su pinguicula,
doblándose en el rocío del sol,
apagando los ojos brillantes.

Preguntas dónde
pernoctan
-probarán pozas en las alturas
de los rojos cerros
del invierno,
patas traseras levantando destellos
de lluvia roja-
buscarán su nicho
de turba que se desmorona.

Peregrinos de tal
orden asceta
ni siquiera dueños
de los colores espectrales
de la nieve.

No, ésa es la bandera blanca
en la Esquina Amén.

Ése es tu corazón latiendo
diecinueve
por docena.

Eso es sólo el agua fría
aquietándose
en la forma
de tu garganta.-


CONTRA EL CAOS

El amor no pudo haberte enviado, en este sudario de canción,
para blandir contra la muerte tu flauta hueca,
afinada al caos.

Sin importar lo que hayan dicho los Antiguos,
la materia le exige al mundo cumplir su acuerdo de escarcha dura.
Pero la vida pronto olvida al caos.

Aquel que no ha andado a trancos por la extensión completa de la edad,
ha contado luego perdido la cuenta de los días que se tragan,
como la fiebre, al caos.

Y tú, extraña compañía en el asiento trasero de la infancia,
apoyado en la balsa de la memoria como algún dios del caos,

amenazas con hundirme: viento por las calles con palmas.
Oráculo del duelo. La danza vagabunda de las figuras en caos

Que persigue -que golpea sus dedos en la ventana
como lluvia-
que no me olvidará y me permitirá alcanzar hasta

treinta años después al niño que mira sobre el mismo
paisaje, día tras día. Día que amarillea.

Donde estás tú aún voceando tu advertencia
(aunque yo era demasiado joven).
Quedar con la amarga pesadez de la canción,
su caos.-


                                                                                            Jean Hadfield



Imágenes: Pinturas del artista de Estados Unidos, Nick Knight (contemporáneo)





quiquedelucio@gmail.com

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