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martes, 19 de abril de 2016

La polvareda del amor


Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor. 


Publicación N° 1.334-

                                                                                           Alberto Torés García

Poeta y narrador francoespañol, nacido en París en 1959 y residente en Málaga. Es Profesor Agregado de Francés en Escuelas Oficiales de Idioma. Director de la revista literaria Canente. Miembro de la Asociación de Críticos Nacionales. Ha sido miembro del Consejo Asesor de la colección de poesía "Puerta del Mar" de la Diputación de Málaga. Ha publicado, entre otros, "Tríptico del naufragio" (1979), "La ventana de Lázaro" (1989), "La entrega de los vientos" (1990), "El hombre del puente" (1992), "Tiempo de charol" ((1992), "Fábulas de la lejanía" (1994), "La parada de las fugas" (1996), "El jardín en penumbra" (1999), "Décimas prolongadas" (2011), etc.



                                                                                "Prefiero las líneas de tus medias,
                                                                                 la magia de la disidencia,
                                                                                 el verde de las huellas desobedientes
                                                                                 esas caderas anónimas que me anteceden"







YENI

Y con la música de piedra gris
los ojos verdes del recibimiento,
las manos frías, Yeni amorosa
te recuerdo en corto metraje. Lenguas
que no fueron, cuerpos como a miel.
Es bueno recordar, Yeni enamora.
Enamora y se entraga a la ciudad
ahora con armonía no olvida
tiempos de cólera. Pero yeni vive
de paciente gesto entre las sábanas
multicolores. "Glósame", me pide
con ternura, "Yeni, creo que te quiero",
replico sin pensar, "Loco y el poema".
"Al poema pues que le vayan dando".-


LA HERMOSURA DEL CÍRCULO

Al salir del cole, vimos
un tren grandioso, brillante
y dispuesto para llevarnos
alrededor de los mundos.

Al salir del cole, vimos
el mar grandioso, brillante
y dispuesto para llevarnos
alrededor de los mundos.

Al salir del cole, vimos
humo grandioso, brillante
y dispuesto para llevarnos
alrededor de los mundos.

Al salir del cole, vimos
que el tren, el mar y el humo
pues eran la misma nube
blanca, grandiosa, brillante
y dispuesta para llevarnos
alrededor de los mundos.-


CAMPANA DE GESTA

En su espalda, el hierro que perdura
es hoy de muerte fácil, de asombro
que nos asedia pálidamente ebrio,
que pretende, que cita al infinito
en una campanada sin gestar.
Aquí en este puente de metal,
corre la sangre silbando con tácitas
maldiciones, con héroes gastados
por poemas, espejos y tableros
de ajedrez. Dolientes universos,
recuerdos, porque ser es esperar.
Esperar al sol mágico y disperso,
cuya carne deleita a la memoria,
esperar entre sombras con un tiempo
bajo el brazo, ser, aquel cantar
de mercenario, campana de gesta.-


DESNUDEZ DEL DÍA

Y de las casas de asombro su tiempo
que todo lo envuelve y nada toca,
su luz frágil frente a todas las horas
en las que los deseos toman asiento.

Tímidos y naufragios, la mirada
nos escribe con la distancia del humo,
y por ello tus pasos, siembro tremulo
como un castaño al sentir la lavanda.

Mar último cuando son los espejos
que responden al sentido. Mar último
si la certeza de la piel se vuelve
alma. Mientras, al horizonte espero
entre calles que dan nombre al latido.

Te desnudas al latido del pájao
herido, y yo, frente a cualquier reflejo
para sentirte la cara me rasgo
sin temor. Tu sonrisa entre mis dedos,
la polvareda última del amor
extiende el rocío a su cruz de ciruela.

Entre tus labios la palabra acepto
para cambiar la historia. La libamos
ahora que las espinas son pisadas.
Entre voces, tus piernas anhelo
como primer secreto de los rayos
ácidos de mi esperanza. Exaltado
silbido de las vidas en barbecho.

Y la espera responde con dos nombres.
Juana y Albert, Albert y Juana,
que gritan sin querer convocar al pasado,
tan sólo velar la ventana por si el sueño,
su respuesta a la vez, se precipite y diera luz
a este jardín de la memoria, secreto:

Tu espalda arenosa que siempre veo.-


POEMA PARA TRABALENGUA


El pájaro que trina, nos repite:
¿El recuerdo será juego. Quedamos
entonces?

El pájaro que repite, nos dice:
¿Recuerdo, quedamos entonces para
juego?

El pájaro que trina, que repite
"verte si..." y que confunde, callado
está con el cuello bien retorcido.-


***

1. amo y ama se aman, el ama ama a su amo,
el amo ama a su ama, si el amo ama, aman y aman
el amo y el ama.

2. Si es así como se dice, y dice usted cómo es,
como usted dice si es y así es como se dice.

3. Si al verte fuera la muerte y el no verte fuera la vida,
prefiero la muerte y el verte,
que no verte y tener vida.-



                                                                                                   Alberto Torés García


Imágenes: Pinturas del francés Pierre Auguste Renoir.




quiquedelucio@gmail.com

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