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miércoles, 12 de abril de 2017

En la plaza


Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.800 escritores, respetando el derecho de autor.




Publicación N° 1.667-

                                                                                                        Carlos Orellana

Poeta y narrador de Perú, nacido en el Callao en 1950. Estudió Letras en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Ciencias Sociales en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha publicado los libros de poesía: "La ciudad va a estallar y otros poemas" (1989), " Los simulacros de Venus" (1997), "Soñar de ciegos" (2008), etc. Un libro de relatos: "No todos los días se cazan elefantes" (1994) y la novela "La canción del mal amado" (1995). Ha ganado los Juegos Florales de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega (Poesía, 1973) y el Premio Nacional de Poesía "José Watanabe Varas" (2008), entre otros.


                                                                                 "Los últimos hielos se han marchado.
                                                                                  Y en las pequeñas tiendas de frutas,
                                                                                  que sobreviven al lado de los rascacielos,
                                                                                  las toronjas me sonríen. Es primavera"










EN LA PLAZA MAYOR DE LIMA

Con furia nada desdeñable,
un muchacho y una muchacha
      se besan.
Es la correcta gramática del amor,
practicada por los pájaros.
Comparar a los pájaros y a los muchachos es legítimo.
Y más allá de toda consideración poética
hay la necesidad de devolverle a la naturaleza
la medida de todas las cosas.
Sin embargo estos jóvenes no son lección para nadie;
son sólo una circunstancia baladí
en medio de los grandes temas que en letras
profundamente negras
tratan los grandes periódicos, el Parlamento Nacional,
los viejos edificios donde cada mañana
las aves se aman y procrean
distraídamente.-



LOS CUERPOS

Como pergaminos obstinados en mostrar
la escritura risible de la realidad,
nuestros cuerpos envejecen con insolencia.
Se parten como galletas, se decoloran,
y hasta emiten ruidos indignos.
Estos cuerpos tristes, estos cuerpos
que han de quedarse quietos y ridículos,
como juguetes descompuestos.-



EL INVIERNO DE LOS LOBOS

En el invierno la tarde no hace concesiones.
Sólo muestra su rostro plúmbeo,
su cara de pocos amigos.
Difícil animarse a una ociosa caminata,
preferible guarecerse bajo las mantas pensando
en días amables y tibios, en muchachas
vestidas de modo ligero, sonriendo a la estación del amor.
Peor aún si uno ya asoma  a la vejez y debe cuidarse
de los vientos fríos que van a la caza de cansados lobos
perdidos en el blanco de la nieve.-



LA POESÍA NO ENVEJECE

La poesía no envejece, envejece el poeta,
sus calcetines, sus manos que se aterciopelan,
y sus dientes que se desportillan.
No hay trato privilegiado para el poeta,
mentira no es un semidiós,
ni un ángel,
sólo un burócrata de la lírica,
un viandante nocturno
en los extramuros de la soledad.-



LOT

No puedo evitar desear tu cuerpo de sal.
Me acompañaste siempre en la duda,
nunca en la certeza.
Y heme aquí solo,
en la cúspide del verano,
cuando las mismas aves se incendian
en un grito pasajero y terrible.
Tras ascender el día llega la vasta llanura de la noche,
y el recuerdo de tu cuerpo, falso ángel al que sigo
todavía inexactamente.
Falso ángel, polvo del tiempo,
sal, estatua de la duda.
Se acaba el día entre lanzas enloquecidas,
me acabo yo contemplando tu cuerpo de sal.-



DÍAS SINIESTROS

Días siniestros en que mi esqueleto arde,
se desploman las cavidades de mi cráneo,
huyen caballos de mis venas.
Días como huesos o estacas
o cruces sobre un campo
inmenso donde una voz
lanzada al viento
no es una voz
sino la distancia.-




                                                                                                         

                                                                                                              Carlos Orellana



Imágenes: Pinturas de la artiste ucraniana María Bashkirtseva






quiquedelucio@gmail.com





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