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sábado, 22 de abril de 2017

Abrigo

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.800 escritores, respetando el derecho de autor.





Publicación N° 1.677-


                                                                                                                     Claudia Masin

Poeta argentina, nacida en Resistencia, Chaco, en 1972. Es psicoanalista. Publicó los libros de poesía: "Bizarría" (Nusud, 1977), "Geología" (Nusud, 2001), "La vista" (Premio Casa de las Américas, Madrid, 2002), "El secreto" (Antología 1997 - 2007), "Abrigo" (Tucumán, 2007), etc. Ha creado y coordinado, junto a artistas de diversas disciplinas, ciclos de poesía como "El pez que habla", "La musik", "El gallo y la luna". Vive desde 1990 en la ciudad de Buenos Aires donde coordina talleres de escritura.


                                                                                          "No respiro. Alimento de mí al aire. Soy
                                                                                           materia de una respiración contenida
                                                                                           e inquieta como el agua de un pozo
                                                                                           en el que caen las hojas muertas"








ABRIGO

Quisiera que me cuides
como se cuida a aquellas personas enfermas
que ignoran la grave naturaleza de su mal:
suavemente, sin ningún gesto rotundo
de amor que las alarme,
les revele de pronto la verdad.-


***

Los pulmones de los niños
son limpios y pequeños pero en elloos
cabe la tristeza inagotable.
De respirar ese aire estoy enferma.-


***

La bruma que oculta mis pulmones de la salud
es un velo detrás del cual me alzo
y digo: fugaz y aérea, pero ésta
es mi casa. Aquí me quedo.-


***

Me retiraste el don del aire,
sin el cual debo aprender a respirar de nuevo,
como una recién nacida.-


***

Tiemblo de solo pensar que podrías morir
de la enfermedad que padezco. Mi miedo
te cura del mal del que yo muero.-


***

Yo ya no puedo. Cansada como si me dijeran
que el oxígeno que me robé del mundo
tiene que ser devuelto.-

***

Las bocas de los volcanes, el corazón
de las tormentas de arena, el peso del alud
cayendo sobre el cuerpo.
Yo pensaba en estas cosas
algunas noches de invierno y me aterraba
saberme en una habitación cerrada y cálida,
sola frente al fuego, lejos
de cualquier zona de desastre.-


***

He levantado un campamento
en el centro del bosque
para que un día el fuego lo devore
y el viento arrastre las cenizas
hasta el interior de una casa
donde yo no pueda entrar.-


***

Paso los días leyendo, al fondo del jardín,
entre los álamos, libre y desamparada
como una niña cuya presencia en la casa
los adultos no recuerdan.-


***

A veces sueño como el contorno de tu mano abriría
si tocara el aire que rodea mi cuerpo
como toca la música las notas invisibles
de las que está compuesta.-


***

Cuidar lo que no tiene cura: el cuerpo,
aunque más no sea porque todavía contiene
ese secreto que nos decíamos, de niños, al oído,
y que ningún adulto recuerda.-


***


Estoy en tu vida del mismo modo
que una extranjera en una tierra
de la cual es expulsada una y otra vez
y a la que ama, sin embargo,
como si fuera su lugar de nacimiento.-


***

Nunca consumé
separación alguna. Unida
a cada brizna de hierba tanto
como a mi madre, soy una cuerda
de luz que desciende del aire
y se anuda a la sombra que dejan
todas las cosas al irse.-



                                                                                                            Claudia Masin





Imágenes: Pinturas de Mihai Olteanu  (Rumania, contemporánea)





quiquedelucio@gmail.com

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