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sábado, 18 de febrero de 2017

Trinidad

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.800 escritores, respetando el derecho de autor.




Publicación N° 1.624-



                                                                                                                Analía Pagura 

Poeta argentina, nacida el 29 de diciembre de 1977. Creció y vive actualmente en La Tablada, partido bonaerense de La Matanza. Cursó dos años en la Universidad de Buenos Aires, trabajó durante una década en el desarrollo de proyectos culturales en su ciudad natal, allí organizó eventos artísticos y tertulias literarias. Ha publicado, entre otros,  "La trinidad de las cosas evidentes" a cargo del sello "Prosa Editores"



                                                                                           "mirada de verde se yergue
                                                                                            impasible la savia que lava
                                                                                            la inunda y desata el destello.
                                                                                            Viva por dentro, su margen errante" 










LA TRINIDAD

no acurruco en mi pecho
ni abro la ventana cantando
ni perfumo el aire que me rodea
ni alegra mi sola presencia.

Hembra. Hembra.

No anido. No tejo.
No lloro, ni pataleo.
No discuto con mi estirpe
ni aborrezco mi género,
no me asomo al amor enamorada
ni le remiendo las medias a un ogro.
No me río, ni dejo pasar
ni dejo que se me pase.
Hembra.
Hembra.
Hembra.-


8

Viva por dentro
su margen errante
hablándose, eterna,
como si alguno escuchase.

El recuerdo embalsamado,
nutrida del río que crece,
música de sus entrañas,
que la agita y la suelta.

Corre a escuchar la voz,
el amo, distante,
los pies, enraizados,
roídas las venas de tardes octubres
sacude la escarcha
dominada,
inmóvil.-


9

Piel de pétalo
rosando todo
un quejido de piel
cuarteada
y el crujiente de escarcha petrificado.

Absorta en pliegues del nectario
y el cáliz
hueco
del que pudo ser miel a borbotones...

pétalos de piel...

y la herida del injerto
aflorando,

asomada
al precipicio
crece erguida a pesar del pedregullo.-


8

está en la mente del viajero
la distancia latente...
distanciarse
disociarse
extrañarse
extraviarse.
Ser otro, por un rato.
Nutrirse
de la otredad de sí mismo
cuando está lejos.-


7

Estás en la casa
de la habitación
del mueble
del cajón
de la cajita.
Esa.

Ahí estás, guardado entre las otras cajitas
desde hace tanto,
desde hace nada...
ahí estuviste siempre y vas a estar,
quietito,
congelado en la historia,
suspendido en el tiempo y en esa caricia de mi mano
que quedó latiendo.
Ahí estás, a veces tibio y acurrucadito
aunque me hervís la sangre durante noviembre.
Vestigio vestido  de octubre
doliente maloliente malhechor de abrazos
y danzas sobre el agua.-


3

Esto tiene que tener un final feliz.
La sola idea de que así no sea, me estruja el pecho
y me deja sin hambre por días.

No hay sueño. No hay recreo. No hay sosiego.
Rechinan los dientes,
me muerdo,
me como,
desaparezco
y ahí está otra vez la figura del gigante
queriendo arrastrarme del pelo,
¡Cavernícola!
a su guarida, la roca,
la roca,
la ropa áspera,
yo, comida.
Yo, alimento, digerida.
Desde el pelo a las caderas,
Cavernícola...-



                                                                                                       Analía Pagura





Imágenes: Pinturas de Matteo Arfanotti  (Italia, 1974)





quiquedelucio@gmail.com



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