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lunes, 19 de diciembre de 2011

"Carta a mi madre", Juan Gelman

Poema de Juan Gelman (Escrito en Ginebra/París julio de 1984- París, noviembre de 1987)

a Teodora
recibí tu carta 20 días después de tu muerte y cinco minutos después de saber que habías muerto/
una carta que el cansancio, decías, te interrumpió/ te habían visto bien por entonces/ aguda como siempre/ activa a los85 años de edad pese a las tres operaciones contra el cáncer que finalmente te llevó/
¿te llevó el cancer?/ ¿no mi última carta?/ la leíste, respondiste, moriste/ ¿adivinaste que me preparaba a volver?/ yo entraría a tu cuarto y no lo ibas a admitir/ y nos besábamos/ nos abrazamos y lloramos/ y nos volvemos a besar/ a nombrar/ y estamos juntos/ no en estos fierros duros/

vos/ que contuviste tu muerte tanto tiempo/ ¿por qué no me esperaste un poco más?/ ¿temías por mi vida?/ ¿me habrás cuidado de ese modo?/ ¿jamás crecí para tu ser?/ ¿alguna parte de tu cuerpo siguió vivida de mi infancia?/ ¿por eso me expulsaste de tu vivir?/ ¿como antes de vos?/ ¿por mi carta?/ ¿intuíste?/

nos escribimos poco en estos años de exilio/ también es
cierto que antes nos hablábamos poco/ desde muy chico el creado por vos se rebeló de vos/ de tu amor tan estricto/ así comí rabia y tristeza/ nunca me pusiste la mano encima para pegar/ pegabas con tu alma/ extrañamente éramos juntos/
no sé como es que mueras/ me sos/ estás desordenada en mi memoria/ de cuando yo fui niño y de pronto muy grande/ y no alcanzo a fijar tus rostros en un rostro/ tus rostros es un aire/ una calor/ un aguas/ tengo gestos de vos que son en vos/ ¿o no es así?/ ¿imagino?/ ¿o quiero imaginar?/ ¿recuerdo?/ ¿qué sangre te repito?/ ¿en qué mirada mía vos mirás?/ nos separamos muchas veces/

nací con 5,5 kilos de peso/ estuviste36 horas en la cama dura del hospital hasta sacarme al mundo/ me tuviste todo el tiempo que tu cuerpo me pudo contener/ ¿estabas bien conmigo adentro?/ ¿no te fui dando arrebatos, palpitaciones, golpes, miedos, odios, servidumbres?/
¿estábamos bien, juntos así, yo en vos nadando a ciegas?/ ¿qué entonces me decías con fuerza silenciosa que siempre fue después?/ debo haber sido muy feliz dentro tuyo/ habré querido no salir nunca de vos/ me expulsaste y lo expulsado te expulsó/
¿esos son los fantasmas que me persigo hoy mismo/ a mi edad ya/ como cuando nadaba en tu agua?/¿de ahí me viene esta ceguera, la lentitud con que me entero, como si no quisiera, como si lo importante  que me abajó tu vientre o casa?/ ¿la tiniebla de grande suavidad?/ dónde el lejano brillo no castiga con mundo piedra ni dolor ?/ ¿es vida con los ojos cerrados?/ ¿por eso escribo versos?/ ¿para volver al vientre donde toda palabra va a nacer?/ ¿por hilo tenue?/ la poesía ¿es simulacro de vos?/  ¿tus penas y tus goces?/ ¿te destruís conmigo como palabra en la palabra?/ ¿por eso escribo versos?/ ¿te destruyo así pues?/ ¿nunca me nacerás?/ ¿las palabras son estas cenizas de adunarnos?/

 nos separaste muchas veces/ ¿eran separaciones?/ ¿formas para encontrarse como primera vez?/ ¿ese imposible nos hacía chocar?/ ¿eso me reprochabas en el fondo?/ ¿por eso eras tan triste algunas tardes?/ tu tristeza me era insoportable/ a veces quise morirme de eso todavía/ ¿ya tenía mi pedazo de vida para ocuparme de él?/ ¿como animal cualquiera?/ ¿ya soy triste por eso?/ ¿por tu tristeza ofende la injusticia/ escándalo del mundo?/
siempre supiste lo que hay entre nosotros y nunca me dijiste/ ¿por culpa mía?/ ¿te reproché todo el tiempo que me expulsaras de vos?/ ¿ése es mi exilio verdadero?/ ¿nos reprochamos ese amor que se buscaba por separaciones?/ ¿encendió hogueras para aprender la lejanía?/ ¿cada desencontrarnos fue la prueba del encuentro anterior?/ ¿así marcaste el infinito?/
¿qué olvido es paz?/ ¿por qué de todos tus rostros vivos recuerdo con tanta precisión únicamente una fotografía?/ Odessa, 1915, tenés 18 años, estudias medicina, no hay de comer/ pero a tus mejillas habían subido dos manzanas (así me lo dijiste) (árbol del hambre que da frutas)/ esas manzanas ¿tenían rojos del fuego del pogrom que te tocaba?/ ¿a los 5 años?/ ¿tu madre sacando de la casa en llamas a varios hermanitos?/ ¿y muerta tu hermanita?/ ¿con todo eso/ por todo eso/ contra/ me querés?/ ¿me pedías que fuera tu hermanita?/ ¿así me diste esta mujer, dentro/ fuera de mí?/ ¿qué es esta herencia, madre/ esa fotografía en tus 18 hermosos/ con tu largo cabello negiazul como noche del alma/ partida en dos/ ese vestido acampanado marcándote los pechos/ las dos amigas reclinadas a tus pies/ tu mirada hacia mí para que sepa que te amo irremediablemente?/
¿así viaja el amor/ de ser a antes de ser?/ ¿de ser a sido en tu belleza?/ ¿viajó de vos a mí?/ ¿viajas ahora/ morida?/ nada podemos preguntar sino este amor que todo el tiempo nos golpeó/ con su unidad irrepetible/ ¿para que no olvidemos el dolor?/ ¿los dos niñitos del mercado de Ravelo con una gallinita en los brazos, ofreciendo barato y con gestos de madre, casi recién salidos de sus madres?/ por qué te apareciste en el mercado boliviano?/ ¿en cada pena estás?/ apagaba el sol para dormirme/

  ¿qué cuentas pago todavía?/ ¿qué acreedores desconozco?/  ¿necesito recorrer una a una tus penas para saber quién soy/ quién fui cuando nos separamos por la carne/ dolorosa del animal que diste a luz/ siervarnía/ ciega a mi servidumbre de tu sierva/ pero esas maravillas donde me hijaste y te amadré/ tu cercana distancia ?/
¿me ponías a veces delantales de fierro?/ ¿me besabas a veces con pasión?/ ¿y qué pasión había en tu pasión?/ ¿no podías cesar en tu morir para decirme?/ ¿no te querés interrumpir?/ ¿entraste tanto en tu desaparecer?/ ¿volvés al desamparo de mí?/ ¿tan duro era mi amor?/ ¿te dí un alma y con otra te echaba a mi intemperie?/ ¿no pudiste morivivirme en suave claustro/ no darme de nacer?/ mi nacer, ¿te habrá apagado ganas de matarme?/ ¿eso me perdonabas y no me perdonabas?/ ¿así peleaste con tus sombras?/ ¿así me hiciste sombra tuya de otro cuerpo, me diste tu pezón/ campo violeta/ donde pacía un temblor?/ A techo contra el terror?/ ¿única tela de la paz?/ ¿no la tejíamos los dos?/ ¿en mañanas cayendo sobre el patio donde jamás hubo otra gloria?/ ¿blancuras que de vos subían?/ ¿rocíos de tu sangre al puro sol?/ ¿lluvia de abajo interminable?/ ¿yo fui animal de lluvia?/ ¿te ensucié pechos con mi boca?/ ¿me diste a veces leche amarga?/ ¿te olvidás de las veces que no quise comer de vos?/ ¿qué te venía entonces de la entraña del alma?/ esos jugos, ¿no me atardecen fiero?/ ¿y vos crees que estás muriendo?/ ¿antes que muera yo?/ ¿y se apaguen, los gestos que escribiste en mi cuerpo?/ ¿las dichas que imprimiste?/ ¿en mi querer a las mujeres?/ ¿prolongándote en ellas?/ ¿que de vos me tuvieran y alejaran?/
¿y mi boca cuánta alma te chupó?/ ¿te fue fiesta mi boca alguna vez?/ ¿y mis pies?/ ¿me mirabas los pies para verme el camino?/ ¿y tu ternura entonces?/ ¿era tu viaje hacia mi viaje?/ ¿fuiste rodeada de temor amoroso?/ ¿del caminar por mí?/ ¿por qué nunca supimos arreglar el dentrofuera que nos ata?/ ¿al afuerino de tu cuerpo?/ tu leche seca moja mi alma/ ¿ahora lo soy?/ ¿me es?/ ¿cuáles son los trabajos del pájaro que nunca me nombrás?/ ¿el que nos volaría juntos?/ ¿ala yo/ vuelo vos?/ me obligaste a ser  otro y tu perdón me muerde las cenizas/ ¿acaso yo podía prolongar tu belleza?/ ¿sin convertirme en cuerpo de dolor/ lengua exiliada de tu nuca?/ ¿y cuánto amé la ausencia de tu nuca para que no doliera?/ ¿y que te devolviera?/ ¿a dulzura posible en este mundo?/ ¿conocida que no puedo nombrar?/ ¿vientre que nadie puede repetir?/ ¿lleno de maravilla, de gran desolación?/ ¿pasó a río deshecho por mis pies?/ ¿tan duro tu olvidar?/ poderosa ¿sos el que vos morís?/ ¿ceñido de tu nombre?/ ¿por qué te abrís y te cerrás?/ ¿por qué brilla tu rostro en doble sangre/ todavía?/

pasé por vos a la hermosura del día/ por mi pasas a la honda noche
con los ojos sacados porque ya nada había que ver/ sino este fino ruido que deshace lo que te hice sufrir/ ahora que estás quieta/
¿y cómo es nuestro amor/ éste?/
envolverán con un jacinto la mesa de los panes?/
pero ninguno
me hablará/ estoy atado a tu suavísima/ doy de
comer a tu animal más ciego/
¿a quién das tregua/ vos?/
están ya blancos todos tus vestidos/
las sábanas me aplastan y no puedo dormir/ te odias en mí completamete/ se crecieron la mirra y
el incienso que sembraste en mi vez/ deja que te
perfumen/ acompañen tu gracia/ mi alma calce tu transcurrir a nada/ todavía recojo azucenas que habrás dejado aquí para que mire el doble rostro de tu amor/
mecer tu cuna/ lavar tus pañales/ para que no
me dejes nunca más/
sin avisar/ sin pedirme permiso/
aullabas cuando te separé de mí/
ya no nos perdonemos.-

                                                 Juan Gelman 

Imágenes: pinturas de Francisco Bores "Mujer de blanco"; Hermenegildo Camarasa "Marieta Ayerza de González"; Claude-Marie Dubufe "La discreción" (1820) y Gustav Klimt "La muerte y la vida" (detalle)

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