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viernes, 8 de junio de 2018

Un común poema

Octavo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuya sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 3.000 escritores, respetando el derecho de autor.





Publicación N° 2.061-



                                                                                                                          Fabio Delgado Micán

Poeta y gestor cultural de Colombia, nacido en Soacha, municipio de Cundinamarca, en abril de 1985. Estudió Ciencias Sociales en la Universidad Gran Colombia. Ha publicado en una serie de revistas de poesía de Chile, Colombia, España, Argentina, México y Bolivia. Ha sido gestor de colectivos literarios como Voces de Quimera en Bogotá. Participó en el IXI Encuentro Internacional de Poetas de Zamora en el año 2015, fue invitado a la Juntada de Poetas del Sur, en Argentina y a la II Juntada en Santa Cruz de las Sierras, Bolivia. Presentando así su poemario "Asma" de la Editorial Piedra de toque (Colombia). Ha participado, además, en la Antología de Poesía Latinoamericana, con la editorial El perro celestial, de Bolivia.


                                                                                     "hemos caminado hastiados media historia
                                                                                       entre huellas de mentiras y miedo,
                                                                                       nuestras familias en pantanos de sangre
                                                                                       alabar la muerte como un patrón de los días" 












UN COMÚN POEMA DE AMOR

Entreabriendo los restos de un susurro,
asimilo los sueños pesados,
en un corazón cansado.
Bañados en la sed de un beso
de la sinfonía lúgubre de los días,
que ha querido.
Que ha anhelado.
Esperando con el más cálido rezago,
tomar tu mano,
bajo un cielo azul,
perpetrado de íntimos ocasos,
destilando aromas de esperanza,
de los labios
bañados en la sed de un beso,
comprimiendo el néctar desolado,
¿Te ofrezco el corazón?
¿No lo han dicho varias veces?
Permíteme mientras camino entre tus ojos
hablarte con la clarida
amante de mis indolencias.
Consideraba tal vez,
envainar mi arma,
y sucumbir hacia tu cuerpo,
con la más hermosa gracia,
solamente para fundirnos en un misterio pasional,
deleitado por una danza cortesana.
Pero irrumpió con tesón,
un crimen delator
separando necesariamente mi abismal deseo.

Amante mía,
los bolsillos cortos
cediendo versos,
por destellos,
resguardando el hambre de los momentos,
dormitando asperezas que no se dictan
con recelo.
No quiero amores comunes,
ni poemas diligenciando raíces solubles,
no pretendo regalarte estrellas,
ni mucho menos bajarte lunas,
cómplices de lunas inmaculadas.
Por la premura.

Amante mía,
que se ha dicho de todo en el arte,
y que el amor es más fuerte,
y que la vida es demasiado bagaje,
pero yo,
Mas con la pobre inocencia febril sólo pido,
que tomes mi mano ante tanto talante,
ante los días presidiarios.
Ámame
bañada en el sudor de la palabra.
No pretendas un poema de amor común.-


***

¿No sé de donde vienes?
¿Ni con que pretexto huyes de mí?
Y cuando no estás,
¿No sé por qué me faltas en los poros?

Amante atrevida,
dame la sonrisa escondida entre tus brazos,
dame el minuto insuficiente de tu sombra,
extasiada de una silueta deliciosa,
que tal vez buscara con elegancia
que yo haga lo que a ti te plazca.-



PACTOS PARA INTENTAR UN SUEÑO

Entonces caminando hastiados media historia
entre huellas de mentiras y miedo,
nuestras familias en pantanos de sangre
alabar la muerte como un santo patrón
de todos los días
en el infinito cielo inalcanzable.

Cantar, cantar a viva voz desde el vientre fértil
no vamos a parir desdichas,
mirar a los amantes dormir la siesta de la tarde
sin que llores despedidas,
tomar el café en silencio dibujando el horizonte.

No hay duda que la huella queda,
y que la memoria es un reloj que nos suena
en la cabeza
punzando el corazón cansado de tristezas.
Pero aún prefiero besar mil veces
esta ilusión romántica que queda
antes que ver empuñar otra generación
valientemente sus fusiles.-



                                                                                                                          Fabio Delgado Micán





Imágenes: Pinturas de Alexander Averin






quiquedelucio@gmail.com

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