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sábado, 14 de enero de 2017

Un beso


Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.600 escritores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.562-


                                                                                                          Oralia López Serrano

Poeta y narradora de México, de estirpe sinaloense, radicada en Mexicali,  Baja California, México. Maestra de educación primaria y asesora de profesores. Creadora de libros y materiales educativos para niños y profesores. Organiza y presenta recitales de su obra poética, participa en congresos, foros, conferencias, cursos y talleres. Es autora de los libros: "Cien poemas y una vida", "Pasajes del centenario", "Mexicali. Voces del pueblo", "Corazón al viento", "Palabras breves pero profundas", etc. Ha participado, además,  en numerosas antologías tanto de su país como del extranjero.



                                                                                      "Estoy entreteniendo tus fantasmas,
                                                                                       para que la muerte no se los lleve;
                                                                                       hubiera sido fácil engañarla
                                                                                       si no supiera como duele"









UN BESO

Recibí un beso por teléfono
y no supe en que parte
del cuerpo detenerlo.

¡Cuánto tiempo sin recibir un beso!
Debo tener mucho cuidado,
pues puede ser uno equivocado.

-Pregunté- ¿dónde el beso?
y contestó: Donde tú quieras,
no te imaginas lo mucho que te deseo.

¿Dónde colocaré su beso?
Lo imaginé recorriendo todo mi cuerpo
y sólo logré lágrimas y estremecimiento.

Deseé guardarlo en un cajón
de mi habitación vacía
y lo dejé volar como hace tiempo,
mucho tiemo...él hizo con mi vida.-



HÁBLAME


Voy a platicar contigo cuando estés dormido,
ya que tu mente vague; entonces, me dirás
una sarta de cosas y me sentiré correspondida.

Háblame de tus locuras, de la verdad que habitas,
del por qué a veces de tu sonrisa
y esa mirada inquieta, que se planta en tu rostro.

Dime, en las ocasiones en que guardas silencio;
qué tantas ebulliciones tienen tus pensamientos;
y si hay un espacio en ti para mis versos.

Haz saber, si me recuerdas cuando estás lejos,
si sientes mis dedos que acarician tus cabellos
y escuchas que te llamo con tierno acento.

Cuéntame, si es que sabes, que persigo tus pasos
y anhelo siempre tu amor y tu regazo.
¡Háblame, así dormido, me encanta oírte!
Porque aunque tú no estés, ya no estaré tan triste.-



ERROR

En el transitar de la vida, he de encontrarte amado,
son muchos años ya perdidos
y en la muchedumbre, cómo has vagado.

He tomado tus manos con ternura,
tu cuerpo ha temblado con mis besos y caricias,
pero has sido tú, ¡Me he equivocado!

Tu voz he escuchado en el bullicio
y en el tumulto de los rostros,
he confiado en mis instintos, ¡y me han fallado!

¿Qué señal me darás, amado mío, para identificarte?
No dejaré esta vez, que la avidez de amor
y de ternura me confundan.

Vete despacio, sin prisa, te reconoceré entre tantas sonrisas,
será la tuya como la mía, quizá la más discreta;
tal vez andemos ambos, cubiertos de temor y de tristeza.

Y al reconocernos, hemos de constatar que no estamos errando,
porque ¡Qué pena amor! Nuevamente darnos cuenta,
que en vez de amarnos...debimos evitarnos.-



A VECES

Era un trinar de pájaros alegres;
pero a veces triste, muy triste.

Era un ramillete de bellas flores;
pero a veces marchitas, marchitadas.

Era una pradera verde y amplia;
pero a veces seca, muy seca.

Eran manantiales de agua fresca;
pero a veces quemaban, requemaban.

Era decir te amo diariamente;
pero a veces silencio, un gran silencio.

Era estar junto a él todos los días;
pero a veces lejano, muy lejano.

Era desearte tanto, con ternura;
pero a veces desprecio, despreciable.

Era la felicidad de tener compañía;
pero a veces soledad, soledad acompañada.

Y dejé que lo que era, ya no fuera;
pero a veces lo que es, duele...duele tanto.-




                                                                                                                Oralia López Serrano




Imágenes: Pinturas de la artista Natacha Sixto. (contemporánea)






quiquedelucio@gmail.com




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