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domingo, 25 de diciembre de 2016

Memoria de la eternidad

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.500 escritores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.573-



                                                                                                               Fabián Vique

Poeta y narrador argentino, nacido en Buenos Aires en 1966. Es profesor de lengua española y literatura. Residió en Madrid de 2001 a 2003 y luego en Serbia donde trabajó como lector de español y fue profesor del Instituto Cervantes de Belgrado.  Publicó una colección de cuentos titulada "Minicuentos" (1977) y otro libro de minificciones "Con las palabras contadas" (Madrid, 2003). además: "Los suicidas se divierten, antología" (2012), "Variaciones sobre el sueño de Chuang Tzu" (2009), "La vida misma" (2007, reeditado en 2010), "La tierra de los desorientados" (2008), etc. Obtuvo el Primer Premio de la categoría literatura  en la III Bienal de Arte Joven de la ciudad de Buenos Aires en 1993, entre otros.


                                                                                    "mirando alrededor
                                                                                     del interior de la vasija
                                                                                     veo el cuenco de una mano y la madera
                                                                                     de cuyo barro surgió el cielo" 









MEMORIA DE LA ETERNIDAD

Ella envia un mensaje:
"En diez minutos estoy en tu casa".
Yo le ofrecía café o vino.
Nos acariciábamos,
mirábamos alguna película,
hacíamos algún comentario,
hacíamos el amor,
dormíamos.
Por la mañana nos íbamos
a nuestros respectivos trabajos inestables.
Y así
pasaban los meses suaves,
dulces,
como si estuviésemos en la eternidad.
Acaso estábamos.
Pero cayó un pájaro en China
o una comadreja en Kuala Lampur.-



5

todas las palabras de la biblioteca
cayeron al unísono
se oyó
un estrépito ensordecedor
y en un devaluado big
bang
se conformó un universo
pequeño y complejo
cuya naturaleza
será imposible develar
con estas herramientas
que son fruto
de aquella catástrofe.-

6

No hay razón
para escribir en una piedra
que castiga la marea

no hay marea
para escribir en una razón
que castiga la piedra

no hay piedra
para escribir en una marea
que castiga la razón


8

Ahora que nos detenemos
ahora que nos miramos a los ojos
ahora que nos alcanzamos
¿qué nos une?

¿acaso una confianza que
al tanto de su carácter
se desvanece?

¿acaso una tristeza que
hermanada de sí misma
se sube a los puentes?

¿acaso una ilusión que
de tanto lastimarse
renace con heridas?-


ME TOMO EL BONDI

Me tomo el bondi para venir acá,
para volver a vos, para venir a mí,
me tomo el bondi para no tomar la balsa,
para no ir a Gardel con París,
me tomo el bondi porque es barato y se conoce gente,
para no ser responsable
para ser yo el que se va
(sabés que no soy así que lo mío es pura pose),
me tomo el bondi para conocerte,
para creer en Dios que te inventó,
me tomo el bondi para descubrirte,
para ser Rodrigo de Triana y gritar como un loco,
me tomo el bondi porque si fue la manera de encontrarte
tiene que ser la llave de no perderte,
me tomo el bondi para ver tu mano en el balcón,
para tenerte,
me tomo el bondi porque la vida está en cualquier parte,
me tomo el bondi para leerte en el bondi,
para tocar tus palabras,
para cantar callado sin desafinar,
para decirte sin querer las palabras
precisas entre figuras del discurso,
para besarte los recuerdos y ser el café de tu mesa,
mientras llega el bondi de la vuelta.-



VOCACIÓN

Y ahora que me dedico a escribir poemas
por las mañanas,
cuando creo que tengo lucidez,
me entero de que me falta un perro
o una planta,
por quienes preocuparme a estas horas
en vez de hacerme el lírico en una libretita
sin personalidad.
Una planta a la que mire crecer
minuciosamente,
a la que pueda contarle mis cosas,
una hoja que esté viva.-



RELOJES

Hay un reloj en la pared.
La televisión encendida, sin volumen.
Ella se está duchando.
Es tarde, está cansada.
Y está harta de todo.
Del trabajo,
de la familia,
de mí.
Me ofrecerá café, fumará un cigarrillo.
Hablaremos de alguna trivialidad.
Iremos a dormir.
Hay un reloj en la mesita de luz.
Va a sonar a las ocho.-


2

canción efímera pero
      en su casualidad
en armonía
      con la voz de los soles
con el húmedo encadenarse
      de las geométricas nubes
de los doscientos cielos
      cuya lectura es posible
desde el aire.-


1

buitres en el piso
con entusiasmo invasor
en busca de la onomatopeya perfecta
la que recomienda la academia
la que enviaste por el correo sentimental
la que olvidé
aquella esquela que alguna vez
como de paso
dejó un olor a verdad.-




                                                                                                      Fabían Vique



Imágenes: Pinturas de Alina Maksimenko  (Contemporánea)






quiquedelucio@gmail.com

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