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martes, 27 de diciembre de 2016

A una mujer

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.500 escritores, respetando el derecho de autor.





Publicación N° 1.574-

                                                                                                             Jesús Álvarez Pedraza

Poeta, narrador y declamador cubano, nacido en Calimete, Matanzas, en 1952. Ha obtenido múltiples premios nacionales e internacionales por su poesía. Su obra se ha dado a conocer e varias antologías, en Cuba, Estados Unidos, España, México, Argentina, Perú, Chile y otros. Tiene publicado "Yo sé que la piedra sueña", "El otro bosque", etc. Fue Primer Premio en Poesía del Círculo de Collegno en Italia, "Carta Lírica" en Estados Unidos y el Premio de Poesía del Instituto de Cultura Peruana, entre otros.

                                                                                                       "Llega el jueves, huele a tierra
                                                                                                        un pez que cayó en la trampa;
                                                                                                        alguien cruza por la rampa;
                                                                                                        un viejo piensa en la guerra"


   






A UNA MUJER SIN NOMBRE

Abro la ventana que va a los jardines
que apuntan al cielo.
Miro las voces de la distancia,
y una mujer con ojos que fusilan mis venas
se atreve a solfear un silencio.
La mañana le sacude el polvo a la memoria
y no puede adivinar
que soy un arco perdido en las aguas
que ondulan en sus pechos.
El mar no ha descubierto que la amo,
ni este aire que desafina
la pluma con la que escribo
detrás de esa puerta que se abre
para que entre con todos sus olores
y se desnude en el humo de un recuerdo
que invento sin vivirlo,
sólo para hacerle el amor en sus labios de lluvia
en este momento único
en que los fantasmas de las paredes
nos dejaron esta soledad
para llenarla con nuestros aromas
cuando aislamos en la cal
y una nube choque contra la ventana
y se rompa en el grito de sus piernas.-


***

Es domingo. Sangra el cielo
sus pájaros de carbón;
no es de noche, una canción
queda encendida en tu pelo.
Ya es tarde, baila en el suelo
con la muda algarabía
la arena que se moría.
Y el pintor de las pestañas
pone en paredes extrañas
tu rostro que se desboca
como una nube en mi boca
con la voz de las arañas.-



MIENTRAS QUE DUERME UNA PALOMA


¿Escuchas amor?
Está cayendo otra vez sobre estas calles
la misma lluvia de siempre
en tus ojos transitados por los crepúsculos.
Ahora está amaneciendo,
no es nada nuevo que amanezca
grita una pared que hace años
durmió sobre los aires,
cuando éramos como esos adolescentes
que bailan encima de los recuerdos.
Sin embargo, para mí,
casi es noche, y truena más en la sangre
que en el cielo mismo que se cae,
que se rompe y te nombra despacio
mientras se apaga una lámpara
que cuelga de un celaje.
¡Oh, cielo llorón!
Tanto tiempo mirando la tristeza,
y siempre los cuchillos cortando las miradas.
En este momento, un árbol se sacude el otoño,
quedan huérfanas las hojas,
el viento las recoge en sus manos,
las sopla con sus labios de viento,
y las deja libres, hojas de los siglos-
marchitadas hojas con sus árboles extraviados.
Estoy escriiendo estas palabras
sore la tristeza mía,
que nadie compra, que nadie quiere como regalo.
Y es ya la hora final, suicídate tristeza,
suicídate ahora
que desafinan los gallos que cantan en la memoria.
¡Oh, dios de la humareda!
ya no sé si me conoces.
Yo soy el otro Jesús,
el que resbala en la lluvia cada vez que amanece,
yo soy el otro Jesús,
el que piensa en ella
mientras duerme una paloma.-



DESDE EL FONDO DEL ESPEJO

Tu risa se apagó en los celulares,
borracha de canciones de Sabina,
como una soledad que me camina
sin zapatos, ni remos por los mares.

Se gastaron de pronto los hogares,
y en un sueño de polvo y de nelina,
te sembraste, mujer, como una espina
en la noche pintada de collares.

Era el tiempo del ave y la tormenta,
de la carne cansada y cenicienta
que cautiva en el grito de un sol viejo

tu risa congeló en la estrella rota,
pero dime, mujer, ¿en qué gaviota
te me fugas del fondo del espejo?.-


***


Es lunes, día segundo,
ya te nombran los relojes,
mujer, es tiempo que mojes
la primavera del mundo.
Dejo un lamento iracundo
en la piel de las colmenas.
Florece el sol en tus venas,
y cuando el sol se hunde todo,
en lo oscuro encuentro el modo
de caminar sin mis pasos,
sin que se llenen los vasos
de la tristeza del lodo.-




                                                                                                  Jesús Álvarez Pedraza



Imágenes: Fotografía digital de Estados Unidos





quiquedelucio@gmail.com


2 comentarios:

  1. Bellos poemas!!!!! Conocìa este gran poeta.... "....solfear un silencio"....sòlo èl puede decirlo. Gracias por traerlo a estas pàginas!

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  2. La voz lírica que hay en Jesús, no se contrapone a su voz poética, al contrario, se abrazan en ese dolor nostálgico para hacerlo renacer ¡oh milagro! en poesía.
    Jesús administra muy bien sus dosis de nostalgia, cotidianidad y erotismo.
    Es un poeta de la soledad, del silencio, sin embargo su poesía grita toda esa desolación contaminada con la belleza.

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