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viernes, 18 de noviembre de 2016

La caricia

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.500 escritores, respetando el derecho de autor.





Publicación N° 1.536-



                                                                                                           Daniela Eugenia

Poeta, narradora y editora mexicana, nacida en Mérida en 1980. Profesora de Literatura a nivel bachillerato. Columnista en el portal de noticias Encuentro Digital. Ha publicado narraciones y poemas en portales y revistas, como "Arché" (Colima); "Diario del Sureste (Mérida, Yucatán), "Blanco Móvil" y "Xilote" (Ciudad de México) , "Agitadores y Almiar" (España), etc.


                                                                                        "Un edificio alto, vigoroso
                                                                                         asoma a la distancia
                                                                                         y los matices de la ciudad
                                                                                         me abruman, tanto sufrimiento"










LA CARICIA DE LA AUSENCIA

Ya lo sé
eso de no sentir nada, tener en vez de corazón,
sombras, rumores
olvidar el beso de despedida
qué más da.

No tiene sentido prolongar la caricia
la mañana empieza a clarear y las sábanas
son frías

Yo lo sé
algo en la noche nos miente
nos hace pensar en un vago sentimiento olvidado
pero nuestras espaldas lo dicen todo
tan cerca y un abismo entre ellas

Ya lo sé
cuando todo es metódico, sombrío
y se besa la caricia sin sentir nada
Una noche quédate en la soledad de mi océano
seamos uno,
uno con la caricia, con el beso, actuemos,
y después, al despertar,
vivamos desde el abismo del olvido
vivamos sin saber el uno del otro
así, tan lejanos,
que si sabemos más morimos
que si leo en tus ojos un poco de luz, me pierdo.

Yo lo sé
es aún noche, mi ombligo cobija tus dedos complacido
hagamos,
hagamos como que somos uno
como que es lo cotidiano mi cuello sobre tu brazo
mi pelo haciéndote cosquillas en la nariz.

Ahora lo sé
lo siento, el palpitar de un corazón gris
perdido sobre unos pasos que hacen eco
en una calle vacía
de una mañana como todas.-




UN SUEÑO CUALQUIERA


Sabes, el cuchillo que me regalaste
aquel para cortar nuestros medios días
ése de las tardes de asado
apareció en mi sueño.

Lo vi brillar entre algunos dedos largos
gastado y sin su poder común.
Doblado y tan suave cual hoja seca
se deshizo entre mis manos.

No pude detener las lágrimas.
¿Qué tonta soy verdad?
llorar por un cuchillo

Sí, ése del pastel de cumpeaños
el que cortaba alguna flor violeta.
Que ojos tan cobardes los míos ¿verdad?
Pero sentí que te perdía
que te esfumabas
en ese polvillo de hoja seca.-



ANTES DE LAS TRES

La imagen de tu rostro tocó mi memoria
una noche de arremolinadas nubes grises,
cerré los ojos para abrazar con mis párpados
el sublime movimiento de tus labios.
Entre sueños te besé
y me hice pequeñita entre tus brazos.

Despierta estaba
más nunca abrí los ojos
gocé el suspiro anhelado en que ofreciste
alma, corazón, piel.
No importa el silencio de la madrugada
ni el viento húmedo de las tres.
No estoy sola
te tengo entre mis párpados.-



TOCARTE ES LO QUE SE NECESITA

Podría dejarte morir al declinar el día
olvidarte sobre una banca en una noche de abril
tan frío y tan lejano como te siento ahora
¡qué importa!

Tocarte es lo que se necesita
fumarnos un cigarrillo a las diez de la noche
o mirar dilatadas tus pupilas cada mañana

Tocarte es lo que se necesita
sentir en mis manos el bullir de tu sangre
y preparar el café de las siete

Son las nueve y me río de mí
me fumo el cigarro y me bebo el café
podría dejarte morir
pero te envuelvo con el calor
de mis piernas
y el dolor de las horas caídas
de ausencia.-



COMO ME PUDRE EL ALMA QUERERTE

Si pudiera tener tu corazón en mis manos
y como el guerrero blandirlo por la victoria
Pararme sobre tus puños y reírme de ti
¡Oh! sórdida carcajada
Ver tu sangre correr por mis brazos
y escupirte sobre el rostro
cada una de tus dulces palabras
que están clavadas aquí
como torbellino
atormentando mis sueños

¡Cuchillos, navajas me pudren el alma!
calcinar tu recuerdo como hoja de papel
que me devuelvas la ternura
la calma dada
Mi rostro clavado en tu memoria
la desnudez de mi cuerpo en tus pupilas.
Si pudiera
hundir tu rostro entre mis piernas
y no dejarte respirar nunca más.-



MAR EN CALMA

Entre lo negro del mar te busco
mi piel salada reclama tu nombre
como la bruma que se diluye en cada brisa.

Pensé olvidarte
que las suaves olas se llevarían lo dulce de tu boca
o ese abismo negro se enclavara en mi recuerdo.

Pero acá las sombras cabalgan libres
en las nubes negras que cubren la luna
y se llevan la luz que me acaricia

No sé,
pero mi cuerpo
es como ese mar que canta ebrio de melancolía
a la estrella fugaz que se hace trizas.

Y acá en el silencio
de esta orilla
sus cálidas aguas te traen a mí.-


ES VIERNES

las gotas de lluvia golpean la ventana
la humedad danza entre mis piernas
como tus dedos lo hicieron alguna vez

¿Recuerdas?  días de agua interminables
de aquella mujer limpiando la azotea
y tus manos trémulas recorriendo
los espacios de mi cuerpo.

Es viernes y llueve,
Recuerdo...
Esta mañana gris
tú no comprendes la tristeza de mi alma
que se dibuja con cada gota que cae
no es martes, ni jueves...
y mi multiplicado amor evoca tus sentidos
cerraré los ojos y pensaré...
Es viernes y sólo llueve.-




                                                                                                               Daniela Eugenia





Imágenes: Fotografía digital de Kin Denise (contemporáneo)







quiquedelucio@gmail.com

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