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domingo, 13 de noviembre de 2016

Eres así


Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.500 escritores, respetando el derecho de autor.





Publicación N° 1.531-


                                                                                                            Paulino Lorenzo

Poeta español, nacido en Logroño en 1975. Ha publicado: "Ganas de hablar" (AMG, 1977), "Devoción privada" (II Premio de Poesía Antonio Carvajal, 1999), "Monedas en el agua" (Pretextos, 2007) y "Las manzanas de oro" (Fulgencio Pimentel, 2014), etc. Colaboró desde su fundación en las Jornadas de Poesía en Español -evento que ha reunido a los mejores poetas de España e Hispanoamérica- y fue su coordinador durante seis años. Actualmente colabora en la revista Mangolele y se dedica profesionalmente a la producción musical.


                                                                                                  "Y al cansado guardián,
                                                                                                  el corazón, tú déjalo que arda
                                                                                                  siempre en los mismos días
                                                                                                  junto a los mismos pájaros"










ERES ASÍ

Siempre dice lo mismo
si lo escuchas, calmado, el corazón.

A él que siempre vuelve
al mismo decorado
y a similar canción
¿cómo no serle fiel?

Parece que regresan
los días para siempre
mas recuerdas un tiempo
que perdido y si dulce
para los labios, frágil
y quebradizo fue
para la avara ciénaga
donde abreva la dicha.

Tardes idas, limones
del imposibe patio,
escarcha que perdiendo
su color es más bella.

Y al cansado guardián,
el corazón, tú déjalo que arda
siempre en los mismos días
junto a los mismos pájaros.-



SAIL ON SILVER GIRL

Al ver tu mano encima de la mía
quise que bajo el cielo con peces de tu cuarto
se detuviera el tiempo
con su manada de sonido y luces
y hundirme en ese bello lago
donde siempre estaríamos juntos.
Pero como en un sueño con canciones remotas
sentía el apacible fluido de la vida
discurrir lentamente
obedeciendo a una sagrada ley:
nada de lo que amamos
permanece sino en una escondida
fuente, cuyos hilos de agua
y el corazón escucha
y en él calladamente reverberan.-



SUSPIRO SEMANALES

Humean en tu frente rigurosas ideas
que alumbran, con la tarde, muy temibles misterios
y casi con desgano, con ademanes serios,
inicias con tu charla una larga pelea

que tan sólo tú entiendes, y tus osos, y Blas
adorador, como es, de tus brotes de gas,
y acudimos parientes con posturas obtusas
a gozar con tu cháchara de alegres semifusas

cuando apenas ya alumbra un rústico candil
tu mirada, posando su curvatura añil
en la marimba ardiente de esa risa de huerta.

Y repentinamente, tras profunda impresión,
hacia tu padre arrojas tu modesto camión
y le invitas a irse, y a que cierre la puerta.-



NAVIDAD EN ALCAMPO


Llegan malas noticias, las presagia ese polvo
mezquino de invierno, de modo que me alejo
consternado y astuto de mi cuaderno viejo,
agarro un taxi en marcha (un taxi marca Volvo)
y me voy a enterar de lo que vale un peine.
La calle está con sueño de alquitrán y de lluvia.
Entro al mercado: un hombre con una chica rubia grita
que no ha nacido la mujer que le reine.
Algarabía. Ruido. La fruta es una extraña
musculatura esférica que se desmaya en rojos.
Un tendero sureño con perlas en los ojos
retira de un barril la bandera de España.
Sueña la vida, asciende la vida a la locura
por la gran superficie del centro comercial.
Sigue la vida, rueda la vida artificial.
Aún retengo su olor, la enigmática anchura
de la melancolía, una gran soledad
que no acompaña a nadie, con enormes pasillos,
una melancolía de trapos y visillos
que disfraza de luces la insulsa navidad.-



INVENCIÓN DE LA ALDEA

Cuando limpian las pistas de tenis
y la luz de la tarde se acaba,
por el agua barquitas menudas
regresan a casa.

Con el tono menor del ocaso
los barqueros, que son taciturnos,
descomponen el aire de marzo
grávido y oscuro.

Ya se encienden las plazas secretas
y el café, con sus tristes neones,
va cubriendo de fiebre la tarde,
de piedad, de olores.

Hay indicios de un cobre lejano
cuyo rastro vulgar el minuto
envidece y apaga. El estío
festeja su luto.

Ya es la hora. Los perros se marchan
a esperar, por las húmedas sendas
que conducen al mar, forasteros
que del bosque llegan.

Partiremos, como ellos, un día
a buscar en perdidas comarcas
una aldea como esta, tranquila,
con pistas de tenis, con barcas...

En los restos de errantes estrellas
nuestra vida parece brillar:
callejuelas alegres y ríos
alegres, sombríos
que llevan al mar.-



APRENDIENDO A GATEAR

El gato vuelve en sí, se ha despertado;
abre un ojo y la vida le sonríe.
Quiebro la puerta para que me espíe,
y me espía y camina y juega con un dado

Un insecto lo tiene atolondrado
mas al cabo lo ignora y se endereza
preso de algún afán, se oculta en la maleza
sideral de un magnolio, se tumba con cuidado,
come una flor, me mira emocionado
buscando culpas jubilosamente,
le miro y me sonríe con un diente
(será que sabe hacerlo como un actor, de lado).

Hay en la habitación cierto viciado
aire de aliento de bibliotecaria
y el gato corre tras la imaginaria
princesa a quien se debe. ¿le habrá dado

un mal aire de gato enamorado
o es que le contagia la vena amarga
que me hace estar colgado de esta larga
sombra que desconozco, sin nombre ni costado?

Gato, pupila pura, infiel irreverente,
ojalá goce siempre de tu amistad silente.-





                                                                                                        Paulino Lorenzo



Imágenes: Arte digital contemporáneo de Estados Unidos.




quiquedelucio@gmail.com

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