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domingo, 24 de julio de 2016

Ojos de estrella

Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor.




Publicación N° 1.425-


                                                                                                  Marco Antonio Toriz

Poeta, cuentista y narrador de ciencia ficción mexicano, nacido en Ixtapaluca, Estado de México en 1996. Estudiante de Lenguas y Literaturas Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Fue becario para la Fundación de las Letras Mexicanas y la Universidad Veracruzana en el curso de Creación Literaria. Actualmente es dictaminador de narrativa y publica una columna en la revista Primera Página, hecha por estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras. Algunos de sus textos han sido publicados en "Osario", "Primera Página", "Punto de Partida", entre otros.



                                                                                                      "Las noches son más cortas
                                                                                                        pero a la vez
                                                                                                        más largas que antes,
                                                                                                        despiertan de su letargo
                                                                                                        invernal"   









BARGAIN

                                              A ella, la de los ojos de estrella
                                              y el corazón de piedra.
                                              A ella, todo. Siempre.-

I

Mi nombre es tan común como una puerta
o como un cuadro sin imagen.
Llamarse como yo es respirar dolores y expulsar franquezas.
A quien lleva mi nombre no le digo tocayo
sino hermano estoy contigo en tu dolor
Yo te entiendo. Todo va a estar bien.
Pero hasta ahora no conozco a nadie con mi nombre,
y decírselo al espejo es muy difícil todavía.


II

Mi pecho es una serie incierta de certezas:
Mi dolor no es mortal estrictamente.
No he perdido a un familiar amado,
No me he quedado sin techo,
no he pasado hambres prolongadas
ni he padecido enfermedades de muerte.
Simplemente sufro de amor,
y ese es un dolor perecedero.
La vida está llena de vaivenes,
El tiempo pudre lo que no comprende
y los males cotidianos comienzan a apestarse.


III

Soy hijo, hermano y esclavo;
Cada quien sabe
qué parte de mí le corresponde.


IV

No porque diga soy malo
tiento a la rudeza y escapo a los aromas
o digo que no tengo sentimientos.
Es bien sabido que el que actúa
es muchas veces contrario a lo que dice.
Pero no puedoevitarlo:
A veces me paso de vueltas
y no es por culero,
es simplemente mi fisonomía.

V

A veces la lluvia me agarra
en los lugares menos previstos,
en donde guarecerse es utopía.
Pasa igual con muchas cosas:
Cuando llego, el metro ta salió.
Cuando el tránsito estuvo despejado,
tuvo que apagarse el coche.
Cuando llegué a la cama ya no estaba el sueño.
Cuando empecé a amarte, tú ya te habías ido.

VI

Ni el mar limpia impurezas,
ni se lleva las desgracias.
Lo sé por experiencia.
Ayer dejé que me envolviera,
que me arrastrara con furia
hasta quitar todo de mí,
menos mi cuerpo.
El mar no se lleva las desgracias,
Lo sé por experiencia:
Todavía sigo pensando en ti.

VII

Te amo como al adiós,
como al ayer. Como a una sombra.
Como a lo que fue y sigue siendo.
Como a lo que no será y que aparece
de imprevisto. Te amo.
Te amo como al pasado que perdura,
como al futuro que no se muestra
pero que allí está.
Como al olvido. Como al ayer perpetuo.
Te amo siempre en pasado,
sólo así se justifica el presente por sí mismo.


VIII

No he cambiado mucho desde entonces.
A veces fumo por temporadas,
otras veces dejo de fumar,
y muchas otras no respiro a gusto.
Hay días en que limpio
mis dientes hasta sangrarlos,
y paso varias noches seguidas
sin exprimir el tubo de pasta.
Me sigue maravillando el mar,
me dejo arrastrar por las olas,
me pongo a decir mentiras
para después decir que era broma,
o dejar que crezca la semilla
hasta las últimas consecuencias.
No he cambiado mucho, ya te digo.
Y en mi eterna repetición,
en mi ilusa comodidad,
en mi falta de respeto y en los días traicioneros,
sigues estando en vaivén
como las olas que vuelven siempre
al fondo del mar.-



                                                                                                         Marco Antonio Toriz



Imágenes: Pinturas del ruso Wassili Kandinsky.





 quiquedelucio@gmail.com

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