Páginas vistas en total

domingo, 5 de abril de 2015

Las simas del amor

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                                         José Antonio Valle Alonso

Importante poeta español nacido en Villamor de los Escuderos, Zamora, en 1950. Ha publicado, entre otros los poemarios. "Luz y tinieblas" (1976), "La soledad" (1987), "Hacia la luz desnuda" (1994), "Primavera íntima" (1997), "Bajo el puente de Cronos" (1999), "La espiral del sueño" (2006), "El color de la fiebre" (2011), "Temblor de sombras" (2011), etc. Ha obtenido numerosos reconocimientos, como el Premio Nacional de Poesía Jorge Manrique, el XXVIII Premio Internacional de Poesía "Justas Poéticas Castellanas", etc.


                                                                        "Por ti la avena loca
                                                                         del sufrimiento
                                                                         va espigando en las lindes
                                                                         el sueño al viento"






LAS SIMAS DEL AMOR

Hoy me sabe a mañana todavía
cuando tengo tus labios en los míos,
rendidos al amor dándonos caza
en un coto de fiebre hasta el desmayo.
Ay, y las rosas de tu pecho brotan
el fuego en erupción -volcanizadas-
hambrientas de la noche de los tiempos
para seguir ardiendo eternidades.
Los ojos de la noche y de la luna
las simas del amor han horadado,
vigías de la sangre enamorada.
Y bebemos el fuego de los besos
para saciar la sed de la locura,
la luz de nuestro amor, la luz del alba.-


HAY UN AROMA

Hay un aroma de tierra
recién llevada a las manos.
Otoño vuelve a la pena
triste de los campanarios.
Y yo usco la mañana
surco adentro tras las nubes
que van llevando mi vida
por los aleros del alma.
A la deriva, amor mío.
A lo mejor es el viento
que me llama equivocado
sin saber lo que yo siento...
Amores de enamorado.-


DAME LA MANO

Dame la mano, amor, pasemos juntos
el umbral de la noche, los dos solos
hacia esta oscuridad de lejanías
donde la soledad tiende sus alas.

Donde podamos ser donde el olvido,
donde el amor eternamente queda
en la absoluta levedad del tiempo
más allá de la estafa de los astros.

Dame la mano, amor, llega conmigo
al infinito anochecer, al sueño
de sabernos los dos eternamente
en la rueda del mar de la locura
donde queden selladas las palabras:
Eternamente amor en nuestros labios.-


PARA OLVIDAR LA HERIDA

Eclosión de sonrisas vendecidas
hilando la mañana de tus manos;
esperanza de amor, por amor danos
una flor del laurel a nuestras vidas.

Un racimo de estrellas descendidas
hasta el volcán dormido en los arcanos.
Y trocar en palomas los milanos
que devoran las almas encendidas.

Y hasta el silencio quieto de las cosas
reparte tu niñez. Y hasta en las rosas
si puede ser aún más, más hermosura

para olvidar la herida en el costado,
y acada paso de dolor sumado
podamos despertar a la ternura.-


ERA VOLCÁN, Y ÉRAMOS LA LAVA

Ya estaba allí antes del alba,
sólo hicimos que andar, seguir andando;
pero esta vez sbre la misma huella,
tus pasos y mis pasos un destino...

Ya estábamos allí, en la retina,
allí donde el amor siempre era sueño,
allí donde la noche se apagaba
y era todo silencio, era sombra.

Ya estábamos allí, éramos nido,
ya éramos amor sangrando lunas
desde los tiempos de la voz sin nombre.

Ya estábamos allí donde la nieve
encendió las pisadas, donde el eso
era volcán, y éramos mañana.-



                                                                             José Antonio Valle Alonso







Imágenes: pinturas de Egon Schiele  (Austria, 1890 - 1918)




quiquedelucio@gmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario