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viernes, 3 de abril de 2015

En este cuerpo


Cuarto año de una antojadiza antología de lapoesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                                             Fernanda Agüero

Poeta y narradora argentina, nacida en la ciudad de Salta en 1969. Ha publicado, entre otros, "Durante la lluvia", "Ulises, el otro", "Entre la cruz y el barro", Antología de Mujeres: Eva decidió seguir hablando", etc. Ha  recibido numerosos premios como la Primer Mención "Clara Linares Saravia Arias" (1997) del Concurso realizado por la Municipalidad de Salta, Mención Especial en el Concurso Nacional de Arrecifes "Atilio Giraudo" y por la Asociación de Escritores Argentinos.


                                                    "En este cuerpo estuvo Eva
                                                     bebiendo los tragos absurdos de su soledad
                                                     imaginando que no hay alambre de púas
                                                     en mi cuello ni cepos en los pies"




I

Ando medio desligada,
medio suspendida
entre las miradas
que no duermen,
siempre por partir
en medio de la bruma
que dejan aquellos
que pasan,
en medio de la nada,
de mí.
Medio moribunda,
remendando vidas
en las medianoches,
a media luz,
agazapada,
tanteando por si acaso
el amor,
los amores que parecen que llegan
de los pozos silenciosos
de la tierra.
Ando
desprendiéndome a veces
del cielo,
ambulante,
contra la humedad
volatilizada,
que a veces se deshace
se desborda,
se apaga.


II

Sacúdete un poco
la arrogancia
que impregna
de amores corrosivos
cuantos cuerpos.
Despídete
de esos entrelazos
de sábanas
que soñabas, inútilmente,
podrían cobijarte.
Suelta
tu savia corrompida,
olvídala,
como se olvidan
los ríos sin final
de los inviernos.
Sólo podrías tomar
estos ojos,
un poco de mis manos,
las huellas,
las pausas que dejan
los ausentes
y sentir
que la vida está
en la profundidad
que se dibuja
en las esperas.-


III

Suelto la pena
como antes soltaba
las hojas
en los bosques.
La saco y la conduzco
hasta el umbral
donde moran
las cruces
y el abismo.
Ella vuelve
y menoscaba
el tiempo que me queda
que me ata
con sus nudos
por las noches,
urgando
respuestas, palabras,
que no sé,
que no supe nunca,
como de dónde
podrían surgir las lágrimas
que inundan
las tardes copiosas
que rejunto,
obsesivamente
en los manuscritos
de la historia.-


BAR MADRID

Una mujer
trasmigra
con su vuelo
los blandos cuerpos
de la noche.
Hieren sus cristales
la carne,
embriaga los versos
que se cuelgan
de los techos
y en los agujeros
de los pensamientos.
Mira por sus ojos,
los de aquellos
que huyen
de la luz,
de los besos rutinarios,
de las flores muertas,
cotidianas.
Corroe con su aroma
de sexo maldecido
por las brujas
y deja que su vino
se vuelque en los bordes
de la eternidad.-


POEMA 1

No sabes ya
de qué color son mis pechos
que se transparentan
en mi cuerpo.
No sabes que no hay centauros
trepando por mis muslos,
arándome bajo un sol
inextinguible,
no sabes porque murmuran
los fantasmas en mis oídos,
ni sabes que las telarañas
se tejen en mi cuello
desmadejándome.
Todos los olvidos me arropan
en la noche, en esta hora
en que la paciencia
tiene dientes de hiena.-


POEMA 2

Cuando en la comisura
de mis piernas,
alas abiertas de los relatos mundanos,
dejen de dibujarse
esos pájaros de espuma
que confunden mi obligo
con el mar
volviéndose mudos,
desarticulando mis pasos,
mis nombres escritos por la savia de aquellos
que hicieron girar los espejos,
para desencontrarme.

Cuando la sombra estrafalaria
que guarda mi vientre
se disperse, abandone su oficio
de guía por las noches,
de barca, de farol,
y no aparezca un día deshabitada,
solo entonces podré creer
que a veces los espíritus emigran,
que el límite de la sangre
se dispersa en el viento
y que será el momento
de volver al punto de partida.-


                                                                                Fernanda Agüero




Imágenes: Pinturas de Paul Gauguin (París, 7 de junio de 1848 - Atuona, 9 de mayo de 1903)


quiquedelucio@gmail.com

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