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viernes, 13 de marzo de 2015

Caída libre

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad el lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                                              Daniela Prado

Poeta colombiana nacida el 24 de octubre de 1994.  Es estudiante de la Licenciatura en Literatura en la Universidad del Valle. Fundadora del grupo de poesía "Poiésis Univalle". Fue invitada a la mesa de jóvenes poetas en el XIV Festival Internacional de Poesía de Calí y al Primer Encuentro de Jóvenes Poetas de Colombia, entre otros. Publica asiduamente en revistas virtuales como: "Tenían veinte años y estaban locos", "Sorbo de Letras", etc.  Su poesía también se publica en series poéticas: Mil Novecientos Violeta (El Gaviero Ediciones 2015) y en la Editorial  Mecánica Giratoria 2015.



                                                         "Una torre de cartas se está ncendiando
                                                          en lo que va de este siglo,
                                                          como la piel de una rosa
                                                          al tacto de un erizo"  





CAÍDA LIBRE

Escribo esto en caída libre
desde mil torres de babel
Algo que no intento llamar
poema, ni palabra ni siquiera sílaba
Pendo de la lengua de ls demagogos
y las muchachas tontas con cara bonita
Con mi torax lleno de olas
y los perros de mi infancia
soy un venado que acecha a la escopeta
un mensajero de la Grecia antigua
Juego esta vida como un yoyo
y derivo a la locura de los dioses
Pienso esta vida en otro orden
mientras camino or el techo

Esta glándula que se me abre desde el vientre
y melastima el habla
ya no se cierra nunca más
Sangra a gritos un fantasma
que desgarra letras maduras y versos párvulos

Me meto de lleno en el reflejo de las horas
me hago materia y melancolía
Me encuentro en la encrucijada del derrumbe
de esta estructura sintáctica que es mi cuerpo
Me deshago y no me puedo armar a mi gusto
Sólo me hallo en el bosquejo de unas líneas
que manejan con hilos invisibles
este verso moldeado con arcilla.-


*****


Tengo un mar de 9 azules
que sangra mil preguntas
Tengo estas pústulas incesantes
quemando mi garganta
Y ¿qué será de mañana?
Me condenso entre tus besos y la espera
entre mi cóncavo sexo que llora tu partida
Soy una lluvia de silencios y gestos intempestivos
un derrumbe cautivo que espera tus caricias
un castillo de cartas que cae cuando lo miras
Hasta tus orillas he bajado ms barreras
reinventando mi torpeza aunque tiemble mi alma
Quiero explicarte en el único idioma que entiendo
cuanto importas
Quiero decirte que me estalla la tristeza en la boca
en el pliegue de mi cuerpo que te extraña
en el roce del recuerdo de tu forma
en tu boca
Tu boca es una casa acogedora
un silencio tibio en el que duermo desnuda
un cristal empañado por el que mis ojos miran
mi sonrisa colgando de la tuya
Tus brazos son un escudo que se ausenta
una esuirla en mi pecho izquierdo
Sueño tu rostro y se me inundan los miedos
se inclina mi balanza hacia el vacío

Soy un fantasma triste que tiende a la nobleza
Una estrella roja que espera que la mires.-


LÍNEA DIVISORIA

Tengo un ebrio caracol por corazón
no sé hacia donde me dirijo, ni en donde estoy
escucho ecos sordos en mi cabeza
quiero gritar pero tengo los labos sellados.

Mi sombra no me encuentra
se ha amarrado un colibrí a mi pulso
las paredes extienden un imán hacia mi cuerpo
y el suelo le busca pelea a mi nariz.

Olvidé las llaves de casa,
olvidé servirle la comida al perro
olvidé que no tengo perro, ni casa
me encuentro a punto de cruzar
la línea divisoria
De la duda al abismo
hay sólo un paso de locura.-



HORIZONTE

El azul ha olvidado su sombra
de viejo sombrero de mago,
de naipe bajo el abrigo.

Ya no hay castillos,
ni risa infantil
después de unas olas.

Han soplado todas sus velas
como hojas de otoño,
Y se han quebrado sus párpados
sobre las ejas del mundo.

Diariamente
un hueso amarillo atraviesa su carne
Y corta su vientre un pájaro de nieve
que divide su rastro como una frontera,
donde las gaviotas
hacen la guerra con el hambre.-



                                                                                    Daniela Prado







 Imágenes: Pinturas del artista colombiano contemporáneo Mario Gordillo



quiquedelucio@gmail.com

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