Páginas vistas en total

sábado, 3 de agosto de 2013

El olvidado

                                                            Eduardo Carranza

Poeta colombiano nacido en Aplay en 1813 y fallecido en 1985. Empezó a ser conocido en el campo literario por la publicación de sus poesías en 1934. Fue además periodista, catedrárico, y precursor del movimiento Piedra y Cielo. Promovió varias publicaciones culturales y dirigió con gran éxito la Biblioteca Nacional de Colombia. De su extensa obra sobresalen: "Canciones para iniciar una fiesta", "Seis elegías y un himno", "Ella, los días y las nubes", "Azul de ti", "Diciembre azul", "El olvidado", etc.

                               
                                      "A veces cruza mi pecho dormido
                                       una alada magnolia gimiendo,
                                       con su aroma lascivo, una campana
                                       tocando a fuego una soga llanera"                 




EL OLVIDADO   poesía de Eduardo Carranza


Ahora tengo sed y mi
amante es el agua.
Vengo de lo lejano, de
 unos ojos oscuros.
Ahora soy del hondo reino
de los dormidos;
allí me reconozco, me
encuentro con mi alma.

La noche a picotazos roe
mi corazón,
y me bebe la sangre el sol
de los dormidos;
ando muerto de sed y toco
una campana
para llamar el agua
delgada que me ama.

Yo soy el olvidado. Quiero
un rano de agua;
quiero una freca orilla de
arena enternecida,
y esperar una flor, de
nombre margarita,
para callar con ella
apoyada en el pecho.

Nadie podrá quitarme un beso,
una mirada.
Ni aún la muerte podrá
borrar este perfume.
Voy cubierto de sueños, y
esta fosforescencia
que veis es el recuerdo del
mar de los dormidos.-


ELEGÍA PURA

Aún me dura la
melancolía.
Allá por el sinfín cantaba
un gallo
agrandando el silencio
perla y malva
en que el lucero azul se
disolvía.

Olía a cielo, a ella, a
poesía.
Sin volver a mirar me fui
a caballo.
Maduraban las frutas y
sus frutas.
A ella y al jardín secreto,
olía.

Me fui, me fui como por
un romance
donde fuera el doncel que
nunca vuelve...
la casa se quedó con su
ventana,

hundida entre la
ausencia, al pie del alba.
Flotó su mano y yo me fui
a caballo.
Aún me dura la
melancolía.-


MUCHACHA

I
Dos mariposas de seda,
detenidas en su pelo.
La mañana, como un velo,
atrás flotando se queda.

El sol en su red enreda
esa presencia de vuelo.
Saetas de luz, en rueda,
cautiva la dan al cielo.

En el aire y en los sueños
deja dos nidos pequeños
sostenidos por sus venas.

Tacto del mundo, su traje.
Su voz, aéreo paisaje
vago de nubes-sirenas.-


                                                       Eduardo Carranza



 Imagenes: pinturas del artista contemporáneo chino, radicado en Estados Unidos, An He.



Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda 
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio


No hay comentarios:

Publicar un comentario