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miércoles, 8 de julio de 2015

Una mujer

Quinto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                                                         David Alberto Fuks

Poeta, ensayista, traductor y psicólogo argentino, nacido en Rosario en 1950. Algunas de sus obras fueron traducidas al hebreo. Es profesor titular de la Universidad Nacional de Rosario. Son suyas algunas versiones al castellano de Edmond Jabés al que le ha consagrado numerosos ensayos. De su extensa obra, se  pueden mencionar: "Diciembre cuando apuñala a traición" (1991), "Codicia de Piélagos" (2008), "Vita a Cor" (2010), "Claubsurda gatillo" (2000), etc. Fue distinguido con el Primer Premio Internacional de Poesía de la Universidad Nacional de Tucumán, en 2009.


                                                                                               "Bajo el puente que persevera
                                                                                                 sobre la infinidad,
                                                                                                 lo que la vida no nos da
                                                                                                 de modo azaroso
                                                                                                 deshecho de arcos y de flechas" 






UNA MUJER

Una mujer se desespera,
ha perdido a su niño en la plaza,
instantes antes de la marcha
del veinticuatro de marzo,
por una pendencia cismática
entre quienes proclamaban
la unidad en la lucha.
Ignora con quienes vino,
o si por ventura
ha descaminado la historia.
Solo su miseria sabe,
su corazón late en su garganta.
(Aisladas ahora sin asilo,
sus vidas provisorias,
sin corazón de donde asirse)
Ha extraviado a su niña y a su calzado,
Con recelo mira hacia sus costados
mientras vuelan,
infestas las piedras infaustas y los palos.
En las caras de las pancartas,
rastros de rostros y los astro en sus ojos.

Lunallena
Sufro por aquellos
que no te miran
por zozobrar ante la eterna espera
del pan cobijador que no arriba.-


CESÍA DE VERANO

El sol no sala,
les dispara refulgencias,
ensediento tras las luces,
y las vellas pubianas
depilanolapidadas
no asombran ni vislumbran
cortadas y longitudinales
dispuestas en el aire,
delatadas dilatadas
entre grano y grano de arena.
Solbrillean decoloradas
vocación de mamíferos deshidriotizados,
menesterosos de sodio,
suculentos en zodíaco,
y en registro de llamaradas perdidas.
¿Alguien se pregunta aquí
porqué océano porqué atlántico?-


EN NOVIEMBRE

En noviembre
avariciando siestas florecidas
perfuman intrusos los tilos en calle Iriondo.
Llamador el ladrido de la perra,
sobre mis cordiales ascuas
preanuncia en el cancel
que desesperamos por tus pasos.-


GORJEOS

La electrónica imita a la naturaleza
del último pájaro
cada vez que obturo la cámara fotográfica digital,
rehila un gorjeo encuerda,
evoca la tutela de los Reyes Catódicos,
tañe y mágico,
me obsequia la memoria
de tortitas negras desmigajadas
al fondo del portafolios,
(uno precisa respirar en la niñez)
desentierra el nombre
de mi primer libro de lecturas.-


IN ITINERE

Enlutada, núbil, fatigada, asciende.
Gracil su lengua lame, alienta los cristales.
Súbitamente, un pañuelo floreado brota,
pronuncia los pechos que principian.
Falsas aguamarinas aclaman sus fresas.
Desnuda el strass una oreja.
Etéreo, su índice pincela el labial bordó,
encarna las mejillas.
Oculta mohines
incipientes escapan desde sus entrañas,
moderándose entre los dientes.
Ojos verdes dialogando indecentes
con la miniatura del lnar
vecino al filtrum,
reclinado en su piel terra cotta.
Travesía instantánea,
descubrimiento y resplandor,
esquina donde él aguarda
desvelado junto a la ochava,
sonriente,
no para sí, sino para ella,
como si cosquilleara su corazón al palpitar.-


PERO NO PUDE ESCRIBIR UN HIJO

He sembrado libros y he criado árboles
pero no pude escribir un hijo.
Anoté en él
apenas algunas estrías,
borroneé ciertas notas al pie
que consideré presuntuosamente necesarias,
hendeduras que en el futuro imperfecto
tal vez se leerán como tizne desechable.-


                                                                                                  David Alberto Fuks 


Imágenes: Pinturas del artista chino Xi Pan.




quiquedelucio@gmail.com

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