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lunes, 31 de octubre de 2011

La muerte de un poeta.

Raúl Aráoz Anzoátegui: Poeta de Salta, Argentina. Murió el pasado lunes 24 de octubre, a los 88 años. Prestigioso escritor, muy joven aún formó parte de La Carpa, movimiento cultural que abarcó Tucumán, Salta, Jujuy y Santiago del Estero. Autor, entre otros libros, de "Tierras altas" con el que obtuvo en 1946 el Primer Premio Regional de Literatura, "Rodeando vamos de rocío", "Pasar la vida", "Poemas hasta aquí", "Por el ojo de la cerradura", "Tres ensayos de la realidad".
Aráoz Anzoátegui tuvo además una actuación cultural vastísima: fue Director de Turismo y Cultura de la Provincia de Salta, subdirector del diario El Tribuno, Director de Radio Nacional Salta, Director del diario Norte, Delegado del Fondo Nacional de las Artes. De 1983 a 1986 Miembro del Directorio de ATC Canal 7 de TV. Fue jurado de numerosos certámenes de nivel nacional, realizó también actividades editoriales en su propia imprenta Ediciones Limache. Desde 1988 era miembro de la Academia Argentina de Letras.

DE PASAR LA VIDA

Mira, somos
iguales que antes...

Mira,
somos iguales que antes,
cuando dijimos
que nos queríamos
Sólo los otros,
ahora,
son diferentes.

Mira el alma y no añores.
No cambies, nunca, el ayer,
por el hoy.
Deja el ayer, en su sitio,
bien como está.
(No le quites tampoco,
la piel del recuerdo).

Es natural
que así sea este júbilo
de saber hasta dónde,
la vida,
nos conmueve.

Mira,
qué pronto,
los árboles crecieron en la casa.
Cómo tuvimos que podar
los sueños, para que la luz
entrara,
de lleno.-






El poeta salteño Miguel Ángel Pérez de 81 años muy amigo de Aráoz Anzoátegui, lo recuerda así a su colega: "Siempre hablábamos de poesía. Él me brindó la posibilidad de poder vivir y escribir. Me dio trabajo en el diario Norte, del que era director. Sin ponerse de profesor, nos enseñó -por lo menos a mí- el abecé de la poesía. Nos quedábamos en las noches, conversando y leyendo. En aquel tiempo, por ejemplo, leíamos a Walt Whitman, que dio un sacudón tremendo al mundo de la poesía. Sus textos eran muy de su entorno íntimo, una poesía amatoria. Era un poeta hecho y derecho. Lo que queda está ahí en sus libros", concluye emocionado porque dice: "uno entiende de las despedidas, pero son muy complicadas. Acomodo unos libros y recuerdo a mis amigos".


Imágenes: "Camino entre árboles", pintura naif de Cristina Alejos y Poema "La mano", manuscrito del poeta.

quiquedelucio@gmail.com
Twitter@quiquedelucio 

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