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miércoles, 12 de octubre de 2011

Hubo un tiempo en el que se escribían cartas

Hace tiempo, antes de internet, la gente se comunicaba con cartas a la distancia, cosa sabida. Esta manera de comunicación dio lugar a la epistolografía o literatura epistolar. Esta línea de la literatura universal fue usada especialmente en los siglos XVIII y XIX. Desarrolla su argumento a través del intercambio de cartas, lo que atribuye a este modo de la comunicación una fuerza estética muy bien explotada por la literatura intimista y también romántica. Generalmente se da como un fingido intercambio de cartas entre dos corresponsales, que es el elemento estructurador del texto.
 Con el fin de acrecentar la impresión de realidad y autenticidad, el autor o un personaje del cuento o novela, actúan como los editores de las cartas. Aunque su uso en literatura ha disminuído, escritores como Julio Cortázar hicieron de las cartas, el núcleo de muchos de sus relatos.

LUCAS, LAS CARTAS QUE RECIBE

Rufino Bustos
Escribano público

De mi distinguida consideración:
                                                     Tengo a honor comunicarle que habiéndose vencido el plazo para el pago del alquiler del departamento ocupado por usted, y no obstante los siete avisos sucesivos que han quedado sin respuesta de su parte, cúmpleme la obligación de intimar el abono del susodicho alquiler más la multa del 5 % fijada por la ley, siendo el último plazo el día jueves 16 de marzo de 1977. En caso de no comparecencia o comunicación epistolar, sérame preciso apelar al procedimiento de desalojo judicial, con las costas a su cargo.
                                                     Quedo de usted muy atentamente
Rufino Bustos
P.D. Anoche me creció otro dedo en cada pie.- 

                                                     Julio Cortázar

Como un modo de entender que los mensajes sexi por el ciberespacio que tanto circulan hoy por la red, no es cosa nueva, sino que se practican desde la antigüedad, aunque los mensajes candentes no eran recibidos con la rapidez que hoy permite internet. Veamos una carta "real" de Gustave Flaubert, célebre autor de "Madame Bovary" dirigida a su esposa Louise Colet. Carta que fue publicada, como las privadas de Cicerón, aunque no fuera ese su objetivo primario.

Agosto 15 de 1846
Louise:
Te cubriré con amor la próxima vez que te vea, con caricias, con éxtasis. Deseo atiborrarte con todas las alegrías de la carne, de modo que te desmayes y mueras. Quiero que seas sorprendida por mi, y para que te confieses a tí misma que nunca siquiera habías soñado con tales transportes...Cuando seas vieja, quisiera recordaras estas pocas horas, yo desearía que tus huesos secos temblaran con alegría cuando pienses en ellas.

Gustave Flaubert



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