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sábado, 8 de octubre de 2011

Aquí se queda la clara, la entrañable transparencia...

                                                             " Aquí se queda la clara,
                                                     la entrañable transparencia
                                                     de tu querida presencia
                                                     Comandante Ché Guevara"
                                                                                           (de Carlos Puebla, Cuba)

Hace 44 años moría ejecutado, Ernesto Ché Guevara, en la localidad de La Higuera, Bolivia.
El homenaje a su memoria de dos grandes escritores, uno de Argentina y otro de Cuba. Sus dos patrias.

CHÉ      de Julio Cortázar

Yo tuve un hermano

No nos vimos nunca
pero no importaba.

Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.
Lo quise a mi modo,
le tomé su voz
libre como el agua,
caminé de a ratos
cerca de su sombra.

No nos vimos nunca
pero no importaba,
mi hermano despierto
mientras yo dormía,
mi hermano mostrándome
detrás de la noche
su estrella elegida.-

                                     Julio Cortázar

CHÉ COMANDANTE        de Nicolás Guillén

No porque hayas caído
tu luz es menos alta.
Un caballo de fuego
sostiene tu escultura guerrillera
entre el viento y las nubes de la Sierra.
No por callado eres silencio.
Y no porque te quemen
porque te disimulen bajo tierra,
porque te escondan
en cementerios, bosques, páramos
van a impedir que te encontremos,
Ché Comandante,
amigo.

Con sus dientes de júbilo
Norteamérica ríe. Mas de pronto
revuélvese en su lecho
de dólares. Se le cuaja
la risa en una máscara,
y tu gran cuerpo de metal
sube, se disemina
en las guerrillas como tábanos
y tu ancho nombre herido por soldados
ilumina la noche americana
como una estrella súbita, caída
en medio de una orgía.
Tú lo sabías Guevara,
pero no lo dijiste por modestia,
por no hablar de ti mismo
Ché Comandante,
amigo.

Estás en todas partes. En el indio
hecho de sueño y cobre. Y en el negro
revuelto en espumosa muchedumbre,
y en el ser petrolero y salitrero,
y en el terrible desamparo
de la banana, y en la gran pampa de las pieles,
y en el azúcar y en la sal y en los cafetos,
tú, móvil estatua de la sangre como te derribaron,
vivo, como no te querían.
Ché Comandante,
amigo.
No hay descanso.
¡Salud Guevara!
O mejor todavía desde el hondón americano:
Espéranos. Partiremos contigo. Queremos
morir para vivir como tú has muerto,
para vivir como tú vives,
Ché Comandante,
amigo.-

                                             Nicolás Guillén

"Aprendimos a quererte
desde la histórica altura
donde el sol de tu bravura
  le puso cerco a la muerte."


1 comentario:

  1. ey, yo postie en el nosoyloquedeberia.blogspot.com la que me gusta mas de todas. La de constantini.

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