Páginas vistas en total

lunes, 15 de agosto de 2016

El cuerpo del hombre

Sexto año de una antojadiza antología de la pesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



Publicación N° 1.445-


                                                                                                     Luis de la Paz

Poeta, periodista y novelista cubano, nacido en La Habana en 1956. Fue miembro del consejo de editores de las revistas "Mariel" (1983-1985), "Nexos" (1998-2001) y director de "El atejo" (2001-2008). Ha publicado en poesía "De espacios y sombras", Accésit al Premio Luys Santamarina-Ciudad de Cieza, Murcia (2015) y los libros de relatos: "Un verano bastante interesante" (1996), "El otro lado" (1999), "Tiempo vencido" (2009), "Salir de casa" (2015), etc. Fue ganador del Premio de Ensayo Museo Cubano, por Dulce María Loynaz, tránsito de una gran dama cubana (1999). Actualmente reside en Miami, Estados Unidos.


                                                                                  "El abismo marca el error del sendero.
                                                                                   El milagro no tendrá lugar. 
                                                                                   No siempre existe la oportunidad de un atajo.
                                                                                   y mucho menos de rectificar"









EL CUERPO DEL HOMBRE

Hay un gesto irregular en el rostro
mientras intenta alcanzar la firmeza.
Se alza. Todo es muy lento
milimétricamente calculado,
en la medida que algo encaja en su sitio.

La expresión se relaja,
se llena,
de repente,
de un potente control
como un asidero, una estabilidad.
La confianza, se hace presente.

Hay un desgaste en el cuerpo del hombre
pero nada lo detiene.-



LOS BORRACHOS DE VELÁZQUEZ

Nadie atina a la corona
cuando de entre las manos
ocho hombres
se bañan en el licor.
Baco: bello, desnudo, desafiante
castiga con la mirada.

Como buen dios,
sabe adueñarse de la faena,
animar lo perceptible
alterar la serenidad.
Las jarras vacías,
los pies desnudos,
la mirada apetitosa,
le imprimen a la sobriedad
la variante de la dispersión,
el perfil del absurdo.

¿Cómo habrá terminado la celebración?.-



LA CASA

I

Un sendero conduce
al interior de la casa.
La llovizna reposa en el camino
transparentando mi rostro:
aquél, no éste.
Del actual no tiene memoria,
le soy más que ajeno.


II

Hay algo herido en el ambiente
que desentierra
con dureza el sitio.
El rojo y negro del portal.
El cuadro, a la izquierda,
con un sereno motivo oriental.
Una flauta de cadensiosa fragilidad,
gime.


III

La cuerda atando un remoto pasado,
tensará la muerte,
como el mueble que guarda,
en el espejo,
el aliento lacerado de mi padre.


IV

Todos los años que viví en esa casa
están allí, hundidos en mi memoria,
vulnerados por un tiempo tan largo,
que ha acabado por dañar
todos los sentidos.


V

Del otro lado mi madre,
espesa como la sombra
que se desplaza a toda prisa,
esgrime el hambre como maldición.
Condena compartida,
desaliento inquietante,
como obstinadas furias.


VI

Por ahí, mi hermana,
acaricia el grito en medio de la noche,
el golpe seco rompe la cordura.
Pero aún así,
se desata la juventud,
estalla,
se lanza,
vive su momento.


VII

De la casa:
caminos andados
de espacios y de sombras,
no queda mucho entre nosotros.


VIII

Faltan muchas cosas vitales,
el sentido efectivo del golpe de luz,
el orden armónico,
la firme ráfaga de voz que dicta las pausas,
y la tregua.


IX

Después de todo no hay nostalgia,
sólo un desproporcionado
(y tardío) pesar.
Mira que viene gente extraña a esta casa.
Aunque ya no estoy.-




                                                                                                      Luis de la Paz




Imágenes: Pinturas del artista italiano Giulio Adobati (1963).





quiquedelucio@gmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario