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martes, 30 de septiembre de 2014

A la izquierda del roble


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                         Mario Benedetti

(Paso de los Toros, Uruguay, 14 de septiembre de 1920 - Montevideo, 17 de mayo de 2009)



A LA IZQUIERDA DEL ROBLE

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
en el que uno puede sentirse árbol o prójimo
siempre y cuando se cumpla un requisito previo.
Que la ciudad exista tranquilamente lejos.

El secreto es apoyarse digamos en un tronco
y oír a través del aire que admite ruidos muertos
como en Millán y Reyes galopan los tranvías.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico siempre ha tenido
una agradable suspensión a los sueños,
a que los insectos suban por las piernas
y la melancolía baje por los brazos
hasta que uno cierra los puños y la atrapa.

Después de todo el secreto es mirar hacia arriba
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
ah pero las parejas que huyen al Botánico
ya descienden de un taxi o bajen de una nube
hablan por lo común de temas importantes
y se miran fanáticamente a los ojos
como si el amor fuera un brevísimo túnel
y ellos se contemplaran por dentro de ese amor.

Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble
(También podría llamarlo almendro o araucaria
gracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo)
Hablan y por lo visto las palabras
se quedan conmovidas a mirarlos
ya que a mi no me llegan ni siquiera los ecos.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero es lindísimo imaginar qué dicen
sobre todo si él muerde una ramita
y ella deja un zapato sobre el césped
Sobretodo si él tiene los huesos tristes
y ella quiere sonreír pero no puede.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en Jardín Botánico.
Ayer llegó el otoño
el sol de otoño
y me sentí feliz
como hace mucho
qué linda estás
Te quiero
en mi sueño
de noche
se escuchan las bocinas
El viento sobre el mar
y sin embargo aquello
también es el silencio
Mírame así
Te quiero
Yo trabajo con ganas
hago números
fichas
discuto con cretinos
me distraigo y blasfemo
Dame tu mano
ahora
Ya lo sabés
Te quiero
Pienso a veces en dios
bueno no tantas veces
no me gusta robar
su tiempo
y además está lejos
Vos estás a mi lado
ahora mismo estoy triste
Estoy triste y te quiero
ya pasarán las horas
la calle como un río
los árboles que ayudan
el cielo
los amigos
y qué suerte
Te quiero
Hace mucho era niño
hace mucho y qué importa
el azar era simple
como entrar en tus ojos
Déjame entrar
Te quiero
menos mal que te quiero.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero puede ocurrir que de pronto uno advierta
que en realidad se trata de algo más desolado
uno de esos amores de tántalo y azar
que dios no admite porque tiene celos.

Fíjense que él acusa con ternura
y ella se apoya contra la corteza
fíjense que él va tildando recuerdos
y ella se consterna misteriosamente.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.
Vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
sólo de a ratos parecía
que iba a vivir
que iba a vencernos
pero los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro
sin su cielo
un niño muerto
sólo eso
maravilloso y condenado
quizá tuviera una sonrisa
como la tuya
dulce y honda
quizá tuviera un alma triste
como mi alma
Poca cosa
quizá aprendiera con el tiempo
a desplegarse
a usar el mundo.

Ahora la última nube ha resuelto quedarse
y nos estás mojando como alegres mendigos.

El secreto está en correr con precauciones
a fin de no matar ningún escarabajo
y no pisar los hongos que aprovechan
para nadar desesperadamente.

Sin prevenciones me doy vuelta y siguen
aquellos dos a la izquierda del roble
eternos y escondidos en la lluvia
diciéndose quién sabe qué silencios.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
aquí se quedan sólo los fantasmas.

Ustedes pueden irse.
Yo me quedo.-



                                                              Mario Benedetti





Imágenes: Pinturas de la artista rusa Anna Razumovskaya



quiquedelucio@gmail.com

lunes, 29 de septiembre de 2014

Substancia

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía universal de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                       Juvenal Machín Casañas

Poeta y músico español nacido en las Islas Canarias, La Palma. Estudia ingeniería informática, ha sido docente y Decano del Colegio Profesional de Ingenieros Técnicos en Informática. Ha editado el poemario "Cartas a una señora de bien" (2014), figura, además, en varias antologías como"Recapitulando 2013". Desde principios de los noventa está presente en la escena musical canaria, su última banda es Perroverde. Administra un interesante blog: http://elalmadelashormigas.blogspot.com.es


                                                 "Ser bálsamo para tus heridas,
                                                 o un disparo de risa.
                                                 El mismo sol nos reúne en torno al carbono.
                                                 Dulces sueños, buenos días"





SUBSTANCIA

La geometría de los árboles que se agolpan en el camino
Las músicas como cristales molidos
El ruido del motor, el ángel exterminador

Voy a tu encuentro y ya no siento el peso
me substancio allí donde no hay espejos
propulsado por un tambor de hojalata
mientras me late la razón

Y ahora bien quisiera ser niño aferrado a tu teta
memoria que se recrea en tus ojos cerrados
quisiera ser compañero de viaje
sonrisa, láudano, eterno aspirante
desayuno para dos

Entonces sucede
que rebusco saber qué quieres, quién eres
tú, la improbable combinación de átomos,
un regalo del tiempo
girando en la rueda de mis brazos
ateridos

Y yo allí en el fondo,
en lo más profundo del silencio
te estoy llamando:
¿Cuánto de ti permanece en las costuras?
¿Cuánto de mí mañana en tus manos?
¿qué puedo hacer, dime, con esta isla de náufrago?

Tomarte fotos continuamente
para que no me olvides
me crees un tonto y no lo soy.-


ETERNO

Qué fácil sería
Sumergirse en el mar
Y respirar profundo
Abandonar toda la vida
Y sin embargo
En algún lugar
Circule mi nombre
En los membretes,
Apenas un campo magnético
En el silicio inducido
Como un susurro
Perenne
Eterno
Extraño.


EN LOS BOLSILLOS

El suelo bajo tus pies
son mis pies sin tu suelo
la noche que se prolonga
en tu abrazo
hueco, aterido
no tengo un nombre
ni un sentido
sólo viento
en los bolsillos.-


ÚLTIMAS NOTICIAS

De un tiempo a esta parte
los insectos no sueñan en la mañana enferma
un muerto que paga sus facturas
sigue siendo un buen ciudadano
los árboles aquí crecen
como intentando alejarse del suelo
la noche calcinado y cinco mil perros aullando
la suerte prolongándose en aristas
viscerándose.
Y hay algo cómico
en la forma en que gira el agua
obstinada del fregadero:
La demencia del Atlántico persiste
y dicen que se ha muero Panero.-


TODOS LOS CABALLOS SALVAJES

Todos los caballos salvajes
tienden hacia el abismo
el viento en las venas, sin más equipaje

No tramitan claridad, origen o tesis
declaran, definen, desarrollan la luna
y nadie corona su casa

En este momento urge decir
mientras resbalas entre mis manos:
sólo es preciso estar vivo
para estrellarse en la madrugada

Todos los caballos buenos
se adivinan en tus ojos
corren, giran y luego se esconden.-


CALENDARIO

El calendario se arremolina
en torno a la cama
El tiempo gira
y me coloca cabeza abajo
en tu simetría
Luego recojo mis despojos
y miro los días exhaustos
el plomo derretido, la hojarasca
El tiempo gira
y me coloca cabeza abajo
en tu simetría.-


                                                        Juvenal Machín Casañas





Imágenes: Pinturas del artista ruso Mstilav Pavlov  (San Petersburgo, 1967)



quiquedelucio@gmail.com

domingo, 28 de septiembre de 2014

Brisa en la piel


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía universal de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                           Mario Calderón

Poeta, narrador y ensayista mexicano nacido en noviembre de 1951 en Timbinal, Guanajuato. Es maestro en Literatura Iberoamericana y tiene estudios de Doctorado en Pensamiento y Cultura en América Latina. Ha publicado los libros de poemas: "Después del sueño" (1976), "Viaje a la otra parte del mundo" (1880), "Lascas y poemas" (1984), "Trueno del temporal" (1996), "Hálito del origen" (2001) , "Naturaleza viva" (2002), etc.


                                            "Al contacto de otras vidas olvidé la mía,
                                            mis montañas nevadas
                                            y lo inmaduro de mi higo
                                            para ser un solo cuerpo: la familia"




CON BRISA EN LA PIEL

Fui destinado para desearla.
La imagino igual a mi terruño:
regreso luego de muchos años
penetro entre los árboles
recorro senderos viejos;
es el mismo paisaje.

Con brisa en la piel
jugaba en los arroyuelos
en los paninos
o en la sabana
iniciaba en las laderas
subía a la elevación más alta
-De ahí se dominaba la comarca-
y mientras mis cabritos pastaban
entonaba una estrofilla
con una flauta de arrizo.

Gozaba su cabellera esparcida
su sembradío de tierno elote.

Me alejaba, sufría del despegue
y de nuevo me saciaba en sus ojos de agua.

Apreciaba sus montañas
conocí sus depresiones
y cuando las ranas
anunciaban la lluvia
en los estanques
adivinaba de donde provenía el aire.
(Tenía para mi la fe de hermanita
y yo la conservaba mimada)

La tomaba de la mano
y ascendíamos el monte
-con nuestros jugueteos
se elevaban los pájaros-
le hacía las cosquillas
y soltaba carcajadas  de cántaro.

Sentíamos miedo de llegar tan lejos:
Entre madroños y encinas
se perdía el horizonte
-Estábamos en la orilla del mundo-
Conocimos al sol naciendo
otra luna roja y enorme.

Era improbable en nuestro berbecho
encontrar alguna víbora.
En nuestras salidas recogíamos sólo violetas
paloma, boquita de pitahaya:
La tengo consentida.-


MI MUJER

La observé cerca:
mujer de trazo leve
y con gracia.
Su semblante
un espejo lucía
de agua.
Y en claroscuros
del momento
la vi reverberarse
tierna
y soñadora
y comprensiva.
Parecía hermosa
y cuando la poseí
constaté que lo era.-


FUGA EN DO MAYOR

Llegaré diez minutos tarde a la clase
me sentaré donde mismo
pero a ella no voy a mirarla.
Alguien me dirá que estoy triste
pero yo no les diré por qué
ni que me daño como lima
y me deja morir
ni siquiera que su verdadero nombre
es re-a-li-dad
aunque deba callarme
que en su talla la firma de Donatello
resulta posible
o que soy buzo
y como a coral procuro sofisticarla por las noches
o que igual a Quevedo
              ¡la amo y la odio!
o que en definitiva soy protestante
aunque comprenda
que al llegar a su entrepierna
la noche de San Bartolomé
se me oscurece.
Y en el Templo Mayor
la pongo al vivo rojo
la desalivo
la desgañito
y a punta de pedernal
araño por su vientre
para arrancarle el corazón
caliente
y correr por las calles
celoso
amante
desenfrenado por la Avenida Independencia
por Paseo de la Reforma
y llegado al monumento a la Revolución
le doy vueltas
y levantando los brazos
                     se los ofrezco
y les digo
que ese es mi cuerpo
ésa mi sangre
y que así todos los viernes
hagan lo mismo en mi memoria
¡ah! pero soy tan sentimental
que seguramente
el dos de noviembre
entre la mariguana
voy a bailar
en su memoria
un rock fúnebre
al ritmo de Eric Burdon
y los animales.-



                                                                 Mario Calderón




Imágenes: Pinturas de Marie Louise Elisabeth Vigée-Labrun  (Francia, 1755 - 1842)




quiquedelucio@gmail.com

sábado, 27 de septiembre de 2014

La luz filtrada

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía universal de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                                Eugenia Coiro

Poeta y periodista argentina nacida en Buenos Aires en 1978. Es periodista y correctora literaria por el Instituto Eduardo Mallea. Publicó los libros: "374" (De los cuatro vientos, 2007), "Bengala Hotel" (2011), "Agua o niño que corre" (2014), participó en las antologías La tinta y el blanco (2009) e "Himnos nacionales" (2014), algunos de sus poemas fueron publicados en la revista española Cuadernos del Tábano. Actualmente dicta talleres de escritura.


                                                            "Pequeño fantasma
                                                            no digas la palabra
                                                            que inutiliza
                                                            mis manos" 






LA LUZ FILTRADA

La luz suspendida sobre el agua
la luz reflejada duramente.
El tiempo estancado en la laguna.
La espera.
La expectación.
Nada depende de mí.

Las hojas carnosas enjambres de vegetación
lujuria estática de un mañana.
El frío verde oscuro.
Zumbidos, croares,
un yacaré invisible despeina el silencio del pastizal.

Espero y mis ojos fijos
cristalizados en el agua
me pregunto dónde surgirá
cuándo
el Otro, el gran monstruo.


ALGUNOS INSECTOS

                  suben
                                y
                  bajan
                               zigzagueantes
tocan el agua negra
                  danzan      comen
          alterando
la superficie.-


UN CLARO

Un claro
en la densidad
el bosque bañado de blanco
por la luz de la mañana
la espalda de una mujer
en ligera inclinación
algo delante de ella
algo gris marrón oscuro
¿animal? ¿cosa?
la mujer no está asustada
su cuerpo se inclina levemente
hacia adelante
parece mirar un punto cercano
parece querer tocar algo gris
marrón oscuro
una roca o un animal
una cosa
ella viste una blusa celeste
una pollera blanca
los pies no se ven
algunas hierbas
trazos esfumados ocultan
en la mañana del bosque blanco
un claro
entre los árboles altos
la espalda de una mujer
se inclina suavemente hacia delante
frente a ella una roca, un animal, una cosa
algo gris marrón oscuro
algo espeluznante
algo erguido
atrae su mirada y su cuerpo
sus brazos tendidos
a punto de estirarse
adivino sus ojos
la curiosidad
la yema del dedo
la intención de palpar
eso
la textura
el sonido
la pausa
el instante eterno
la inminencia.-


NOSTALGIA DE LA CAZADORA

Me casé
Dos veces
Juré reír
Para toda la vida
Juré amar
Para toda la muerte
Me senté dos veces
Y esperé la resurrección.-


IMPOSIBILIDAD

Cuando no queda
-espacio entre espacios-
hoja
tinta

    No puedo
    decir

               Si fueras mío
               Dónde
               te guardaría.-


*********************

Nos refugiamos
en el umbral
de la distancia

Agotaba
la lluvia
silenciaba

Ojos secos
de palabras

el agua nos tapó
los pies.-



                                                               Eugenia Coiro





Imágenes: Pinturas del artista brasileño Airton Das Neves, contemporáneo.



quiquedelucio@gmail.com

jueves, 25 de septiembre de 2014

Primer amor

Cuarto año de una antojadiza antología de poesía universal de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                             Roberto Merino

Poeta chileno nacido en Santiago en 1961. Es Licenciado en Literatura por la Universidad de Chile. Ha publicado, entre otros, los libros de poesía: "Transmigración" (1987), "Melancolía artificial" (1997), segunda edición en 2009, "Horas perdidas en las calles de Santiago" (2000), "En busca del loro atrofiado" (2005), etc. En el 2008 publicó "Luces de reconocimiento", recopilación de ensayos sobre literatura chilena.

                                         
                                           "Me imagino que hay playas
                                            despertándose del despojo de las olas.
                                            Pero en la vida misma constatarlo
                                            se hace lento y difícil y desbordan
                                            a estas horas los años estancados"  





PRIMER AMOR

De luces ciegas, de ideas trasnochada,
la hipnosis de los círculos, la quimera del agua,
profusión de los árboles en atmósferas vagas,
cosas que amó, personas que la amaban.
Las noches se prendieron en su mente y en la mía,
las bengalas lanzadas al paso de la vida
y devueltas al rumbo como estrellas quemadas.
Cuántas noches llegamos a encontrarnos de lejos
reflejados de amor en la ciudad vacía
y en los parques blanqueados
de insomnes luminarias.
No quisiera saber de qué modo perdida
queda ahora de mí en íntima distancia
entre árboles ajenos e incomprensibles días
flotando en las orillas de la luz de su lámpara.-


TANTALISE

Es demasiado caro haber amado,
haber creído amar durante un lapsus.
Con cierta urgencia haber necesitado
esa, la oscura piel en la que nunca
toqué fondo. Al tacto, a oscuras
morir sobre su piel, tal fue el deseo
que me abrió de súbito los ojos.
Quemar sobre la propia indiferencia
esta soleada piel que me ha vendido.
Quemarme en frío, ardiente y esoftálmico
y no dejarla verme al otro día
sin emociones huir desabrigado.
En esta noche siguiente y perseguida
sé que es su libertad lo que he perdido.-


MELANCOLÍA ARTIFICIAL

Es probable que sólo haya venido
para que pase el amor entre estas páginas
(una palabra en un idioma extraño).
Ese esplendor tardío y tan usado
en su efímera pose, ya distante
de la esfera que alumbra sus propósitos.
No lejos de los bosques prohibidos
el mar nocturno hiende sus orillas.
Pensar en esos límites ahora
demasiado remotos, los que eran
antes de ayer el punto de partida.
La estrella solitaria, la luz fría
que vela al acercarse lo que llama
(amanecer, vivir, otras palabras).-



EL BOSQUE

Donde hubo fuego queda la realidad.
A partir de eso el mundo se me vela
(en la pieza vacía no hay cabida).
¿Interrogar, torturar ese fantasma,
la sábana de la que ha desertado?
La única hermosa, la única mirada,
ciega a mis ojos no mira lo que alumbra
(un cuerpo sin luz propia desvelado).
No busque entonces en el jardín nocturno
otra prueba del tiempo detenida:
habrá de sobra lluvia y corrupción
y una luz de mañana que nos niegue.
Por último saber que estas palabras
no alteran el ruido ni el silencio.-



PARQUE GRAN BRETAÑA

Cómo sobrevivir de aquí a mañana,
cómo alcanzar otra vez la disipada
luz de las nieblas matinales,
la amarillez del otro despertar.
El gallo canta y el lirio se desdobla,
ensueños diurnos y vigilia insomne.
No es posible esta luz municipal
al acecho de las flores nocturnas
(cuyos estambres procesan ciegamente
el tacto del rocío artificial).
Lo que quiero decir: estos legados
de alegría social del día antes,
estas corolas de retinas blancas
que no evidencian ni camuflan nada.
Y a la luz de los focos sumergidos
que enrojecen el agua del estanque,
los jardines colgantes de la Polaroid,
el non sancto sepulcro de colillas,
polillas, flores y otros testimonios.
El fin dominical de ningún viaje.-





                                                         Roberto Merino



Imágenes: Pinturas del artista ruso Konstantin Korovin (1861 - 1939)



quiquedelucio@gmail.com

miércoles, 24 de septiembre de 2014

La palabra diversa

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                        Claudio Emilio Ferrari

Poeta , dramaturgo, actor y director de teatro argentino nacido en Buenos Aires el 10 de marzo de 1957.  Ha publicado los libros de poesía: "La palabra diversa", "Cristhie Eleisson", "La calle de la infancia", "Luz que calma", "La promesa de instante", etc. y los libros de cuentos: "La casa abandonada" y "La letra de padre" . Ha trabajado en la televisión argentina, obteniendo el Premio Martín Fierro como mejor autor y director.


                                                  "Y mis pestañas recortan el sol
                                                   y las líneas de la luz se abren en abanico
                                                   y si abro los ojos el sol no me enceguece
                                                   y si los cierro no dejo de verlo"





LA PALABRA DIVERSA

I

                      Otro más
yo
único y como tantos
hablo de amor
de su presencia vital
pura sangre caliente
de su negada posibilidad
de su traslúcido sentido
de su incógnita esencia
y de mi impostergable
dolorosa
extrema necesidad.-

II

                    El amor que sentimos
existe
está
es
verdadero
punto de referencia
concreto
seguro
tocable
aferrable
aferrado.


III

                Hoy recupero el instinto original
me devuelvo la gracia
olvido las lamentaciones
y me expongo a la furia.

Me dejo perder en la ignorancia más pura
me hamaco en los brazos
de una diosa asombrosa
me río de todo
me toco disfrutando la caricia.

Hoy me arranco los ojos nuevamente
y aspiro toda la luz
erijo mis miembros titubeantes
y bebo la misma leche que la primera vez..-

IV

Mi hija no me sabrá.

Preguntará:
-Pero ¿quién era mi padre?

Nadie
nada
nunca.

V

Mi amada baila
y cada movimiento es sólo de ella
como su aliento suyo
como su vívida agonía
que se ríe bailando de la muerte
que se fía de todo porque a nada teme.

Mi amada baila
y hasta su sombra es suya
hasta lo que abarca su mirada
todo suyo el territorio
todo suyo lo que roza
lo que goza y truena suyo.

Mi amada baila
y es nueva forma que surge
dándole al aire formas
abanicando el aire
hominizando el aire
en simultáneas libertades.

Mi amada baila
y cada parte de su cuerpo baila
viaje gracioso
viento que pasa
pies que me acarician voladores
manos que huyen para que las siga.-

VIII

Este dolor no hace sufrir
no tiene consecuencia
no procrea.

Es un dolor inútil
pecado
y sin sentido.

Es un dolor que no dejará herida
ni recuerdo
que no será nostalgia.

Es un dolor extraño
que no sabe si está vivo
que morirá en sí mismo.-

X

Se secarán todas las cosas de la tierra
y a la tierra
la fecundarán nuevamente de primeras luces
le devolverán instantes originales
que serán origen
y regresará el agua
y otra vez el aire, la tierra y el fuego
y de allí serán frescos los mares
jugosos los frutos
y la leche pura.

Verde otra vez el verde
y otra vez la transparencia transparente.

No habrá final. Habrá otro inicio
inaugurando la cíclica forma
inacabada y sucesiva de la vida.-

XVII

Yo, que no sé demasiado
sé que amo
que manifiestamente amo
y que esta obviedad que me sucede
sucede a todos desde siempre
y que en ese andar amando todavía inexplicable
reside el secreto, la diferencia y la esperanza.-



                                                          Claudio Emilio Ferrari




Imágenes: Pinturas del artista español Ramón Casas i Carbo  (Barcelona, 1866-1932)



quiquedelucio@gmail.com

martes, 23 de septiembre de 2014

Casas


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                               Natalia Romero

Poeta argentina nacida en Bahía Blanca el 21 de febrero de 1985. Estudió la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires. Publicó su primer libro de poesía "Elijo" y además participó en diversas antologías, revistas y blogs. Asistió al taller literario de Romina Freschi (2007-2013). Actualmente dirige la librería virtual "A cien metros de la orilla".


                                                     "me como las cutículas.
                                                      no puedo dejarlas crecer.
                                                      son como pasto blanco
                                                      que me esconde las uñas"





CASAS

Al mudarnos
mi hermana y yo
dividimos las pertenencias.
Algunas cosas
pasan a ser necesarias
y otras imprescindibles
según nuestro estado de ánimo.
Nos mudamos ya muchas veces
más de lo que hubiéramos querido.
No quiero el microondas
ni la cafetera ni los platos.
Quiero llevarme lo mínimo.
Tampoco el cuadrito de rosas bordadas
ni los candelabros.
Me gustan las velas
pero no los candelabros.
La casa que compartimos en Buenos Aires
se llenó de la casa que vaciamos
en Bahía, después de tu muerte.
Ahora vaciamos otra vez la casa
para mudarnos cada una sola.
Esta mañana
volví a mirar la puerta redonda del lavarropas.
Ese, que no terminaste de pagar
porque tu vida terminó antes.
Mamá
ahora, un día como hoy
en que decido no ir al trabajo
porque llueve
porque quiero dejarlo
al trabajo
a él.
Pienso
qué voy a hacer mamá
si me enamoro.
¿Habrá lugar algún día
en alguna de mis casas
 lugar para nuestros objetos
todos, bajo un mismo techo?
Los días pasan
y yo
rondo la punta de la pregunta.
Hoy,
por ejemplo
poder decir no, y hacer
un hueco de luz
adentro de la casa
que huele a mí
que se llena de las plantas verdes
que crecen
porque cuando estoy triste
trabajo con mis manos su tierra
y las dos nos transformamos
en un acto de iniciación.
Ahora
mientras las tostadas
crujen al calor
de la tostadora
que en la repartición fue mía
pienso en las tostadas que me hacías
pienso en tu felicidad
al comprar la tostadora eléctrica
la llegada de la tecnología
la promesa de la buena vida
que siempre esperaste
porque no supiste donde hallar.
Qué dirías mamá
si supieras que ya no tomo más café
ni como más carne
que lloro cada vez menos
que nunca volví al cementerio
que vivo sola con mi gata
que sufro por amor.
Que no estás para escuchar.
Que creo haber olvidado
tus olores.
Que sólo queda esa permanencia
sutil
en los objetos.-


 EL BESO

El primer beso tuyo me dejó en silencio
estabas tan cerca
mi buzo blanco te reflejaba
mi pelo largo te tocó las manos
me miraste
me temblaban los labios
la luz del pasillo se volvió más naranja
en el ascensor
ensayé alguna cara neutra
una vez en la vereda
me senté bajo el mástil
que alzaba la bandera celeste y blanca
la avenida Alem angosta
y tu pelo tan suave.-


************************

Entendí
que nos habíamos quedado dormidos.
que el invierno nos deja chochos
para amarnos lejos de la vereda
todo el sur y vos.
arrebatados
temprano
por la mañana
toda roja.-


*************************

Mecida por las mesetas
de tierra roja
entre las hojas de parra
y el viento de uvas
me hamaco en tus manos
que traen el jugo
color violeta.-

**************************

La noche del jueves
me la guardé para mí
para mis berenjenas
y mi copa de vino
para fumar sola
para olerme desnuda.-


                                                              Natalia Romero






Imágenes:  Pinturas del artista de Barcelona, Hernegildo Camarasa Anglada



 quiquedelucio@gmail.com

lunes, 22 de septiembre de 2014

Como tu mirada


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                               Larry Mejía

Poeta y novelista colombiano nacido en Bogotá en 1983. Estudió actuación e Historia del Arte. Ha publicado la novela "El demoledor de Babel" (2011) y la Antología "Una llama al viento" , Caracas, 2011. En el año 2010 ganó el Premio La Poesía es la Libertad y en el 2011 el Premio Platero del Club del libro de las Naciones Unidas, en Suiza. Ha desarrollado, también, una carrera como actor de cine y televisión obteniendo, entre otros, el Premio India Catalina del Festival de Cartagena.


                                           "Todos los poetas son piratas
                                            navegan robando sueños y palabras
                                            para llenar de nostalgias y versos
                                            sus barcos fantasmas"






COMO TU MIRADA

Tu recuerdo ha venido a despedirse
recogió sus fotos
pagó el café
y dijo adiós
ya ni tu recuerdo me acompaña
estoy listo para irme a bailar conmigo mismo
para tomar agua de hierbas
para tejer mantas
-Penélope eterna-
y acariciar gatos
con la dulzura de la valeriana
que usaré para dormir
-cierro mi corazón-
como tu mirada que no existe.-


TRASMIGRACIÓN

Se llega a la lucidez
a través
de muchas locuras
cuando hasta para un milagro estamos viejos
se llega por supuesto muy cansado
Mis sueños limitan al norte con el este
y al sur conmigo mismo
Que pequeño soy
aquí donde sólo se habla la lengua
de los muertos
Siempre debo regresar
gran miedo...
cuando llegue por fin
estaré muerto
solo a la muerte se va uno
completo.-


BITÁCORA

Vengo de la soledad
voy para el universo
vengo de las pesadillas
metidas en este sueño
no quiero terminar
ni volver bailando tango
en una calle cualquiera
en una con tu nombre
o con el nombre del que sea
audiencia abran los brazos
vengo de la poesía
voy para el universo.-


OPCIÓN

Correr al campo
huir de mí
del otro mismo
de la duda y la respuesta
mejor refugiarme como elefante
a la sombra de mis años
cazar como tigre mariposas
las letras en el aire
del dolor no tener cuenta
por el talento del instinto
la hemorragia de la ciudad
inunda mis segundos
voy ahogándome con ella a cada paso
mejor correr al campo
a cantar las tardes y las lluvias
con exactitud de dios que se hizo niño
y se fue a peregrinar
en la tierra de los hombres
sus sueños de animal.-


ESPERANZA

Veo la luz blanca al final del túnel
fina como una ola que se rompe en soledad
única coo la luna de la tierra
es la sábana blanca que cubrirá mi cadáver.-



                                                                     Larry Mejía






Imágenes: Pinturas de la artista de Florida, Estados Unidos, Paula Nizamas.



quiquedelucio@gmail.com

domingo, 21 de septiembre de 2014

Fragmentos de primavera

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía universal de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                      "La primavera de la aldea
                                                      bajó esta tarde a la ciudad,
                                                      con su cara de niña fea
                                                      y su vestido de percal.
                                                      Traía nidos en las manos
                                                      y le temblaba el corazón
                                                      como en los últimos manzanos
                                                      al trino del primer gorrión"


                                                                                  Jaime Torres Bodet    






LA PRIMAVERA BESABA

La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.

Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil...
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.

Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
-recordé-, yo he maldecido
mi juventud sin amor.

Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
¡Juventud nunca vivida
quién te volviera a soñar.-


                                     Antonio Machado  (España)



DOÑA PRIMAVERA

Doña primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor.

Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.

Salid a encontrarla
por esos caminos.
¡Va loca de soles
y loca de trinos !

Doña primavera
de aliento fecundo,
se ríe de todas
las penas del mundo...

No cree al que le hable
de las vidas ruines.
¿Cómo van a toparlas
entre los jazmines?

¿Cómo va a encontrarlas
junto de las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?

De la tierra enferma
en las pardas grietas,
enciende rosales
de rojas piruetas.

Pone sus encajes,
prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas...

Doña primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:

Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño,
y de exultación.


                                      Gabriela Mistral  (Chile)



PRIMAVERA A LA VISTA

Pulida claridad de piedra diáfana
lisa frente de estatua sin memoria:
cielo de invierno, espacio reflejado
en otro más profundo y más vacío.

El mar respira apenas, brilla apenas.
Se ha parado la luz entre los árboles,
ejército dormido. Los despierta
el viento con banderas de follajes.

Nace del mar, asalta la colina,
oleaje sin cuerpo que revienta
contra los eucaliptus amarillos
y se derrama en ecos por el llano.

El día abre los ojos y penetra
en una primavera anticipada.
Todo lo que mis manos tocan, vuela.
Está lleno de pájaros el mundo.-


                                    Octavio Paz  (México)





COMO LA PRIMAVERA

Como un ala negra tendí mis cabellos
sobre tus rodillas.
Cerrando los ojos su olor aspiraste,
diciéndome luego:
-¿Duermes sobre piedras cubiertas de musgo?
¿Con ramas de sauces te atas las trenzas?
¿Tu almohada es de trébol? ¿Las tienes tan negras
porque acaso en ella exprimiste un zumo
retinto y espeso de moras silvestres?
¡Qué fresca y extraña fragancia te envuelve!
Hueles a arroyuelos, a tierra y a selvas.
¿Qué perfume usas? Y riendo te dije:
-¡Ninguno, ninguno!
Te amo y soy joven, huelo a primavera.
Este olor que sientes es de carne firme,
de mejillas claras y de sangre nueva.
¡Te quiero y soy joven, por eso es que tengo
las mismas fragancias de la primavera!-



                                       Juana de Ibarbourou  (Uruguay)  






Imágenes: Pinturas del francés Claude Monet  (París, 1840 - 1926)




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viernes, 19 de septiembre de 2014

Elogio de la brevedad


Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                          Ignacio Sánchez Prado

Poeta y crítico mexicano nacido en Ciudad de México en 1979. Autor del libro de poemas. "Poesía para nada" (2007) y de los libros académicos: "El canon  sus formas: La reinvención de Harold Bloom y sus lecturas hispanoamericanas" (2002) y "Naciones Intelectuales". Es profesor investigador  en Washington University in Saint Louis en Estados Unidos. Ha editado siete volúmenes de crítica y publicado más de cincuenta artículos en México, EE, UU, y Europa.


                                                   "Quisiera ser decimonónico
                                                    para escribir el amor,
                                                    las ciudades y la patria"





ELOGIO DE LA BREVEDAD


Eres breve
y no obstante llena de rasgos épicos.

El dragón que llevas tatuado en la espalda
me observa amenazante
desde un fuego sombrío
que sólo percibo
al sentir su lengua entre mis labios.

Amo tu brevedad.
Especialmente
poder abarcarte completa con mis brazos
y sentir cerca de mi pecho
toda  tu persona
cuando desbordas
la pequeñez de mi abrazo.

("Esta soy toda yo"
me dijiste,
viendo hacia arriba,
cuando te quitaste los zapatos.)

Tu brevedad
emana un lenguaje inabarcable,
con el cual destruyes mis pequeñas oraciones
y mis mínimas ideas.


Tu brevedad es una pasión
de ojos iluminados,
de ideas caóticas,
de sueños inadvertidos.

Deseo negar el poema sobre tu brevedad
y dedicarme a recorrer
milimétricamente,
desde la nimiedad que me otorga
el medio metro que supera tu estatura,
el cuerpo breve, incapaz de disimular
el enorme terremoto que cimbra
los cimientos que sostienen mi brevedad.

En la lucidez del insomnio aprendí que amar no es
cometer un error, es estar en lo correcto
en un mundo equivocado.-


LOST IN TRASLATION

Te conocí en el vacío,
en medio de signos que no comprendía.
Mi único lenguaje era el whisky
que quemaba mi garganta.

Decidiste enseñarme tu idioma
recorriendo calles decoradas
por ideogramas vacíos de memoria.

Hablarte era habitar pequeñas patrias
en una extranjería infinita,
reducir toda una lengua sin sentido
a la comunicación absoluta de tu sonrisa.

Y así, perdidos en la traducción de la experiencia,
nos amamos por fuera de las palabras
y te perdí cuando susurré algunas palabras
y tu mirada dio sentido  a los signos de la ciudad ajena.-


ALEJANDRA PIZARNIK BESA LA LOCURA

¿Es posible que hayas reinado,
Alejandra,
en un reino de soledades remotas
y que al descender del trono a los infiernos
hayas decidido escribir
estrofas interrumpidas?.-


SILENCIO IV

Quise escribir la historia de la literatura en tu cuerpo,
alojar un soneto de Shakespeare
en la esquina inferior de tu vientre
Construir un canon arbitrario
en las comisuras de tus labios,
recuperar la tradición de los juglares en tu cuello.

Quise dormir en tu regazo,
esperando que voces humanas me despertaran
y pudiera percibir la crueldad de los abriles
en la cercanía de tu sexo.

Quise hacerte el amor a través de citas
sentir en tu pecho la metafísica
de no pensar en nada
Y escuchar en tu lengua
las palabras de la griega.

Quise besarte
como si fueras una virgen maldita de Swinburne
hasta que escuché el silencio
como clima de tus labios
y tu recorrido de mi cuerpo borró escrituras, versos,
la literatura toda
Y comenzó a escribir, por primera vez,
un libro donde la piel
desvanecía las palabras.-




                                                             Ignacio Sánchez Prado




Imágenes: Pinturas de William Henry Margetsom  (Inglaterra, 1861 - 1940)



quiquedelucio@gmail.com


jueves, 18 de septiembre de 2014

Confidencias

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores.Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                                 Marilina Rébora

Poeta argentina nacida en Buenos Aires el 7 de enero de 1919 y fallecida el 19 de septiembre de 1999.
                                          Homenaje a quince años de su muerte.

                                 
                                       "Un amor que es amor no termina en la muerte,
                                        pues no tiene principio ni término ni meta;
                                        sometido al don mágico que todo lo convierte,
                                        y todo lo transforma, y todo lo interpreta"       







CONFIDENCIAS DE AMOR

I

La mecedora de la abuela
acunó mis horas de infancia
horas de arrorró y "La pájara pinta",
después a su compás el corazón joven leyó
los poetas.
Y al andar del tiempo, con llanto y canciones,
me sorprendió en sus brazos, del amor, la dolencia.

II

Estás lejos, amor, te cubre el follaje;
la maleza de la distancia impide que te vea
y no puedo oirte -sólo ruidos de pájaros
al despertar la aurora escucho-,
pero, más allá, tu voz amorosa suena
y me penetra para que sueñe contigo.

III

Esta es mi reja, amor, y éstas son mis cadenas,
hechas con las horas, los dás y los años-
Mi existencia cruel por la que te he querido,
ungida al deber, en el tiempo sin límites.
Esta es mi reja, obligación de ser lo que soy soy,
aunque haya hojas más verdes temblando de rocío.
Aquí te espero siempre hasta un día
que nunca llegará,
ese día de silencio que une a todos los que se aman;
y repito tu nombre aunque nadie me oiga,
imaginándome que me besas los párpados.

IV

Estoy sola en mi cuarto y bendigo el crepúsculo
cuyas sombras atenúan las cosas.
Apenas, lejos, una luz se enciende
y cubro con mis dedos los ojos fatigados.
¿Dónde estarás ahora, amor?
¡Cuánto, tú solo, me sostendrías consolándome!
(cruel me sacude el timbre del teléfono)

V

¡Corazón! No sabes cómo ha cambiado todo
desde aquellos días de los antiguos tiempos.
El cuarto perdió su tinte
al rayar de la aurora, aquel de cuando iba a verte.
Y ahora, al leer, mi mente se extravía
¡A quién contarle nada?
En vano aspiro la fragancia del aire:
Mi piel no huele a alhucema,
ese aroma que al irte me quedaba en las manos.

VI

Me he habituado a no verte pero no me resigno;
evoco tu figura, una sombra,
y al cerrar los ojos te oigo llamándome,
y me aprietas las manos que  te tiendo
y las pones sobre las sienes para que sienta
así tus latidos:
Mientras, me sumerjo en tu mirada
y mi alma se queda en ti.

VII

Para estar tranquila he de sentir vivir;
a pesar de todo, quiero saber que vives,
ajeno a mis dolores y a mi desconsuelo.
Y aunque lejos, distante, respirando otro clima,
mi espíritu adivinará trémulo
el hálito de tu alma en el espacio.
Y pensaré. ¡Él existe!

VIII

Cada día despierto: "¡Hoy vendrá!", dice el alma,
mas la noche me encuentra
en soledad perenne.

IX

Ya sé que no me quieres, mas no me apesadumbra
el amor no es perdido, lo absorben otras almas.
Aunque a distancia, corazones amantes
recibirán la herencia, tal vez de mi cariño.
Tú mismo, sin saberlo, el día que declares
los hechos que marcaron jalones en tu vida,
en un postrer esfuerzo para que Dios te escuche,
dirás por vez primera: "¡Señor, ella me quiso!".

X

Aunque no me quisiste, te ofrezco mi ternura.
Todo suena distinto al correr de los años;
tal vez un día escuches en cálida nostalgia
el eco de una voz que te cantará siempre.
Allá en los altos árboles anunciaba la alondra,
la calidez del sol estirada en los campos,
el frescor de los frutos en cestas rebosantes,
los centelleantes trigos, espigas de oro.
No me quisiste, amor, no importa
cómo vibraba entera el alma enamorada,
ni que -alumbrando el camino del posible retorno-
Esperan cien lámparas en la cerrada noche.
Pero no me quisiste en horas de sazón;
hoy queda mi ternura declinando en el tiempo.-



                                                             Marilina Rébora





Imágenes: Pinturas de William Adolphe Bougureau   (Francia, 1825 - 1905)


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