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jueves, 7 de noviembre de 2013

Amando en el tiempo

                                                                 Luis Cernuda

                              ( Sevilla, España, 1902- México, 5 de noviembre de 1963)
                                   Homenaje al gran poeta a cincuenta años de su muerte


                                           "Perder placer es triste
                                            como la dulce lámpara sobre el lento
                                            nocturno; aquel fui,
                                            aquel fui, aquel he sido..."



AMANDO EN EL TIEMPO    poesía de Luis Cernuda

El tiempo, insinuándose en tu cuerpo,
tal la nube de polvo en fuente pura,
aquella gracia antigua desordena
y clava en mí una pena silenciosa.

Otros antes que yo vieron un día,
y otros luego verán, cómo decir
la amada forma esbelta, recordando
de cuánta gloria es cifra un cuerpo hermoso.

Pero la vida sólo la aprendemos,
y placer y dolor se ofrecen siempre
tal mundo virgen para cada hombre.
Así mi pena inculta es nueva ahora.

Nueva como lo fuese al primer hombre,
que cayó con su amor del paraíso
cuando viera, tal cielo ya vencido
por sombra, envejecer el cuerpo amado.-


CONTIGO

¡Mi tierra?
Mi tierra eres tú.

¡Mi gente?
Mi gente eres tú.

El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.

¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?.-


DESEO

Por el campo tranquilo de septiembre,
del álamo amarillo alguna hoja,
como una estrella rota,
girando al suelo viene.

Si así el alma inconsciente,
Señor de las estrellas y las hojas,
fuese, encendida sombra,
de la vida a la muerte.-


DONDE HABITE EL OLVIDO

Donde habite el olvido,
en los vastos jardines sin aurora;
donde yo sólo sea
memoria de una piedra sepultada entre
ortigas
sobre la cual el viento escapa a sus
insomnios.

Donde mi nombre deje
al cuerpo que designa en brazos de los
siglos,
donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel
terrible,
no esconda como acero
en mi pecho su ala,
sonriendo lleno de gracia aérea mientras
crece el tormento.

Allí donde termine ese afán que exige un
dueño a imagen suya,
sometiendo a otra vida su vida,
sin más horizonte que otros ojos frente a
frente.

Donde penas y dichas no sean más que
nombres,
cielo y tierra nativos en torno de un
recuerdo;
donde al fin quede libre sin saberlo yo
mismo,
disuelto en niebla, ausencia,
ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
donde habite el olvido.-



                                                                      Luis Cernuda






Imágenes: Pinturas del artista ruso Román Garassuta (Moscú, 1958)



Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda 
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio

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