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lunes, 7 de octubre de 2013

La lámpara

                                                           Manuel Scorza

Poeta y novelista peruano nacido en Lima en 1928 y fallecido en un accidente aéreo en 1983. Ingresó en 1945 a la Universidad de San Marcos. A los veinte años viajó como exiliado a México donde publicó su primera obra importante "Las imprecaciones". Obtuvo el Premio de los Juegos Florales de la Univeridad Nacional de México y el "Premio Nacional de Poesía Peruana" en 1956. Publicó, entre otros, "Los adioses" (1959), "Desengaños del mago" (1961), "Poesía amorosa" (1963), "El vals de los reptiles" (1970), "Poesía incompleta" (1970), "La danza inmóvil" (1983), "Obra poética" (1990), etc.


                                      "Íbamos a vivir toda la vida juntos.
                                      Íbamos a morir toda la muerte juntos.
                                      Adiós.
                                      No sé si sabes lo que quiere decir adiós"



LA LÁMPARA poesía de Manuel Scorza

Como la lámpara olvidada
arde invisible en el día,
así mi corazón se ha consumido
sin que tú lo vieras.

Mas ya pasaron para ti las mieses,
y tardos los años,
yo sé que ahora
tus ojos buscan
las huellas bermejas de mi pasión.

Es tarde:
mi corazón calcinado
apenas soporta sus cenizas,
y aunque estás cercana,
y quiero llamarte
mudas están las hogueras
donde antaño ardieron
airadas voces tiernas.

Mi tristeza ya no puede
ni con el peso del rocío.

Es tarde:
la vida se nos gasta en actos vanos

Es tarde:
detrás de mis ojos ya no hay nadie.-



MÚSICA LENTA

Para que tú entres,
a veces de tristeza, el corazón se me abre.

Como una puerta tímida,
para que tú entres, el corazón se me abre.

Pero tú no vienes,
no vuelas más sobre los campos.

En vano mi corazón
a la ventana de su dolor se asoma.
Pasas de largo,
como si el viento
soplase sólo para allá.

Pasa la mañana y no viene la tarde.
Y el corazón se me cierra,
como una mano sin nadie, el corazón se me cierra.-




VALS VERDE


No viajaremos
a países de cabellera
incandescente.

No partiremos,
no saldremos de la ciudad
ululante.

Bajo los árboles vertiginosos del
crepúsculo,
vestidos de viudos, hemos de vernos.

En las estepas de los gentíos
me verás, te veré, nos veremos.

Y alrededor de nosotros
los recuerdos de pico ensangrentado.

Las hélices amarillas del otoño
degollando pájaros inocentes.
Cierta tarde -cualquier tarde-
en una esquina nos desconoceremos.

Y por calles diferentes
a la vejez nos iremos.-



                                                            Manuel Scorza




Imágenes: pinturas de Felice Casorati  (Italia, 1883-1963).



Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio

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