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miércoles, 16 de octubre de 2013

Juntar las manos

                                                                Oliverio Girondo

                                                (Buenos Aires, Argentina, 1891- 1967)


                                          "Una corriente de brazos y de espaldas
                                          nos encauza
                                          y nos hace desembocar
                                          bajo los abanicos"



PUEDES JUNTAR LAS MANOS   poesía de Oliverio Girondo


La gente dice:
Polvo,
Sideral,
Funerario,
y se queda tranquila,
contenta.
satisfecha.
Pero escucha ese grillo,
esa brizna de noche,
de vida enloquecida.
Ahora es cuando canta
Ahora
y no mañana
Precisamente ahora.
Aquí.
A nuestro lado...
como si no pudiera cantar en otra parte.
¿Comprendes?
Yo tampoco.
Yo no comprendo nada.
No tan sólo tus manos son un puro milagro.
Un traspiés,
un olvido,
y acaso fueras mosca,
lechuga,
cocodrilo.
Y después...
esa estrella.
No preguntes.
¡Misterio!
El silencio.
Tu pelo.
Y el fervor,
la aquiescencia
del universo entero,
para lograr tus poros,
esa ortiga,
esa piedra.

Puedes juntar las manos.
Amputarte las trenzas.
Yo daré mientras tanto tres vueltas de carnero.-


¡ TODO ERA AMOR !


¡Todo era amor...amor!
No había nada más que amor.
En todas partes se encontraba amor.
No se podía hablar más que de amor.
Amor pasado por agua, a la vainilla,
amor al portador, amor a plazos.
Amor analizable, analizado.
Amor ultramarino.
Amor ecuestre.
Amor de cartón piedra, amor con leche...
lleno de prevenciones, de preventivos;
lleno de cortocircuitos, de cortapisas.
Amor con una gran M,
con una M mayúscula,
chorreado de merengue,
cubierto de flores blancas...
Amor espermatozoico, esperantista.
Amor desinfectado, amor untuoso...
Amor con sus accesorios, con sus repuestos;
con sus faltas de puntualidad, de ortografía;
con sus interrupciones
cardíacas y telefónicas.
Amor que incendia el corazón
de los orangutanes, de los bomberos.
Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas,
que arranca los botones de los botines,
que se alimenta de encelo y de ensalada.
Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo.
Amor-Amor que es, simplemente, amor.
Amor y amor...¡y nada más que amor!-



                                                                Oliverio Girondo





Imágenes: pinturas del artista italiano contemporáneo Matteo Arfanotti.

Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio

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