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miércoles, 30 de octubre de 2013

Batallas de amor

                                                           José Manuel Caballero

Poeta, novelista y ensayista español nacido en Jerez de la Frontera, Cádiz, en 1926. Estudió Filosofía y Letras en Sevilla y Madrid. Vivió fuera de España varios años por su lucha antifranquista. De su extensa obra poética, se destacan: "Las adivinaciones" (1952), "Memorias de poco tiempo" (1954), "Pliegos de cordel" (1963), "Toda la noche oyeron pasar pájaros" (1981), "Tiempo de guitarras perdidas" (1995), etc. Obtuvo, entre otros, el Premio Nacional de las Letras 2005, el Premio Nacional de Poesía 2008 y el Premio Cervantes en 2012.-


                                           "yo no sé si tuve, ¡oh amor!,
                                           dulce manera de luchar
                                           tus vigentes, iniciadas, estremecidas manos
                                           si alguna vez tejieron en mi piel
                                           su táctil alegría"



A BATALLAS DE AMOR   poesía de José Manuel Caballero




Ningún vestigio tan inconsolable
como el que deja un cuerpo
entre las sábanas
                 y más
cuando la lasitud de la memoria
ocupa un espacio mayor
del que razonablemente le corresponde.

Linda el amanecer con la almohada
y algo jadea cerca, acaso un último
estertor adherido
a la carne, la otra vez adversaria
emanación del tedio estacinándose
entre los utensilios de la noche.

Despierta, ya es de día, mira
los restos del naufragio
bruscamente esparcidos
en la vidriosa linde del insomnio.

Sólo es un pacto a veces, una tregua
ungida de sudor, la extenuante
reconstrucción del sitio
donde estuvo asediado el taciturno
material del deseo.

                      Rastros
hostiles reptan entre un cúmulo
de trofeos y escorias, amortiguan
la inerme acometida de los cuerpos.
A batallas de amor, campo de plumas.




CENIZAS SON MIS LABIOS


En su oscuro principio, desde
su alucinante estirpe, cifra inicial de Dios,
alguien, el hombre, espera.
Turbador sueño yergue
su noticia opresora ante la nada
original de la que el ser es hecho, ante
su herencia de combate, dando vida
a secretos cegados,
a recónditos signos que aún callaban
y pugnan ya desde un recuerdo hondísimo
para emerger hacia canciones,
puro dolor atónito de un labio, el elegido
que en cenizas transforma
la interior llama viva del humano.

Quizá solo para luchar acecha,
permanece dormido o silencioseo
llorando, besando el terso párpado rosa,
el pecho triste de la muchacha amada;
quizá solo aguarda combatir
contra esa mansa lágrima que es letra del amor,
contra
aquella luz aniquiladora
que dentro de él ya duele con su nombre:
belleza...


FÁBULA

Nunca serás ya el mismo que una vez
convivió con los dioses.
                                         Tiempo
de benévolas puertas entornadas,
de hospitalarios cuerpos, de excitantes
travesás fluviales y de fabulaciones.

                             Tiempo magnánimo
compartido también con semidioses
errabundos y hombres de mar que alardeaban
del decoro taimado de los héroes.

Qué ha quedado, oh Ulises, de esta vida.

La historia es indulgente, merecidas las dádivas.
Los dioses son ya pocos y penúltimos.
Justos y pecadores intercambian sus sueños.-


                                                           José Manuel Caballero




Imágenes: Pinturas del artista Amedeo Modigliani   (Livorno, Italia, 1884-París, 1920)


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio







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