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martes, 18 de junio de 2013

Agua salvaje

                                                                Tristan Tzara

Poeta y narrador nacido en Moinesti, Rumania en 1896. En 1916 desde Zurich lanzó el movimiento Dada con los alemanes Ball y Huelsenbeck y Jean Arp (cuyas pinturas ilustran esta entrada). En 1919 llegó a París, donde estableció el centro del movimiento dadaísta con los colaboradores de "Littérature": Breton, Aragon, Soupald, Picabia y otros. En 1922 se distanció de Breton y del surrealismo y permaneció escribiendo y organizando actos cuturales "relámpagos". En 1935 se separó del movimiento que él mismo fundó para adherir a la política del Partido Comunista. Falleció en 1963.


                                                     "mi alma feliz es como
                                                      nuestro cuarto cálido
                                                      cuando sé que está nevado
                                                      y las calles se visten de blanco" 



AGUA SALVAJE    poesía de Tristan Tzara

Los dientes hambrientos del ojo
cubiertos de hollín de seda
abiertos a la lluvia
todo el año
el agua desnuda
oscurece el sudor de la frente de la noche
el ojo está encerrado en un triángulo
el triángulo sostiene otro triángulo

el ojo a velocidad reducida
mastica fragmentos de sueño
mastica dientes de sol dientes cargados de sueño

el ruido ordenado en la periferia del resplandor
es un ángel
que sirve de cerradura a la seguridad de la canción
una pipa que se fuma en compartimiento
de fumadores
en su carne los gritos se filtran por los nervios
que conducen la lluvia y sus dibujos
las mujeres lo usan a modo de collar
y despierta la alegría de los astrónomos

todos lo toman por un juego de pliegues marinos
aterciopelado por el calor y el insomnio que lo colorea

su ojo sólo se abre para el mío
no hay nadie sino yo que tenga miedo cuando lo mira
y me deja en estado de respetuoso sufrimiento
allí donde los músculos de su vientre y de sus piernas inflexibles
se encuentran en un soplido animal de hálito salino
aparto con pudor las formaciones nubosas y su meta
carne inexplorada que bruñen y suavizan las aguas más sutiles.-


EN EL CAMINO DE LAS ESTRELLAS MARINAS


Qué viento sopla en la soledad del mundo
Para que yo me acuerde de los seres queridos
Frágiles desolaciones aspiradas por la muerte
Más allá de las torpes persecuciones del tiempo
La tempestad se deleitaba ante su fin tan próximo
Que la arena no redondeaba ya su dura cadera
Pero en las montañas las bolsas de fuego
Vaciaban con seguridad su luz de presa
Pálida y corta como un amigo que se extingue
Del cual nadie puede decir ya
su contorno con palabras
Y ninguna llamada en el horizonte
tiene tiempo de socorrer
Su forma mensurable inicuamente
a su desaparición

Y así de un relámpago a otro
El animal tiende siempre grupa amarga
A lo largo de los siglos enemigos
A través de los campos unos por ostentación
otros por avaricia
Y en su ruptura se perfila el recuerdo
como el tronco que cruje en señal de presencia
Y de dispar necesidad

Existen también los frutos
Y no olvido los trigales
Y el sudor que les ha hecho crecer sube a la garganta
Sabemos sin embargo el precio del dolor
Las alas del olvido y las perforaciones infinitas
A flor de vida
Las palabras que no llegan a apoderarse de los hechos
Apenas por servirse de ellos para reír.
El caballo de la noche galopó desde los árboles al mar
Y unió las riendas de mil oscuridades piadosas
Se arrastró a lo largo de los setos
Donde pechos humanos contenían el asalto
Con todas las protestas colgadas a sus costados
Entre inmensos rugidos que se agarraban
Huyendo de la fuerza del agua
Inconmensurables ellos se sucedían mientras que muy
pequeños murmullos
No podían ser abogados y sobrenadaban
En la invencible soledad por donde desfilaban los túneles
Las selvas los rebaños de ciudades de mares enjaezados
Un solo hombre es el aliento de muchos países
Reunidos en cascada y resbalando sobre una ola lisa
De fuego desconocido que se introduce a veces en la noche
Por la pérdida de quienes el sueño congrega
En su profundo recuerdo.-


                                                        Tristan Tzara








Imágenes: pinturas del artista del dadaísmo Jean Arp  (Estrasburgo, 1887- Suiza, 1966)




Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com
twitter@quiquedelucio

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