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lunes, 17 de julio de 2017

Dulce veneno

Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.






Publicación N° 1.744-


                                                                                                                     Alfonso Vallejo

Poeta, pintor y dramaturgo español, nacido en Santander en 1943. Sus obras se han representado en muchas ciudades de Europa, Estados Unidos y América. Han sido traducidas al francés, inglés, alemán, arabe , italiano y portugués. Ha publicado en poesía, entre otros, "El lugar de la tierra fría" (1969), "Moléculas" (1976), "Fuego lunario" (1988), "Más" (1990), "Carne interior" (1994), "Matérica luz" (1994), "Claridad en acción" (1995), "Sol azul" (1997), "Fin de siglo y cunde el miedo" (1999), "Eternamente y a cada instante" (2001), "Plutónico ser" (2002), "Magnitud y dimensión " (2013), etc.


                                                                               "se meten las praderas de la sangre
                                                                                 por las venas y panteras de hemorragia
                                                                                 erguidas sobre torrentes de ramas
                                                                                 sanguíneas muerden un sol abierto en canal"










DULCE VENENO VERDE DE TU MIRADA AZUL

Revienta de repente la bola roja del verano,
se rasga una pared
y pienso en ti.
El dulce veneno verde de tu mirada azul
ocupa el calor central
de tu ausencia y hueco.
Y una impresión marina
se establece en el aire
como si estuvieras presente
aquí mismo
frente a mí.

Rojos reptiles como instintos
cruzan el trigo.
Vibra el cereal por donde penetras tú
hacia el punto cardinal
de la brújula primera.

¿Estás ahí en el jardín?
¿O allí en aquel hueco
de aquel punto abierto?

Pero qué importa la sangre ya,
la cicatriz abierta
y el hilo para coser el cielo.
Bloques de insectos
y eléctricas carreras felinas
en el aire parchís
hablan de ti.
Estás aquí, lo sé.

Y en la blanca carnicería donde vivo
siento el dulce veneno verde de tu cuerpo azul,
el reparto incendiario de la luz,
la retina y la memoria

el deseo y el amor.-



TODO Y NADA AL MISMO TIEMPO

Todo y nada al mismo tiempo,
existir y estar muerto,
simultáneamente en blanco,
como una acción conjunta
de igual naturaleza.

La misma invisible raya
rompe lo blanco y lo negro,
la zona de la luz opaca
abriendo la oscuridad.

 Y el firmamento se aleja,
vuela el cielo y las estrellas,
se hunde la realidad.

Todo y nada al mismo tiempo,
simultáneamente en blanco,
escapando a la razón
por ángulos y flechas.

La misma invisible raya
dividiéndolo todo,
separando al mismo tiempo
la mentira y la verdad.

Será quizás ilusión
o simplemente deseo
amarte por dentro y fuera
simultáneamente en blanco
siendo todo bipolar.

Y amparado en lo blanco
de este cuarto de hospital,
pensar que este ser no muere,
y la agonía no existe,
todo y nada al mismo tiempo

tan sólo alucinación.-


CUESTIONAR LO INCUESTIONABLE

La cuestión incuestionable
es sólo lo gigantesco,
lo que escapa a la razón,
lo imposible de entender.

Es territorio incompleto
sin fisuras ni fronteras,
lleno de enigma y silencio
donde todo es realidad.

Cuestionar lo incuestionable
supone tan sólo soñar,
tomar conciencia del hueco
y alcanzar la irrealidad.

El tiempo siempre se escapa.
Lo vivido sin embargo queda,
resumido en un latido
o una palabra de amor.-



FALSA CERTEZA

Tus ojos son ciertos,
verdes como el azul transparente del mar más profundo
cuando desaparece el sol
y se vuelve irrealidad.
Tu mirada, sin embargo, es aérea, fíjate,
como el líquido vuelo de un pájaro detenido
en un mundo sin consistencia
que nunca llegara a existir.
Me refiero simplemente a ti, a la inserción de tu sombra
en la luz instantánea del día.
No tengo total evidencia
de que estás al lado mío y puedo escuchar tu voz.
El margen de duda es a veces tremendo.
Y casi angustiosa la inseguridad.
Porque nada corresponde a una incógnita por resolver.
El tacto de tu piel se escapa.
Tu cuerpo casi no pesa.
Y el rastro que dejas en la arena
no corresponde a la física concreta de tu cuerpo
matemáticamente evidente
que me indique dónde estoy.
Eres casi invención,
efímera percepción del tiempo,
espacio sin concluir,
armónica materia invisible
producto de la imaginación.
No eres verdad ni mentira.
Ni trayecto ni invención.
El cielo se está moviendo.
Nada nunca se detiene.
Y tú te quieres parar.
Sentirte viva por dentro.
Y entender tu realidad.-



                                                                                                                Alfonso Vallejo




Imágenes: Pinturas de Haenraets Willem   (Holanda, 1940)








quiquedelucio@gmail.com

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