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jueves, 20 de julio de 2017

Clandestina

Séptimo año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 2.000 escritores, respetando el derecho de autor.






Publicación N° 1.746-


                                                                                                                    Andrea Espada

Poetisa española, nacida en Cuenca en 1993. Estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, ciudad de residencia temporal, pues de forma intermitente hace su mochila para recorrer el mundo. Amante de captar lo que pasa desapercibido, lo intacto; la vida en el campo, los atardeceres y el otoño. Pero el camino es su materia prima.


                                                                                        "Lapso entre domingo y lunes,
                                                                                         tierra de nadie.
                                                                                         Dimensión que vacila
                                                                                         entre inerte y carne viva"   









CLANDESTINA

En la frontera de tu sonrisa
vivo.
Amarrada a la comisura de tus labios
contemplo,
en silencio,
tu piel
agrietada por el viento.

Tu olor,
me trae un campo de amapolas
en el punto más álgido de la primavera.
Y olvido el propósito de estos versos
arrítmicos, flacos y cojos.
Nada.
No hay nada.

Nada que pueda equipararse
a la fuerza que siento
desde este ángulo muerto
donde, sin que puedas intuirme,
te observo.

Sueño ser la lluvia
que te cale los huesos.
Esa que busca precipitarse
sobre tu espalda
y empapar de alegría
moribundos recuerdos.

Despertar tu naturaleza más salvaje,
vil y sinvergüenza.
Calentar, de la forma más
rudimentaria posible,
todos los besos congelados.
Llamar a las memoria
que se saben,
palmo a palmo,
nuestros cuerpos

y

mirar tus ojos,
llenos de contradicción
cuando te alejas.-


CIRCUNSTANCIA

Temporal desconcertante,
manantial eufórico
olvido intencionado,
y brisa superflua.

Instantes escurridizos,
torpes y magníficos
para engendrar,
lavar los platos
o dar amor.

Momentos donde la vida ensancha
y todo tiene cabida -piensas-,
extasiado al prender un cigarrillo
en un perpetuo estado de reposo.-


NECESIDADES SOBREVALORADAS

Esa necesidad de poblar la hoja en blanco
para dejar constancia
cuando
lo único constante
es la hoja en blanco en sí misma.

Y eso
es lo único que importa.

La blancura de la hoja
que no ha sido pretendida,
de la que nadie ha abusado
y que aún
nadie ha corrompido.

La hoja en blanco,
así, como ella es
la misma que tantas mentes ha perturbado,
infinitos planes ha ideado,
tanto aliento ha soportado
siendo testigo de sangre y lágrimas.

Ella es el verdadero poema,
la verdadera razón.
Ella en sí misma,
rebosante
de una efímera pureza.-


INTENTOS DE 

Hay poemas que están destinados a no ser jamás
igual que hay besos,
polvos,
viajes
y abrazos
que se quedarán en eso,
en un -intento de-

Un permanente sabor agridulce
con toque amargo,
que al final,
es lo único que el paladar recuerda.

Aún así, se empeñan.
Dicen que hay que intentarlo,
al menos.-



A DÓNDE

A dónde van los pájaros cuando llueve.
A dónde vas cuando piensas en un libro.
A dónde va el que anhela un beso.
A dónde van los vientos después del huracán.
A dónde vamos cuando nos enamoramos.

Lo llamamos vida
al arte de morir.-




                                                                                                            Andrea Espada




Imágenes: Pinturas de Mark Demsteader





quiquedelucio@gmail.com

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