Páginas vistas en total

jueves, 15 de septiembre de 2016

Una mujer recostada


Sexto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a más de 1.400 escritores, respetando el derecho de autor.




Publicación N° 1.472-



                                                                                               Silenza Lies

Poetisa actual de Perú, radicada en Lima.


                                                                                      "No sé adónde se escondió la brújula
                                                                                       encontré mi centro azul
                                                                                       en este nido de avispas
                                                                                       (señalo mi corazón)"








UNA MUJER RECOSTADA EN LA CAMA MIRA

Una mujer recostada en la cama mira a su amante y dice:
Solo son manos
    Solo son pies
       Solo es una boca
          Solo es un beso
                Y por qué muero

Solo es tu abdomen pérfido
Solo es tu columna cimbreante
Y mis innobles ganas las que nos empujan
a este encuentro

Solo somos dos cuerpos y por qué te extraño
Pienso en tus intestinos
En tu hígado
En tus venas y articulaciones
Tus pulmones inflamándose una y otra vez,
cada vez más rápido
Pienso en tus uñas, en tus cabellos, en tus pestañas
En tu iris, en tus párpados,
Pienso en tus pupilas dilatándose
hasta ser agujeros negros en mis deseos
Pienso en tu digestión
en tus molares destruyendo mis palabras
cuando entran en tu boca
Pienso en tu sudor evaporándose en la habitación
junto a mis sueños

Pienso en tus zapatos que se llevarán mis pasos
en tus pasadores abrazándose como amantes
y quiero unirme a ellos para no sentir frío
pienso en tu ropa, pero, más en tu cuerpo aunque
entre ambos no exista ya diferencia
Eres sólo el cuerpo que se irá cuando termine de vestirse
Y me pregunto por qué muero

Por qué te extraño.-








NIÑA INMORTAL

Recostaba la cabeza entre sueños
y me sabía inmortal.
Mis brazos eran tenazas que abrazan el infierno
en mi cuerpo de niña
mis senos fértiles florecían escondidos
entre mis piernas peregrinas y brazos desarmados.
Tiempos de almohada tibia
niña inmortal
recostaba la cabeza entre sueños
que al crecer descubrí que no eran míos
nunca más míos

no lo serán.-


HERIDA INVISIBLE

Soy feliz cuando la sangre corre libre
presurosa, sinuosa, serpenteante
-desde una herida invisible-

Puedo verla recorrer entre los letreros fosforescentes
y los avisos luminosos de la noche
en calles de cuerpos anónimos y salvajes
que se prodigan en trozos desmembrados
de las horas y los calendarios

Entonces apresuro el paso
y miro las calles, los cuerpos y los letreros
pienso que lo único real
ha muerto...
y entonces soy un globo sin mano de niño que lo ate a la Tierra
y me elevo sobre la noche
para siempre
para nunca
para nada
porque la herida invisible sigue siendo herida
aunque la noche haya dejado de ser noche
y los cuerpos se hayan vestido al amanecer
con nombres y retazos de conciencia que recogieron
entre los restos de comida
y continúe siendo la misma de la noche anterior
en otra calle...
Y no haya aprendido la lección impartida por el tiempo.-








SEÑORITA MISERIA

Llega la noche
llega la noche
de otro viernes noctámbulo
recorreré calles
hiriendo el deseo en su trompa
hiriendo el deseo en su trompa
desnudaré mi cuerpo debajo de manos desconocidas
desnudaré mi cuerpo debajo de manos desconocidas
despertaré en camas alquiladas
envolviéndome en el excitante humo
negaré mi nombre dos tres cuatro...mil veces
antes del amanecer
volveré a casa y dormiré
soñaré que todo fue un sueño
y el lunes me veré al espejo
dentro de mi rutina
pintaré mi cara de vida
y saldré a cumplir las horas establecidas
creeré que he muerto
dejaré transcurrir las horas y
los días sobre mi cuerpo
señorita miseria
Prenderé otro cigarrillo
y pintaré mi cara de vida.-


VENGAN POR MIS HUESOS

Vengan por mis huesos
estoy descansando deliciosamente
como polvo sumergido
en las olas

Vengan pr mí
dejé de amarme hace tiempo
no me declaren intrusa ni terrorista
solo estoy desarmándome
y acomodando mis huesos
en el ataúd de la vida

Vengan por mí
mis caderas se mueven al son
del silencio
y soy solo un sueño amarillo
entre los dientes de un anciano
sentado a la mesa de una carretilla
vengan por mí
solo los estoy esperando
no sé hacer otra cosa.-



                                                     
                                                                                                      Silenza Lies




Imágenes: Pinturas de Franck Bramley  (Inglaterra)





quiquedelucio@gmail.com






No hay comentarios:

Publicar un comentario