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miércoles, 13 de agosto de 2014

Hotel de paso

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                             Martín Camps

Poeta y ensayista mexicano nacido en 1974. Es autor de varios libros de poemas: "Desierto sol" (2003), "La invención del mundo" (2008), "La extinción de los atardeceres" (2009), "Poemas de un zombi" (2012), edición bilingüe., etc. También ha publicado el libro de ensayo "Cruces fronterizos: hacia una narrativa del desierto" (2007). Es profesor de español en la Universidad del Pacífico, Stockton, California.


                                                   "Este es un planeta de agua
                                                   y fue por azar que hayamos encontrado
                                                   la tierra y que no caminemos
                                                   en las profundidades"




HOTEL DE PASO

La lluvia tocó a la puerta
y por la ventana una nube gris transitó a toda prisa.
Después salió el sol y cantaron unos pájaros
escondidos entre las ramas de un naranjo.
Afuera estaba húmedo como el envés de una ballena.
De los cables de la luz colgaban
pájaros colosales
parecidos a lámparas viejas.
Entré al cuarto y el televisor estaba descompuesto.
Sin nada por leer abrí el cajón donde estaba la Biblia
dejada allí por los Gideons.
En la primera página había un índice que sugería
leer algunos versículos en caso de peligro,
desesperación,
duelo, alegría y desesperanza. Sin embargo,
no sugería nada para la nostalgia.
Abrí el Cantar de los Cantares,
y la nostalgia se tornó en calma y la calma en sueño
y dormí toda la tarde.-

SOL BLANCO

Eran las once de la mañana
y empezaba a escribir un poema oscuro
con una palabra que no localicé
en el diccionario.
Por eso salí de mi cuarto
y fui a la playa a bañarme con el sol
y vi a las mujeres tomarlo en la arena
y me dije:
voy a decirles que Gonzalo Rojas me dijo
que fuera a comerciar con su hermosura.
Si no les importa que por una hora
contemple sus cuerpos como se ve una pintura,
una ola silvestre o una estrella chisporroteante.
Pero sería inútil convencerlas
de que entre sus manos está mi poema,
o para ser más exactos,
que por su cintura o en la punta verde de sus ojos.
Me recuesto e la arena y veo una garza
partir al cielo como un avión de papel
y miro a una joven quitarse el sostén
y me recuerda que el sol es blanco
y que en millones de años se extinguirá
comiéndose esta hermosa tierra de agua
y el polvo estelar de ese encuentro
tendrá una minúscula partícula de mis sueños.-


POEMA PARA EL FIN DEL VERANO

No es la página en blanco,
sino la mente en blanco a lo que temo;
peor aún, a la vida en blanco.
Nada por hacer,
sólo afilando el cuchillo del tiempo,
el color afuera secando las horas
-como trozos de carne salada tendidos en la azotea-.
El viento no va a ningún lado,
avanza en círculos como los niños en la escuela,
el azúcar es el café.
Las montañas sólo conocen de horas
que duran un mar.
He caminado en días como este y me he abrigado
con las telas que nos arroja el sol.
Hay una carretera larga en esta hoja,
una carretera larga que se pierde
en una colina entre las
reverberaciones del calor.
La mente en blanco como un desierto,
y este poema en medio, como un cactus.-


PETICIÓN PARA LA NASA PARA INCLUIR EN
EL PRÓXIMO VIAJE AL ESPACIO A UN POETA

Porque falta probar el efecto de gravedad cero
en ciertas palabras.
Porque nadie ha leído "Muerte sin fin"
a todo pulmón en la noche del espacio.
Porque tengo una hipótesis:
Los sueños gravitan lentamente
como una burbuja de agua en la boca.
Porque si al ingeniero corazón de hierro
la tierra a trescientos mil kilómetros de distancia
le provoca una lágrima pequeña
como una astilla, el poeta es posible
que lo entienda todo de una vez,
la función de los hoyos negros,
la llamada de auxilio de los pulsares,
el corazón roto de una supernova,
la curvatura del espacio y la antimateria.
Porque hace falta llevar un barríl de cerveza
y brindar al mutismo de Neptuno,
acariciar con la lengua el brillo del sol
y atraparlo con los dientes como una gragea.
Porque la luna es abundante
en un material precioso y no renovable: silencio.
Por eso la NASA debe enviar
en su próxima expedición a un poeta.-



                                                             Martín Camps



Imágenes: Pinturas del artista peruano Renso Castaneda.


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com



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