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lunes, 18 de agosto de 2014

El último sol

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.


                                                              Moisés Pascual

Poeta, narrador, periodista y educador panameño nacido en Ciudad de Panamá en 1955. Licenciado en Periodismo y Comunicación Social. Ha publicado los poemarios: "Los versos de Alejandra", "Los infelices", "Proclama de amor en guerra", "Palomas al atardecer", "Jugar a la vida", "Monólogo del naúfrago", etc. Obtuvo el Premio Anual 2000 "Samuel Lewis Arango", el Premio Internacional de la revista Diálogo Social, el Premio "Ricardo Miró" de Poesía 2003, etc.


                                                      "arrinconado, perseguido por la lluvia
                                                       me encarcela, me detiene,
                                                       me abraza y me moja
                                                       el amor"


                                               

                     

EL ÚLTIMO SOL
2

penetro la noche
como una vela apagada
en la taberna de las viejas desdentadas,
hasta el fondo de las horas vividas,
con un silencio de inertes pasos
de nocturno pájaro
hasta romperme en sombras,

polvo las piedras,
con un grito de cautivo oleaje
mis palabras se deshacen
en las humedades tibias de
tu planeta ardiendo
en flamas
de líquido oro,
volcán de mieles

una catarata de nieve
espesa
se desliza
en tu horizonte
de recta sangre
donde un sol devora estas ansias
de vivir en tus abismos
adentro
tu cielo

y entonces de golpe
me vuelvo mar
indócil,
ancla enmohecida
y espalda,
en tus dos orillas,
perlas y algas

y sin más
nos hacemos multitud y agua,
como esos galeones rotos por el tiempo,
habitados por los sonrientes fantasmas
del delirio.


3
puede que te esfumes en un ocaso
de inviernos como candelabros de nubes
y yo no sepa qué hacer
con tus heridas,
estas mínimas palabras
de musgo
para salvarte de la muerte que te lleva
contra mi voluntad sin armas

puede que el viento te deshaga en mis manos
y yo me ponga a llorar
inútilmente
sin saber
amar
los números exactos,
el ritmo de las ostras
al desovar sus acuáticos destinos,

sé que eres tú esa luz que sin alas
en el aire danza
como luciérnaga,
de puntillas y lápiz,
como un niño que con la arena juega
a vivir
crucigramas
y construye relojes, mapas y sueños,
hace versos,
y estrellas siderales,
circunferencias de hielo

puede que te esfumes en un ocaso
y yo no sepa vivir
mañana
tan atento al aliento
de los astros impuros
en tu materia oscura,
con esta carga de ausencias,
cuando hostil me ocupa el alba,
y yo como un animal adolorido
huya
del mundo y sus placeres,
y solo sepa maldecir las reliquias de las cenizas
con estos ojos de miedo,
escondido en mi cofre de lagartijas pálidas

¡Júrame, que nunca morirás
como ese inmóvil árbol
sin hojas,
donde aprendía a besar mariposas y calandrias,
Venus, estatua de mi amor,
triste tiranía sosegada
mi agonía!


9

te quedas quieto y respiras
toda la muerte
que se ha ido
apaciguando
de súbito
en la lluvia que cae como piedra
en el arco íris,
en el indecible abrazo
del nunca adiós

aquí
donde te amé como un esclavo
sin monedas.-


                                                                       Moisés Pascual





Imágenes: Pinturas del artista David P. Hettinger  (Estados Unidos, 1946)



quiquedelucio@gmail.com

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