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viernes, 15 de agosto de 2014

Calidad de la brisa

Cuarto año de una antojadiza antología de la poesía de todos los tiempos, seleccionada por el escritor Quique de Lucio. Esta pretende ser una antología cuyo sentido radica en la actividad del lector, en su lectura que organiza los textos como un proyecto de su propia aventura y goce creadores. Difundiendo a los hacedores, respetando el derecho de autor.



                                                              Gustavo Valcárcel

Poeta, escritor y periodista peruano nacido en Arequipa en diciembre de 1921 y fallecido en Lima en mayo de 1990. Parte de sus poemarios son : "Confín del tiempo y la rosa" (1948), "Poemas del destierro" (1956), "Canto de amor terrestre" (1957), "Cinco poemas sin fin" (1959), "Pido la palabra" (1965), "Compilación de su obra poética" (1960), etc. También escribió la novela "La prisión" en 1951 y numerosos ensayos. Se le otorgó el Premio Nacional de Poesía en 1950.

                                               
                                                  "Pido la palabra
                                                   en asamblea general de consonantes,
                                                   para sumar mi pesadumbre o sus vocales
                                                   y hacer de mis retazos
                                                   un combatiente inigualable de la dicha"





CALIDAD DE LA BRISA

Calidad de la brisa y del aroma
cabe tu cabellera sorprendida;
sutil itinerario, muerte y vida,
finaliza en tu vientre de paloma.

Ensueño, laxitud de dulce poma,
en tu nívea epidermis contenida,
hoy te evoca mi ansia prevenida,
como árbol madrugado en su idioma

de primigenia flor, tibia semblanza,
flagrante bayadera, en la agonía
de un pétalo de luz la Luna lanza

tu espectro ante mi frente. Oh lejanía
de tu cuerpo floral, oh frágil danza
de tus senos de ignota astronomía.

2

De tus muslos en cauce hacia lo incierto
su nueva metalurgia voy cantando,
en tu ausencia mis versos desplegando
la memoria fecunda en que te vierto.

Crepúsculo en tus senos descubierto,
la Luna entre tus cumbres orillando;
recorro tu sendero como cuando
maná de Dios llovía en el desierto.

Pero hoy nos ve el metal con su agonía
de muerte contenida. Alba hermosa
cubre al guerrero muerto en lejanía.

Por eso el viento gime y se desglosa,
el lirio es menos lirio en dinastía
y el rubor ya no es pétalo en la rosa.

3

Tristeza que a tus ojos se enjoyaba,
la agonía del hombre al retener.
Oh lágrimas adictas a tu ser
que el viento, verso errante, devoraba.

jazmín yerto, tu mano recordaba
península de albura, amanecer,
dulce nube dispuesta a sostener
el claro cielo que el dolor negaba.

Mas ya la muerte hueca se ha perdido,
de tanto caminar lo caminado.
Yo poeta al final he concluido

solo entre tempestades desgarrado,
soñando triste todo lo vivido,
viviendo triste todo lo soñado.-


A MANUEL SUAREZ MIRAVAL

Domingo fraccionado de tristeza
piano, pianísimo se muere.
Oleo infernal mana la vida
viscosa humanidad y hueso abierto.
Encima, los años vistiéndose de absurdo,
abajo, el hombre enterrándose hasta el fin.

Es inútil el aire cuando lloro
es inútil el polvo en ataúd
es inútil el agua en la agonía
es inútil la hoguera en soledad.

Alzo los hombros y camino
alzo la vida y me derrumbo
es tan amargo, tan difícil todo...

Oh, triste octubre endomingado
las dos de la mañana sin madre y sin Perú.-


A VIOLETA

Te escribo triste un verso alegre, un verso
que declare mi amor a tus cabellos
y se quede entre ti, pequeña patria,
abrazado a tu cuello, siempre mío.

Desde lejos mi voz se te declara,
rocío sobre el tiempo, canto humano,
oh, marinera de mi amor terrestre,
oh, campesina de mi amor marino.

Mi voz se te declara y yo me siento
el hijo de tus hijos perpetuando
tu existencia de amor sobre la tierra.
Me siento estrella en ti, de ti brillante.

¿Quién ha dicho que en plena medianoche
no debe hacerse un canto de amor puro?
Si somos gotas de alba entre las sombras
cantemos al amor amaneciendo.

Te declaro mi amor, ¿me lo recibes?
¡Qué gran felicidad! Ya lo sabía.
Ven hacia mí, voy hacia ti: besémonos,
ha nacido el amor sobre la tierra.-


                                                            Gustavo Varcárcel





Imágenes: Pinturas del artista italiano Tiziano Vecelli  (1488 - 1576)


Publicación de Quique de Lucio para "Nos Queda
la Palabra"
quiquedelucio@gmail.com

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